Posts Tagged ‘Champions League’

Otra de Cristiano: “Al equipo le doy 9, a mi un 10″

mayo 23rd, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

No es, precisamente, un sinónimo de modestia el portugués Cristiano Ronaldo. Días después de afirmar que él es mejor que el rosarino Lionel Messi, su archienemigo en la Liga española y en cuanto torneo se crucen, el delantero afirmó que su campaña con el Real Madrid fue un “diez” y que al equipo le pone un “nueve”, porque no logró conseguir la Champions League.

En una entrevista con el diario español Marca, CR7 afirmó: “En el plano individual, me pondría un 10 y en el colectivo un 9 porque quería ganar más. La Champions, por ejemplo”. En este sentido, sobre el máximo torneo continental de clubes, el portugués expresó su optimismo para el futuro. “Hemos estado cerca este año. La Décima llegará, el año que viene, en dos, pero hay que tener calma. Está en camino, estoy seguro. El Clásico (NdR: el choque ante Barcelona por la Liga) nos pasó factura contra el Bayern. No es bueno hacer coincidir dos grandes partidos”, dijo el delantero.

“Ahora somos mejores que el Barça, lo hemos demostrado. Le hemos sacado nueve puntos al Barça, que son muchos”, afirmó Cristiano, quien remarcó que para la próxima temporada se va a concentrar en “ganar la Champions”.

Drogba: “Dejo el Chelsea”

mayo 22nd, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

El delantero de Costa de Marfil Didier Drogba, de 34 años y coronado campeón de la Liga de Campeones el pasado fin de semana frente al Bayern de Munich dejará el Chelsea inglés al final de temporada, según ha confirmado el propio club en su página web.

Ayer, la prensa inglesa publicaba que el delantero había comunicado su marcha a sus compañeros de equipo en el autobus que paseó a los futbolistas por Londres tras conseguir la Champions League. “El año que viene no jugaré con vosotros. Hace tres años que dije que me quería marchar, pero es muy duro decir ahora que he terminado con este club. No quiero verme en el banquillo mientras otros juegan”, subrayó Drogba, héroe en la consecución del título europeo del conjunto inglés.

“Fue una decisión complicada”

El delantero marfileño ha reconocido que la decisión de dejar el conjunto inglés ha sido “complicada”, al tiempo que ha admitido que tras ocho años necesita un “nuevo desafío”.

“Quiero poner fin a todas las especulaciones y confirmo que dejo el Chelsea. Ha sido una decisión muy complicada para mí de tomar y estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado, pero es el momento adecuado para un nuevo desafío para mí”, aseguró el ariete en declaraciones al web del conjunto ”blue”.

Drogba, además, se congratuló de haber ayudado al Chelsea a proclamarse vencedor de la Liga de Campeones. “Como equipo, hemos logrado mucho y ganado todos los trofeos posibles. El sábado fue un momento muy especial para todos en el club y para todos los aficionados y estoy muy orgulloso de haber ayudado en traer muchos trofeos a este club, que ha sido mi hogar durante los últimos ocho años”, subrayó.

“Le deseo al club todo lo mejor y que continúen los éxitos en el futuro porque siempre estará en mi corazón”, concluyó el ariete, que no desveló ni dio pistas de dónde jugará las próximas temporadas, aunque todo apunta que podría ser en China, sin descartar algún ”grande” de Europa, aunque su edad (34 años) podría jugar en este sentido en su contra.

Su trayectoria

Drogba llegó al Chelsea en 2004, tras haber pasado una temporada en el Olympique de Marsella y antes por el Levallois, Le Mans y Guingamp. En Inglaterra, se ha proclamado tres veces campeón de la Premier (2005, 2006 y 2010), cuatro veces de la Copa (2007, 2009, 2010 y 2012), y otras dos veces de la Copa de la Liga (2005 y 2007).

Además, ha finalizado en dos ocasiones como máximo goleador del campeonato liguero inglés: en 2007 con 30 goles y en 2010 con 29 tantos.

El jeque Al Thani volvió para apoyar al Málaga

abril 28th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

El jeque ha vuelto. Abdullah Al Thani, máximo accionista y presidente del Málaga, que no pasaba por la capital de la Costa del Sol desde el 22 de octubre, cuando el Madrid arrasó La Rosaleda 0-4, estará en la recta final del campeonato representando personalmente al club y apoyando a los jugadores en el asalto final a la Champions League.

La visita del jeque, como prometió, llega en el momento cumbre de la temporada. El Málaga, con 52 puntos, es cuarto, a tan sólo tres del Valencia, tercero, con quién se enfrenta mañana domingo (18.00, Canal+Liga) por el puesto que da acceso directo a la Liga de Campeones.

Al Thani, que ha volado desde Doha con escala en París, ha llegado acompañado de algunos familiares, pero sin el vicepresidente del conjunto blanquiazul Abdullah Ghubn, que sí estuvo presente en Málaga unos días durante el parón navideño. La previsión es que Al Thani se quede hasta el 13 de mayo que acaba la temporada, pues el Málaga se juega sus opciones de Champions en un calendario durísimo: recibe al Valencia, rival directo, y al Sporting, que se está jugando la permanencia, y, en tan sólo tres días, visita a Barça y Atlético, éste último otro duelo por la máxima competición europea. (as)

Bayern elimina a Real y deja sin final española

abril 26th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Habrá final española. Pero la jugarán Torres y Mata contra Mario Gómez. El Madrid siguió la estela del Barça y protagonizó una sorpresa aún más rocambolesca que la vivida un día antes en el Camp Nou. Perdió en casa frente al Bayern, tras un 2-0 con prórroga y después de levantar una tanda de penaltis que se puso imposible. Cristiano, Kaká y Ramos fallaron sus lanzamientos y el equipo de Mourinho se despidió de la posibilidad de llegar a Múnich para alcanzar la Décima y, sobre todo, de la ocasión de oro de desbancar a su eterno rival del pedestal europeo.

Sin quererlo, su desplome aplacó de un plumazo el estado de optimismo en el que su afición se había instalado tras el Clásico y alivió a la vez al barcelonismo, algo más que desconsolado. El Madrid echó de menos no haber tenido más rivales de tronío en Liga para prepararse como debía para citas como ésta. Nadie le atacó tanto ni tan bien durante este año. Sobre todo en el primer tiempo. Esa falta de dificultades le hizo no saber nadar contracorriente. Esta raro. Atascado. Nunca dominó a su rival y casi siempre estuvo a merced de la magia de Cristiano y de las proezas de Casillas. Iker dejó entre abierta una puerta a la esperanza cuando nadie ya creía, pero el de Móstoles, siendo un santo, no es ningún mago.

Sorprendió la valentía del Bayern

El final, de vértigo, fue una mera consecuencia de los errores anteriores. El primer tiempo no defraudó. Tuvo dos grandes ataques y dos malas defensas. El Bayern sorprendió por atrevido y el Madrid, por precipitado. Cosas del fútbol, el equipo blanco se encontró con la eliminatoria encarrilada sin ser suyo el balón ni las ocasiones. Salvo un primer aviso de Khedira y luego uno más tardío de rosca de Benzema, el 2-0 llegó con más rapidez de la merecida. El primero fue obra de Cristiano tras unas manos de Alaba a disparo de Di María. El segundo, de nuevo del portugués, tras una asistencia mágica de Özil, que pudo dársela a Benzema y se la regaló a Ronaldo contra pronóstico. El Bernabéu, inspirado por Juanito, ardía; pero antes, durante y después, el Bayern era mejor y asediaba a Casillas con un único premio. El que igualó la eliminatoria.

Robben a bocajarro, Mario Gómez con potencia y el equipo bávaro al completo en la estrategia, pudieron meter el miedo en el cuerpo antes al Madrid. No hubo acierto, entre otras cosas porque Casillas es más decisivo que cualquier otro portero del mundo. Simplemente porque es el que más para en los momentos claves. El Madrid estaba partido sin la excusa de la ausencia de oxígeno. Xabi Alonso y Khedira jamás se escalonaron y, además, las ayudas divinas de otras noches pocas veces aparecieron para cerrar vías de pase. Di María y Özil andan justos. Ahí, en la nebulosa entre líneas, reinó Ribéry y arrancó Robben. El mazazo estaba al caer. Y cayó. Kroos puso desde la derecha un centro medido a Mario y Pepe lo derribó antes de que machacara. El portugués sólo vio amarilla, menos mal, aunque no evitó el 2-1. Robben, que había fallado una pena máxima en la Bundesliga, cuya culpa aún arrastra, marcó por los pelos. Casillas tocó el balón pegado al palo derecho, aunque de manera insuficiente.

El resultado pudo cambiar las actitudes. Sin embargo, no hizo más que acentuarlas. El Madrid siguió generando dudas atrás y pánico arriba cuando Cristiano alzaba la mano. Benzema probó una rosca a lo Kaká que pudo traer la tranquilidad. Otro latigazo sin continuidad en el juego. El Bayern, blando en la retaguardia y vendido en medio campo con Schweinsteiger pasado de peso, siguió lanzado a por Casillas, sabedor de que cuanto más lejos esté el balón de Neuer más se muestran sus virtudes y mejor se esconden sus vergüenzas. Así, Mario Gómez volvió a fusilar a Iker con la pasividad de Ramos y Pepe. Esta vez fue un pase al hueco el que les retrató. Para terminar, Robben probó de falta en busca del empate con una mano de Pepe dudosa de la que hoy no se echará mano en los debates.

Mucho miedo en la reanudación

El regreso del refresco trajo más precauciones de las demostradas hasta el momento. En el primer cuarto de hora, un disparo cruzado de Benzema fue la única noticia del Madrid y un gran cabezazo de Mario Gómez de cabeza, la del Bayern. Mourinho pareció parar la sangría en medio campo al entender que Kroos estaba siendo clave provocando la superioridad numérica tanto en ataque como al galope. La grada estaba preocupada porque esperaba más comodidades y porque sabe que el Madrid con ventaja se duerme y se mueve mejor a la heroica. Da más miedo cuando todo parece imposible que cuando el objetivo está alcanzado.

El único madridista que a esas alturas estaba igual que empezó era Cristiano. Sus galopadas, tan eléctricas en el primer minuto del partido que en el último, mantenía intacta la amenaza del Madrid. Sólo Luis Gustavo era capaz de frenar estas y otras internadas con todas las faltas que el colegiado le permitió. El resto de protagonistas evidenciaban un agotamiento propio de esta estación. Nadie quería la prórroga, pero pocos hacían algo para remediarla. Si Di María se arrastraba, imagen a Schweinsteiger, cuya forma de correr evoca a una prórroga permanente. Si Heynckes lo aguantó, quizás fue porque conoce sus dotes en los penaltis. El técnico es un visionario y el mediocentro fue decisivo.

Mourinho metió a Kaká por si le daba por saldar su deuda con el madridismo, mientras Heynckes pareció castigar sin descanso a su once. No hizo ningún cambio en los 90 minutos, igualando así el desgaste de sus hombres a la resaca madridista del Clásico. Alguno le dio las gracias. Antes del alargue, Mario Gómez pudo desnivelar la igualdad pero se lío las piernas en el momento de sacar el estoque. Hizo un partidazo y pudo salir a hombros con algo más de acierto. El Bayern, a cinco minutos del final, también pidió un penalti tan “así, así” como el primero. No hubo sorpresas y, sobre todo, no hubo disgustos. Tocaba prórroga. Llegó la hora de la pastilla.

Un desenlace digno de dos grandes

En la tercera parte no hubo curvas. Tan sólo un pequeño detalle que el madridismo agradece a Heynckes. Ribéry se fue a la ducha. Hubo que esperar al cuarto de hora final para encontrar al rival del Chelsea. Higuaín, héroe tantas noches, suplió a Benzema, el nuevo ‘killer’ del Madrid. Las caras agrias de rivalidad tornaron en cómplices miradas de abatimiento. Todos ansiaban la final por profesionalidad y más de uno ya se conformaba con que acabara el agotador suspense como objetivo único.

Müller no mejoró al Bayern y Kaká estropeó al Madrid, así que el desenlace final sólo estaba a expensas de una genialidad de los de siempre. Marcelo estuvo a un paso de grabar su nombre en oro con una galopa escalofriante y Granero pidió penalti en el minuto 115. El árbitro mitró a otro lado y prefirió dejar que se vieran diez más. Ahí aparecieron los fallos inesperados de Cristiano, Kaká y Ramos, los milagros de Neuer y Casillas y el desenlace más duro para el madridismo. Neuer detuvo los dos primeros penaltis de la tanda a Cristiano Ronaldo y a Kaká y luego Sergio Ramos lo tiró a las nubes. Schwensteiger hizo el definitivo para los alemanes. Alaba y Mario Gómez marcaron los otros dos. La Décima deberá esperar. Porque el rival del Madrid hizo méritos y quiso castigar la prepotencia española de ver otro Clásico en la final, y porque sus ídolos, como en la casa de enfrente, a veces fallan.

(alfredo matilla – as)

DETALLES

Estadio: Santiago Bernabéu, en Madrid

Árbitro: Viktor Kassai (HUN)

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso; Di María, Özil (Granero, m.111), Cristiano Ronaldo; y Benzema (Benzema, m.106).

Bayern: Neuer; Lahm, Boateng, Badstuber, Alaba; Luiz Gustavo, Schweinsteiger; Robben, Kroos, Ribery (Müller, m.95); y Mario Gómez.

Goles: 1-0, m.6: Cristiano Ronaldo de penalti. 2-0, m.14: Cristiano Ronaldo. 2-1, m.27: Robben de penalti.

Tanda de penaltis:

0-1: Alaba. 0-1: Cristiano, para Neuer. 0-2: Mario Gómez. 0- 1-0, min. 6: 0-2: Kaká falla. 0-2: Toni Kroos falla. 1-2: Xabi Alonso. 1-2: Lahm falla. 1-2: Ramos falla. 1-3: Scheweinsteiger.

Amonestados Pepe (min. 27), Arbeloa (min. 59), Granero (min. 115) por parte del Real Madrid; Alaba (min. 5), Robben (min. 90), Luiz Gustavo (min. 102), Badstuber (min. 105) por parte del Bayern.

El Bayern pone un Real peligro

abril 18th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

BAYERN 2 – REAL MADRID 1. Un Allianz Arena rojo, repleto e hirviendo. Así imagina el madridista el infierno. Y así lo vivió por enésima vez. El Madrid no pudo agarrarse a Cristiano, ni a Özil, ni a Di María y resultó un estrepitoso fracaso la insistencia de Mourinho en Coentrao como lateral izquierdo. Le sujetaron hasta el minuto 89 la inesperada madurez de Benzema y dos centrales heroicos, con nervio, colocación e inteligencia. Pero el Bayern, que mantiene los jugadores feroces, malhumorados e hipermotivados de siempre, llegará a Madrid en ventaja gracias a un tanto de Mario Gómez en los postres. El resultado tomó apariencia, en algún momento, de mal menor.

El partido fue y vino. Y esos cambios de tiempo son especialmente perjudiciales en Múnich. Porque con mejores y con peores equipos, el Bayern siempre sacó mucho partido de los momentos de excitación, aquellos en los que el duelo se convierte en un gallinero. Y tuvo la fortuna de hacer blanco en la primera ocasión que se le presentó. Ribery se encontró una pelota perdida que no acertó a despejar Ramos y tocó en Badstuber para enganchar un bote pronto incontestable. Una estocada corta que validó el ‘óptimo’ Webb pese al flagrante fuera de juego de Luiz Gustavo, cuya presencia en la línea de disparo despistó a Casillas. Fallaron el teatral inglés y su auxiliar para dejar mal al técnico blanco en la víspera. Se le fue la mano en los elogios, por ese lance y por otros, como todos sospechábamos.

Antes de aquel accidente hubo un Madrid y después otro, peor, dividido y descompuesto que sufrió en Múnich como en tiempos pasados menos gloriosos. Antes, en cambio, ofreció un aire dominante, pelota en mano, bien armado y que plantó a Benzema ante Neuer. El zapatazo del francés lo adivinó el alemán. En esos minutos de gracia le sobraron la hiperactividad sin luces de Di María y la indolencia de Özil, cuya belleza en el juego servida en frío no cuaja en ambientes como el del Allianz Arena.

El después cogió al Madrid aturdido y confundido, a menudo sin vuelta, con el equipo partido en dos y expuesto a las salidas con sentido de Kroos, que le quitó la plaza a Múller. Heynckes se inclinó por él porque tramita mejor el juego aunque luce menos como llegador. A ratos asomaron Ribery y Robben, jugadores de inspiración sin demasiada constancia pero con mucho filo. También Mario Gómez se vio una vez ante Casillas, que se le hizo gigantesco.

El Madrid respondió sin continuidad. Dos latigazos de Cristiano, una llegada de Benzema, varias arrancadas inconclusas de Di María. Demasiada conducción, pocos desmarques y menos peligro. El intercambio de papeles entre Di María y Özil no benefició ni a uno, desorientado como mediapunta, ni a otro, ahogado en la derecha. Lo mejor estuvo atrás, con Pepe y Sergio Ramos despiertos (salvo en el gol), muy mal acompañados por Coentrao, cuya superioridad para contener sobre Marcelo aún está por demostrar. Khedira, en cambio, tuvo más quite de lo habitual.

Del vestuario regresó un Madrid con mejores convicciones. También con el viento de cola de un gol. Cristiano erró increíblemente en las barbas de Neuer, pero el cartero llamó dos veces a su puerta, porque Benzema, que ya había iniciado la primera jugada, retomó la segunda, puso la pelota en el segundo palo y Cristiano se la regaló a Özil a puerta vacía. Un empate que premió la insistencia del francés, pero no sosegó el ánimo del Madrid ni le entregó el volante del partido.

Al contrario, le encerró ante el empuje del Bayern, cuyo orgullo está por encima de cualquier época. Robben se comió a Coentrao de pitón a rabo, Heynckes echó mano de la pegada de Múller, Lahm comenzó a alargarse y Gómez tomó el fusil, primero sin tino y luego con él. El Madrid quedó a merced del Bayern, únicamente protegido por el heroísmo de Sergio Ramos y el buen sentido de Pepe.

Mourinho dio un paso atrás, metió a Marcelo por delante de Coentrao, doblando la guardia sobre Robben, y retirando a Özil, cuyo talento es de porcelana. No hubo reacción. Tampoco con la entrada de Granero. Mario Gómez dejó pasar dos ocasiones estupendas y Müller ofreció alguna carga inquietante. La pelota fue del Bayern y sólo Benzema, en un partido con oficio, de nuevo maduro, le dio alguna salida al Madrid. El partido se mudó a las narices de Casillas y allí acabó apareciendo Mario Gómez para sentenciar después de que Lahm dejase de nuevo en mal lugar a Coentrao. El Bernabéu exigirá otro Madrid.

(luis nieto -as)

DETALLES

Estadio Allianz Arena en Munich

Árbitro: Howard Webb (Ing)

Bayern: Neuer; Lahm, Boateng, Badstuber, Alaba; Schweinsteiger (Muller, m.61), Luiz Gustavo; Robben, Kroos, Ribery; y Mario Gómez.

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Granero, m.80), Özil (Marcelo, m.69), Cristiano; y Benzema (Higuaín, m.84).

Goles: 1-0, m. 17: Ribery. 1-1, m. 53: Özil. 2-1, m. 90: Mario Gómez.

Incidencias: Encuentro de ida de las semifinales de Liga de Campeones, disputado el Allianz Arena lleno, con 70.000 espectadores en sus gradas.

Real goleada y el Madrid está en semis

abril 5th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

El Madrid llevaba en semifinales de la Champions desde el mismo día del sorteo. Fuimos respetuosos, pero seamos honestos. En el Bernabéu, frente al APOEL, no hizo más que sacar el billete rumbo a Múnich. El equipo de Mourinho fue muy superior a su rival de cuartos, tanto allí como aquí, y se medirá al Bayern en una eliminatoria que nada tendrá que ver con ésta. Pudo vivir de las rentas de Nicosia. Lo que pasa es que no sabe. Un ataque como el blanco ansía golpear. Lo hizo cinco veces. Pudo hacerlo mil.

Sacar conclusiones de este encuentro y elevarlas a tesis sería injusto y atrevido. Para bien y para mal. La bisoñez chipriota durante casi todo el enfrentamiento marcó todo y llevaría a engaños. Sin embargo, hay detalles, sensaciones e intuiciones que no se pueden esconder. Independientemente del nuevo capítulo en el insaciable hambre de Cristiano, hay muchas más cosas a las que agarrarse para confiar en el que el Bayern no será más que otra víctima en el camino. Lo más importante de la noche: hay banquillo, plantilla y, por tanto, soluciones a los problemas. Varane, uno de los ejemplos, es de las mejores. El francés pinta bien, con tanta rapidez como centímetros. No le exigieron pero hay poses que delatan.

Un escalón por delante de él, coincidieron Granero y Sahin. Una demostración reiterativa del dúo con un claro mensaje: con toque y visión, la vida es igual de bella (o más) que con trivotes y ‘khediras’. Lo de Callejón y Di María al final, con sus goles para enmarcar, ya es de sobra conocido. Altintop fue el único punto negro. También tuvo su oportunidad, demostrando más de lo mismo: sería titular en casi todos los equipos del mundo excepto en los grandes de este país. Falló un gol claro, hizo la estatua en uno del rival y forzó un penalti por deslizarse sin éxito.

Goles tras la lluvia de ocasiones

Con estos revulsivos y la base de siempre, el Madrid no esperó a mandar para golear. Lo hizo con un nuevo estilo. Al que no se acopla porque no le gusta. Frente a un APOEL atrincherado y sin calidad para amenazar, el Madrid se vio obligado a sobar la posesión, ir de banda a banda para sortear a una defensa de balonmano y buscar huecos entre una muralla. Lo intentó. A veces con tino. Otra con desesperante lentitud. La aportación de Sahin y Granero fue clave. Por ello llegaron las ocasiones en la cabeza de Higuaín y en las botas de Cristiano. Pero el estilo del Barça le cansa y su impaciencia le devuelve a sus labores mundanas. El juego rápido, el ataque a pocos toques y el desborde. La pegada patentada. Así, Marcelo pudo dar un paso al frente y con sus internadas, el APOEL sacó bandera blanca. Con este nuevo estilo, el de siempre, Altintop tuvo su ocasión y Cristiano otra con la testa. Los goles estaban al caer. Y cayeron.

El primero lo hizo Cristiano, aunque se lo debe a Marcelo. Una arrancada del brasileño acabó en centro. El envió fue acelerado por un defensa amarillo hasta llegar a impactar con la rodilla de Cristiano. Siempre en boca de gol. El segundo lo hizo Kaká con una rosca que ya intentó minutos antes y que esta vez puso en la escuadra. Mourinho resoplaba. Aun sin motivaciones ni obstáculos, los goles llueven casi sin buscarlos. Pudo haber un tercero antes del descanso, también obra de Kaká. La madera lo evitó.

Más armario que mostrar

El poco ritmo que había decayó hasta sus niveles más ínfimos en el inicio de la segunda mitad. Callejón y Di María dieron descanso a Marcelo e Higuaín, pero no se perdió ni el nervio ni la pegada. Tanto cambio y tanta distracción, espoleó al APOEL. De ahí que hiciera el gol de su vida. Por su belleza y por el escenario para lograrlo. La jugada aunó velocidad y clase. Empezó atrás y acabó con un pase magistral de Ailton al hueco que Manduca no desperdició. Dejó atrás a Altintop, que es cualquier cosa menos defensa, encaró a Casillas y le batió con gusto. 2-1. Una colleja a los dormilones.

Desde entonces, minuto 67, el Madrid luchó por no estropear una fiesta y el APOEL por seguir haciendo historia. Y en ese minipartido, ganó quien suele. Cristiano acabó con la tensión creada por el adversario. De un maravilloso plumazo. Su gol de falta, por la escuadra, no llegó solo. Porque este Madrid, cuando se enfada, no avisa. Sólo ametralla. Después de su trallazo llegó otra gran maniobra de Callejón, únicamente afeada por el posterior penalti de Altintop. Para terminar, Di María recordó que ha vuelto. Y para quedarse. Regaló una sutil vaselina como colofón a un desnivelado duelo que sirve al Madrid para avisar al mundo. Otra vez. ‘No me hace falta tocar ni gustar para matar”. Bayern, avisado quedas.

(alfredo matilla – as)

DETALLES

Estadio Santiago Bernabéu, en Madrid

Árbitro: Gianluca Rocchi (ITA)

Real Madrid: Casillas, Sergio Ramos, Varane, Pepe, Marcelo (Callejón, m.46); Sahin, Granero (Granero, m.65), Altintop; Cristiano Ronaldo, Kaká e Higuaín (Di María, m.53).

Apoel: Urko Pardo; Poursaitides, Kaká (Satsias, m.78), Paulo Jorge, Boaventura; Nuno Morais, Helio Pinto, Charalambides, Marcinho, Manduca (Adorno, m.67); y Ailton (Solari, m.70).

Goles: 1-0, m.26: Cristiano Ronaldo. 2-0, m.37: Kaká. 2-1, m.66: Manduca. 3-1, m.76: Cristiano Ronaldo. 4-1, m.80: Callejón. 4-2, m.82: Solari de penalti. 5-2, m.84: Di María.

Incidencias: Partido de vuelta de cuartos de final de Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 60.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de José María Zárraga, ganador de cinco Copas de Europa con el Real Madrid.

Con Messi, con penales, Barza a semis

abril 3rd, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Dos penaltis transformados por Messi y un gol de Iniesta acaban con un Milán que puso en apuros hasta el 3-1 a un Barcelona más serio que brillante que vuelve a estar en semifinales.

El Milán es la angustia, el enemigo que acumula batallas perdidas pero al que cuesta horrores ganar la guerra. Un rival para el que las cicatrices son lecciones y el sufrimiento poco más que un ecosistema apetecible. El Milán fue notablemente inferior en los dos partidos pero en lugar de acomplejarse supo jugar a partir de esa condición y sobrevivir. Pasó la ida sin aspavientos y vivió más de medio tiempo de la vuelta con un tiro a puerta: 1-1. Y para el Barcelona la angustia, finalmente doblegada.

Lo mejor de los Allegri fueron sus movimientos sin balón, su coreografía defensiva a rebufo de los pases trazados por el Barcelona. Eso y su experiencia, su extraño sentido de la autoestima, su conocimiento del oficio: Abbiati es mucho mejor portero de lo que parece, Seedorf es una fuente inagotable de fútbol, Ambrosini escapa de tarjetas que constantemente merece e Ibrahimovic es una montaña de oro que permite obviar la elaboración. Balonazos al sueco y apariciones en oleada de Boateng, un apagado Robinho y Nocerino, que marcó sobre la media hora el gol que equilibraba el inicial de Messi, que anotó el claro penalti que le hizo Antonini. Ese empate llegó en el primer y único tiro a puerta del equipo lombardo pero no fue fruto del azar sino causa del letargo al que había llevado el equipo italiano el partido tras el inicio cardíaco del Barcelona. En ese clima vive feliz, hipnotiza al rival y le hace sentirse demasiado satisfecho, empachado. Y de repente gol y partido nuevo. El Barcelona sobrevivió a eso, sobrevivió a la angustia.

Barça: más jerarquía que magia

El Barcelona llega por quinta temporada consecutiva a semifinales, ronda que ha visitado en las cuatro temporadas con Pep Guardiola en el banquillo. El dato es abrumador, una noticia extraordinaria. Ahí va otra: salió de inicio con nueve canteranos, todos menos Mascherano y Alves. El Barça fue el Barça y fue mejor: no el mejor Barcelona, sí mejor que el Milán. Aún así no respiro tranquilo hasta que el rechace de un disparo de Messi cayó en los pies de Iniesta, que marcó con esa clase tan innata y tan especial que sólo tiene él. Antes Messi convirtió dos penaltis, el segundo muy protestado por el Milán, que se sintió esta vez tan agraviado como el Barcelona en la ida. Messi fue otra vez el mejor: lo intentó todo y aunque no tuvo el día con el estoque provocó el primer penalti y creó la jugada del tercer gol. No fue el mejor Messi pero fue el mejor jugador sobre el campo en un día en el que Piqué se fue lesionado y Xavi jugó bajo mínimos, renqueante y sustituido por Thiago cuando el partido ya se jugaba cuesta abajo.

A Guardiola el plan le salió a medias. Renunció a Alexis y metió a Cuenca en una banda y a Alves en otra pero no descompuso a un Milán siempre concentrado en cerrar una zona central en la que Xavi y Cesc participaban poco. Mascherano fue el mejor de los de atrás aunque falló en el gol del Milán y el Barcelona volvió a mejorar con defensa de cuatro y Alves de lateral. Funcionó la presión en campo rival pero falló el achique: el Milán llegó con pocos toques aunque con más sensación de peligro que eficacia real. La elaboración se congestionó porque el rival nunca perdió el dibujo y sólo se dio por vencido en el tramo final, cuando rondó el Camp Nou un cuarto gol que no llegó. Y no hizo falta. El Barcelona batió al Milán y a la angustia y sigue su defensa de la corona, ya a dos partidos de Munich. Serán ante Chelsea o Benfica, otra batalla para un equipo que al Milán le ganó mil pero sólo una guerra y con una tonelada de sudor: fue suficiente.

(Juanma Rubio – as)

DETALLES

Árbitro: Björn Kuipers (HOL)

Estadio: Camp Nou, 94.629 espectadores

Barcelona: Valdés; Alves, Piqué (Adriano, min.75), Mascherano, Puyol; Busquets, Xavi (Thiago, min.62), Iniesta; Messi, Cesc (Keita, min.77) y Cuenca.

Milán: Abbiati; Abate, Mexes, Nesta, Antonini; Nocerino, Ambrosini, Seedorf (Aquilani, min.60); Boateng (Pato, min.69) Maxi López, min.83í; Robinho e Ibrahimovic.

Goles: 1-0. Min.11, Messi (P).1-1. Min.32, Nocerino.2-1. Min.41, Messi (P).3-1. Min.53, Iniesta.

 

 

Milán-Barza 0 a 0 y todo se define en el Camp Nou

marzo 28th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Milán 0 – Barcelona 0.- El Barça volverá a sufrir en el Camp Nou como en el 2006. Entonces, el equipo que entrenaba Frank Rijkaard había logrado ganar en San Siro por 0-1, golazo de Ludovic Giuly. En esta ocasión, el campeón de Europa ha empatado a cero ante un Milan peor a nivel futbolístico que entonces, aunque más peligroso en su nuevo estilo ‘made in Italia’, fuerte en defensa y fiándolo todo al contragolpe. El Barça sigue teniendo en sus manos el pasar a semifinales dónde seguramente le esperará el Chelsea.

Los ‘rossoneri’, que nadie lo olvide, tiene siete Copas de Europa en sus vitrinas, ha jugado como un equipo típicamente italiano, con hasta siete futbolistas atrás, fiándolo todo a un Ibrahimovic muy solo arriba que ha sido controlado por un gran Piqué, al que ha ayudado el capitán Puyol. El dúo ‘mooc mooc’ ha podido con el sueco y ha cimentado el juego barcelonista con un Mascherano que ha estado en todas partes y ha sido más ‘Jefe’ que nunca..

La primera parte ha sido muy buena por ambas partes. Pero el Barça ha acabado por imponer su toque, el ‘tiki-taka’ al que solamente le ha faltado un mayor acierto rematador. Pep ha sorprendido a casi todos con la inclusión de Keita por Cesc. No por el cambio de uno por otro, porque si hubiera sido Thiago, no se hubiera sufrido tanto en el control del esférico. Aunque Guardiola ha preferido más fuerza física en la zona ancha a riesgo de que Seydou y Busquets no se complementan del todo bien.

Para que no haya faltado nada, el colegiado se ha hecho el sueco, como indica su nacionalidad. Ni él ni sus cuatro ayudantes han querido ver nada en el área del Milan. Han existido varias jugadas que podían ser penaltis, dos de ellas han sido clamorosas: el derribo de Abbiati a Alexis en la primera parte y el agarrón de la camiseta de Mesbah a Puyol en el área pequeña. Tampoco hubiera pasado nada si el ‘bocadillo’ que le han hecho a Messi en el área grande hubiera sido pena máxima.

El Milan, además, ha copiado la ‘táctica’ de Unai Emery y ha dispuesto que el estado del terreno de juego fuera pésimo. El vasco dejó alta la hierba. El italiano ha preferido que el terreno de juego estuviera muy pesado, con mucha agua, que dificultaba el movimiento del esférico. Al Milan ya le ha ido bien porque ha jugado al estilo del Espanyol de José María Maguregui, con su famoso ‘pente aéreo’. El centro del campo no ha existido. Todo eran pases largos a Ibra para que bajara el balón o intentara el remate.

Ha sido una lástima que en el minuto 87, tras otra jugada de crack de Leo Messi, Abbiati haya logrado desviar el balón y Tello no haya llegado a conectar su remate por los pelos. El 0-1 hubiera sido el resultado más justo, igual que en 2006.

Gran primera parte

La primera parte que se ha visto en San Siro ha sido digna de unos cuartos de final entre dos campeones de Europa. Barça y Milan han jugado de tú a tú con sus mejores armas. Al Barça, eso sí, le ha costado entrar en el partido, tener la posesión de balón que es la mejor forma que tiene el cuadro de Pep Guardiola de atacar y defender. En esa fase del partido, el Milan ha tenido su mejor oportunidad con su jugada preferida: Ibra ha bajado el balón de cabeza en el área pequeña para Robinho y, afortunadamente, el ex madridista ha rematado fatal. Fuera. Se cumplía el minuto 4.

La defensa azulgrana, en la que Carles Puyol ha cumplido su partido número 549 (igualando a Migueli), ha sabido aislar a Ibrahimovic y en ese trabajo impagable del capitán, ayudado por Piqué y Mascherano, se ha basado la reacción barcelonista, que, jugada a jugada, ha recuperado su fútbol mágico de toque, aunque muy perjudicado por el estado del terreno de juego, muy blanco y excesivamente mojado.

La mejor muestra de ello ha sido primero una jugada que ha culminado Messi, ha rechazado como ha podido Abbiati y Alves no ha podido convertir el rebote en gol por muy poco (10’). Esa jugada ha tenido el mérito de asustar a los milanistas.

El acoso de los barcelonistas ha proseguido ante un San Siro que ha aflojado un poco en su presión desde la grada. Iniesta ha empezado a dejar la banda, se ha juntado con Xavi y Messi y el equipo lo ha agradecido. El Barça ha empezado a jugar a balonmano, circulando el balón ante una defensa italiana ’6-0′, con Ibra y Ronaldinho de ‘palomeros’ y Robinho de enlace. El resto a la muralla.

El Barça ha debido marcar en una jugada de laboratorio ‘made in Tito Vilanova’. Alves ha hecho ver que iba a lanzar directo. Xavi se la ha pasado a Busquets y éste a Alexis que se ha quedado solo ante Abiati al que ha superado. Ha adelantado mucho el balón, pero el portero italiano le ha derribado claramente. ¡Penalti! Los cinco árbitros que dirigían el partido no han visto la pena máxima que han podido constatar millones de televidentes de todo el mundo y San Siro en pleno. ¡Un escándalo!

El Barça ha proseguido su búsqueda de gol. Ha podido llegar en una ‘pared’ maravillosa de Xavi con Messi que el de Terrassa ha rematado fuerte, pero muy centrado y Abbiati ha detenido. Aún ha sido más clara otra situación de gol, tras un jugadón al primer toque con gran pase de Iniesta a Alexis y el chileno, en vez de rematar, le ha dado un taconazo a Xavi para que este chutara en mucha peor posición. Una verdadera lástima.

El Milan ha llegado al descanso con un 0-0 que lo ha celebrado como un éxito. Los ‘rossoneri’ sólo han disfrutado de una clara ocasión que el gran Víctor Valdés ha conjurado a pies de Zlatan Ibrahimovic en un ‘uno contra uno’ que podía ser letal (19’). Todo había empezado en un error en el pase delante del área, un pecado mortal para este Barça que sufre en defensa estática.

El Barça ha merecido la victoria en un partido que ha acabado con las líneas rotas, con muchos cambios que han dado más fuerza aunque menos fútbol tanto al Milan como al Barça. Por ocasiones, por penaltis no pitados, el resultado ha debido ser claro a favor de los de Pep Guardiola. Ahora, el peligroso 0-0 deja un partido de vuelta emocionante. Eso sí, la última vez, con un 0-0 en Lisboa ante el Benfica, los blaugrana ganaron 2-0 en el Camp Nou. ¡Que se repita! El Chelsea, con permiso del Befica, espera en semis. La final de Munich está más cerca.

(Francesc Aguilar – elmundodeportivo)

DETALLES

Estadio: Giuseppe Meazza de Milán

Árbitro: Jonas Eriksson, de Suecia

Milán: Abbiati; Bonera, Mexès, Nesta (Mesbah, min.75), Antonini; Ambrosini, Nocerino, Seedorf, Boateng (Emanuelson, min.67); Ibrahimovic y Robinho (El Shaarawy, min.52).

Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Puyol; Xavi, busquets, Keita, Iniesta (Tello, min.65); Messi y Alexis (Pedro, min.76).

Incidencias: partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Giuseppe Meazza de Milán, que registró un lleno absoluto con casi 80.000 aficionados, que dejaron en las arcas milanistas 4.689.255 euros, según información de la entidad italiana.

Chelsea venció al Benfica de Tacuara

marzo 27th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

La temporada del Chelsea no está siendo la mejor, incluso para muchos es decepcionante, pues el conjunto de Di Matteo apenas lucha por nada este año. Los ‘blues’ se han comido ya a un técnico y los jugadores más veteranos critican constantemente el juego y la deriva del equipo. Pero se han dejado una bala, una opción, pequeña, de seguir adelante en la Champions. Su concurso en Europa recuerda al del Liverpool que entrenaba Rafa Benítez que ganó la Liga de Campeones y que, precisamente, sacudía año tras año al todopoderoso Chelsea de aquellas temporadas. No se le espera, pero está ahí, porque lleva los partidos a donde quiere, los enturbia y oscurece. Y allí es el rey. Si algo queda del Chelsea de Mourinho es que se mueve con tremenda habilidad en las ciénagas que diseña en cada campo que pisa. Por eso ganó en Lisboa, porque hizo un partido incómodo e imposible para el Benfica, porque tiene una plantilla mucho mejor de la que recelan hasta los propios jugadores y porque Kalou acertó a meter un gol.

El partido fue lento e impreciso, pero tuvo ritmo y mucha intensidad. La muralla que propuso Di Matteo bloqueó el centro del campo del Benfica, que cayó en la trampa, incapaz de descifrar vías de acceso al área de Cech. Ni siquiera Nico Gaitán fue capaz de encontrar errores en a defensa inglesa. El argentino no brilló, ni siquiera emitió una pequeña luz, y eso lo acusó muchísimo el Benfica. Con el paso del tiempo, el Chelsea se iba encerrando más y más. Incluso David Luiz sacó un misil de Cardozo bajo palos, cuando no quedaba más campo para atrincherarse. Poco después les llegó la puntilla con el tremendo paradón de Cech a remate de Jardel desde el área pequeña y un penalti por manos de Terry que no vio Tagliavento. En ese momento el Benfica supo que era imposible y, en cierto modo, se desesperó. El agobio ahogó a los portugueses, que dejaron espacios detrás. Primero lo aprovechó Mata, que estrelló un balón al palo tras una jugada práctica. Pase del portero, control y remate. Falló, pero al siguiente turno, el Chelsea, mejor dicho, Torres no perdonó. El tanto de la victoria fue de Kalou, pero el mérito reside en el alma del español, desafortunado pero incansable.

Su alineación podría parecer una sorpresa, pero la labor de Fernando Torres va mucho más allá de meter goles: es el oxígeno que reclaman sus compañeros, es siempre la ayuda que buscan las desesperadas avanzadillas que envía el Chelsea al campo enemigo de vez en cuando. La jugada del gol es suya. Tras un buen pase de Ramires, Torres burló a Jardel sobre la cal y enfiló la portería de Artur. Con la sabana delante, el ’9′ está en su terreno. Galopó y no encontró rival a su paso, llegó a la línea de fondo y pasó atrás con suma delicadeza. El centro invitaba a cualquier remate, pero el marfileño Kalou optó por el heroico, tirándose, cómo si no fuese a llegar y para darle mayor valor a la jugada del español. Era el 0-1, una sentencia en una eliminatoria de Champions League.

Lo siguiente fueron sólo unas líneas reservadas para la heroica del Benfica, pero los portugueses fueron incapaces de escribir una sola letra. Stamford Bridge dictará sentencia, pero el Chelsea, gracias a Torres, cuenta con una importante y jugosa ventaja. Sobre todo, porque el Chelsea sabe, o intuye, que el Benfica no está cómodo si juega contra una pared, contra el reloj y contra el marcador. Y eso, para un equipo sin horizonte, es pura esperanza. (as)

DETALLES

Estadio La Luz en Lisboa

Árbitro: Paolo Tagliavento (ITA)

Benfica: Artur Moraes; Maxi Pereira, Luisao, Jardel, Emerson; Javi García (Nolito, min.80), Witsel; Gaitán, Aimar (Matic, min.68), Bruno César (Rodrigo, min.68); Oscar Cardozo.

Chelsea: Cech; Paulo Ferreira (Bosingwa, min.80), David Luiz, Terry, Ashley Cole; Ramires, Obi Mikel, Raúl Meireles (Frank Lampard, min.67); Mata, Kalou (Sturridge, min.81) y Fernando Torres.

Gol: 0-1, m.75: Kalou.

Incidencias: Partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Estadio La Luz ante unos 60.000 espectadores (casi lleno).

El Real Madrid va rumbo a semis

marzo 27th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

El Real Madrid encarrila en Chipre los cuartos de final de la Champions con goles de Benzema (2) y Kaka. Mourinho sorprendió de salida con Sahin en el once titular y acertó de lleno con sus cambios. El APOEL, correoso pero sin calidad.

El Madrid pone rumbo a las semifinales de Champions tras un ejercicio repleto de oficio en el que los destellos se hicieron esperar. El equipo blanco dejó los lujos para el Bernabéu y tumbó al APOEL en su casa a base de paciencia, inteligencia y tenacidad. Fue otra versión del Madrid. Tan brillante como la usual. Hizo lo que debía, aunque no disfrutara como en otras noches en la búsqueda de su objetivo. Desgastó al APOEL sin acelerarse con la intención de crear huecos, y cuando logró debilitar sus garras comenzó a minar su moral a base de oportunidades. Hasta que la insistencia trajo los goles. Dos de Benzema y uno de Kaká. Un plan aderezado por una revolución de dos suplentes que permite, de un plumazo, dinamitar a un rival sin maldad y dar más tiempo para pensar en una Liga encarrilada.

El éxito labrado en el último tramo del duelo, con los suplentes al abordo, dividirá a los que piensen que todo consistía en un plan perfectamente ideado por Mourinho y a los que consideren que fue fruto de la simple inercia de una superioridad. Sea como fuere, lo cierto es que Marcelo es más que Coentrao (y a mejor precio), que el Madrid se mueve mejor con un ariete puro que con dos y que obtiene resultados más brillantes cuando es más valiente que reservón. Los cambios introducidos con media hora por delante dieron al Madrid otro brío, sobre todo en el carril izquierdo. Kaká, que entró por Higuaín, fue clave en el centro del 0-1 y en el remate de la sentencia. Marcelo, que sustituyó a la misma hora a Coentrao, fue una pesadilla para sus rivales. El partido exigía entradas por la banda y se echó de menos al brasileño demasiado tiempo. ‘¡Nunca mais!’ El segundo tanto no lo hizo él pero fue suyo. Ellos lideraron una victoria que comenzaba a oler a empate.

Primer tiempo con dominio y sin acierto

El Madrid comenzó su labor de desgaste sabedor de lo que se encontraría. Movió sin prisa aunque a veces sin precisión. A pesar de la falta de continuidad en el juego, llegaron las ocasiones. Özil tuvo una de volea con la derecha. Higuaín otra de cabeza. Y Cristiano una más desde lejos. La distancia desde la que tanto le gusta probar y que tan nervioso pone a los porteros. Sin embargo, fue Benzema el que primero pudo transformar tanto dominio en forma de goles. La jugada la inició Cristiano desde su habitual posición entre líneas. El portugués sobó el balón hasta que Sahin le dobló por la izquierda al espacio creado en el área. Y allí, donde se distinguen los artistas de los peones, marcó las diferencias. Sahin puso de primeras un centro raso y preciso a Karim que éste despejó cuando lo sencillo era machacar a puerta vacía.

El Madrid no se desesperó porque su rival no le inquietó jamás y sabía, como sabíamos todos, que si no murió entonces, ya morirá. Salvo inmolación blanca, el Bernabéu se comería a un equipo tozudo sin más calidad que la necesaria para pasar al campo enemigo. Con esa certeza y tranquilidad encaró el Madrid el reto que se le presentaba. El APOEL nunca llegó al área y para un córner del que disfrutó, lo sacó en corto. Increíble. Ailton, una isla en la delantera, mostró virtudes de espaldas a portería. Pero le faltaron amigos con los que asociarse y centros al área por los que pelear.

Esa superioridad le valió a Sahin, la sorpresa del once, para ir reencontrándose con sensaciones sin estresarse. El turco fue de menos a más y en su primer examen de tronío dejó patente que tiene argumentos futbolísticos para jugar más que entrenar. Empezó tímido y acabó mandón. Únicamente echó en falta más físico y, hasta que Marcelo saltó, se acordó de muchos laterales de más recorrido con los que combinar para poder ir de banda a banda dando apoyos y ofreciendo soluciones.

Marcelo y Kaká al rescate

Ante el empate, urgían soluciones ofensivas, y algunos intuimos que el problema añadido de poner a toda la artillería de inicio desaconsejaba la entrada de cualquier revulsivo: porque sólo podría empeorar el panorama y debido a que el elegido tendría mucho menos gol. Error que nos señala y que encumbra a Mourinho. Lo único que no cambió fue el APOEL, que siguió a lo suyo, sin pegar un pelotazo y queriendo presentarse ante Casillas hilvanando sin saber. El resto, fue una verdadera metamorfosis. Marcelo aportó más nervio y Kaká la necesaria movilidad. Con ellos sobre el campo llegaron los goles y la calma. Benzema en dos ocasiones, una de cabeza y otra a bocajarro, y Kaká dejaron la eliminatoria finiquitada. Un resultado que deja al Bernabéu impaciente de semifinales y que enseña el camino: los mejores, siempre al pasto.

(alfredo matilla – as)

DETALLES

Estadio: GSP de Nicosia

Árbitro: Felix Brych (ALE)

Apoel: Chiotis; Poursaitides, Oliveira (Kaká, m.13), Paulo Jorge, Boaventura; Nuno Morais, Helio Pinto (Solari, m.72), Charalambides, Trickovski, Alexandrou (Sousa, m.46) ; y Ailton

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Ramos, Coentrao (Marcelo, m.63); Khedira, Sahin (Granero, m.84), Özil; Cristiano Ronaldo, Higuain (Kaká, m.63) y Benzema.

Goles: 0-1, m.76: Benzema. 0-2, m.82: Kaká. 0-3, m.90: Benzema.

Incidencias: encuentro de ida de los cuartos de final de Liga de Campeones, disputado en el GSP de Nicosia lleno, ante la presencia de 23.000 espectadores.