Posts Tagged ‘Lionel Messi’

Real y Barza ganan; siguen 7 puntos de distancia

febrero 5th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Real Madrid y Barcelona ganaron sus respectivos partidos, sufriendo por la mínima y mantienen 7 puntos de distancia (55-48), en la tabla de posiciones. El Real Madrid se encuentra cada vez más cómodo con su nuevo traje, que parece hecho a medida para este equipo. La apuesta decidida por el toque, por ese juego de elaboración con el que se construyen paredes donde antes sólo se pretendían elevar muros de contención, ha convertido al Madrid en un equipo que vuela por la Liga. Parece que su ambición, ahora adornada también por el juego, le impedirá detenerse hasta que llegue a su objetivo, que no puede ser otro que el título. Contra el Getafe no le hizo falta ofrecer su versión más brillante. Para ganar le bastó con tener el balón, moverlo con criterio y aprovechar una acción a balón parado.

Es un equipo que en Liga no se relaja nunca y en su visita al gélido campo del Getafe no hubo una excepción. Exige lo máximo de sí mismo y del rival, al que obliga a mantener una concentración extrema. Y al más mínimo error, al menor despiste le golpea con goles. Como el de Sergio Ramos, que en el lanzamiento de un córner se adelantó a los despistados defensas del Getafe para convertir de cabeza el gol que decidió el encuentro (foto).

No se habían consumido 20 minutos y ya estaba despejada cualquier duda que pudiera haber sobre a quién correspondía el mando del partido. Dueño absoluto de la situación, por juego y por superioridad moral y física, el Madrid no dio opción al Getafe, demasiado endeble en defensa, desbordado en el centro del campo e inocente arriba.

En el Madrid fue noticia el regreso de Lass al mediocentro, como pareja de Xabi Alonso. Fue la única recaída en planteamientos no tan lejanos. El músculo de Lass empujó hasta el banquillo a Granero y su actual estado de lucidez. Por delante, Mourinho mantuvo la apuesta por Özil, Kaká, Cristiano y Benzema. Una apuesta ganadora.

Dominada la situación, controlado el partido, el Madrid apenas permitió respirar al Getafe, que se marchó a los vestuarios sin apenas acercarse a Casillas, que sólo se sobresaltó, y no mucho, en los últimos minutos. Fueron dos aproximaciones aisladas, más fruto de un arranque de orgullo que una consecuencia de su juego.

En el segundo tiempo el Madrid ahorró esfuerzos, aunque por momentos se le fue la mano en su pretensión de economizar energías y permitió que el Getafe recompusiera su maltrecha figura de la primera parte y empezara a pensar que podía asustar al líder. Fue un leve momento de debilidad por parte del Madrid, que recuperó el balón, y con él el control de la situación, sin apenas dificultad.

El Madrid, que no supo sentenciar en el primer tiempo, espació sus llegadas, no elaboró tanto y se limitó a dejar pasar el tiempo, un riesgo innecesario dada la enorme distancia que separa a los dos equipos. Sus ocasiones no fueron tan numerosas, aunque no menos claras, pero cuando no les falló la puntería se encontraron con las manos de un inspirado Moyá.

Los cambios no mejoraron al Madrid, más bien le despistaron hasta convertirlo un equipo demasiado distraído, que fue apartándose de la buena línea marcada en el primer tiempo. Callejón e Higuaín no mejoraron a Kaká y Benzema. Granero, sustituto de Özil, apenas tuvo tiempo de mostrarse. Mientras, el Getafe tomó aire con la entrada de Gavilán, Lacen y Arizmendi por Pedro Ríos, Casquero y Barrada. Siguió incordiando, pero sin llegar a transmitir ninguna sensación de peligro.

Y cuando se animó a pisar el área rival, Ayza Gámez decidió no pitar penalti por una clara mano de Pepe a tiro de Diego Castro. El portugués volvió a ofrecer su imagen más desagradable al revolcarse por el suelo, simulando que el balón le había dado en otra parte del cuerpo. Un feo comportamiento que ya no sorprende. No fue el único error grave del árbitro, que en la primera parte decidió no expulsar a Torres por un claro agarrón a Özil.

Además de por ese grave error de Ayza Gámez, el Getafe se vio lastrado por la lesión de Masilela, que se produjo con los tres cambios consumidos y aguantó cojo los últimos minutos.

DETALLES

Estadio: Coliseum Alfonso Pérez

Árbitro: Delgado Ferreiro (comité vasco)

Getafe: Moyá; Valera, Torres, ”Cata” Díaz, Masilela; Casquero (Lacen, m.64), Juan Rodríguez; Pedro Ríos (Gavilán, m.57), Barrada (Arizmendi, m.70), Diego Castro; y Miku.

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Pepe, Coentrao; Lass, Xabi Alonso, Kaká (Callejón, m.63); Özil (Granero, m.88), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, m.74).

Gol: 0-1, m.18: Sergio Ramos.

Incidencias: encuentro correspondiente a la vigésimo segunda jornada de la Liga BBVA, disputado en el Coliseum Alfonso Pérez ante la presencia de 13.000 aficionados.

BARZA

El Barcelona necesita oxígeno, recuperar lesionados y afinar el tono muscular. Pero también necesita buenas noticias. No es que últimamente las haya tenido malas, al menos no pésimas ni traumáticas, pero ha vivido tanto tiempo en perfecto estado de gracia que apenas ha digerido las últimas turbulencias: la tonelada de bajas, el susto con final feliz en Copa, los tropezones fuera del Camp Nou. El Barcelona necesita buenas noticias y tiene la suerte, si es justo llamar suerte a los frutos del trabajo, de que tiene la mejor máquina de fabricarlas: La Masía.

El Barcelona que capeó la ola de frío y ganó a la Real Sociedad saltó al campo sin Piqué, Abidal, Busquets, Xavi, Iniesta y Alexis. El riesgo al que obliga la vuelta de semifinales que llega, un billete de noventa minutos a otra final. La lista incluye lesionados (Iniesta), tocados (Alexis) agotados (Xavi) o jugadores en busca de su pico óptimo de forma (Piqué). La respuesta siempre, y en esa cocina se cuece la grandeza del Barcelona, está en La Masía. Jugaron Thiago, Cuenca, Dos Santos o Tello en un partido en el que hubo diecisiete canteranos en los onces iniciales, ocho en el Barcelona y nueve en la Real Sociedad. Un oasis, ecos de fútbol de otro tiempo.

Lo mejor del Barcelona, en un partido de sensaciones contradictorias, fue el rendimiento de los nuevos, el más discreto el más asentado, Cuenca. Dos Santos hizo de Busquets con criterio y Tello fue un rayo un rayo por la izquierda, una inyección de luminoso optimismo a golpe de velocidad, energía, desborde y gol. Suyo fue el primero con una buena definición por el carril del extremo.

Fue lo mejor en un partido en el que el Barcelona se obligó a sufrir más de la cuenta por sus pecados de las últimas semanas. Fue contradictorio porque pudo y debió golear en el primer tiempo y perdió mando y temple en el segundo. Messi, entre híper activo y ansioso, estuvo en casi todos los ataques y la tuvo sólo ante Bravo y desde fuera del área, con la izquierda y con la derecha y hasta a puerta vacía. Cuando acertó (23 goles y 17 asistencias en Liga) tras un enorme pase de Alves el Camp Nou respiró… dos minutos. Vela aprovechó un fallo de Thiago y acortó distancias. Después llegó poco la Real Sociedad pero el mal fario rondó el Camp Nou. Otra vez muchas ocasiones y pocos goles, otra vez menos jerarquía a medida que pasaban los minutos. Otra vez jugadores por debajo de su nivel y otra vez las malditas lesiones. Busquets se fue al poco de entrar con una horrible herida en la rodilla. Antes, en el primer tiempo y en un guiño a los supersticiosos, un gato negro había saltado al gélido césped.

Es difícil definir el partido de la Real Sociedad. Salió valiente, obligó a Valdés a una parada milagrosa en el arranque de cada tiempo y creció en la segunda parte a medida que el Barcelona bajaba el pistón. Aunque jugó el descuento buscando el área de Valdés cuesta desprenderse de la sensación de que su vida extra fue en realidad el indulto de un Barcelona que sólo hizo dos goles en una decena de ocasiones importantes. Cesc parece fundido y Thiago está a años luz de su mejor nivel. Messi anda en busca de su trance fulminante, en el que vive casi siempre, y en un día frío y finalmente sufrido pudo caer Busquets, una pieza esencial. La única alegría, además de tres puntos que parecían incuestionables y que exigieron una buena sudada, fue la aparición, una vez más, de esa bendición llamada La Masía.

DETALLES

Estadio: Camp Nou, en Barcelona

Arbitro: Clos Gómez (Comité Aragonés)

Barcelona: Valdés; Alves, Puyol (Abidal, m.76), Mascherano, Adriano; Dos Santos (Busquets, m.76 (Piqué, m.82), Thiago, Cesc; Tello, Messi y Cuenca.

Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Mikel González, Iñigo Martínez, Cadamuro; Aranburu, Markel, Rubén Pardo (Llorente, m.78); Xabi Prieto (Aguirretxe, m.83), Griezmann; e Ifrán (Vela, m.58).
Goles: 1-0. m.9: Tello. 2-0, m.72: Messi. 2-1, m.74: Vela.

Incidencias: Asistieron al encuentro 52.646 espectadores en partido correspondiente a la vigésimo segunda jornada disputado en el Camp Nou. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de Port Said (Egipto).
(as)

 

Messi malogró penal y Barza empató

febrero 2nd, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Valencia 1 – Barcelona 1.- Digamos del Barcelona que no está bien pero digamos que es el Barcelona. Le falta fuelle, le falta duende, le faltan piezas esenciales y otras están sin gasolina. Está exhausto, con los siete puntos de desventaja en Liga en la cabeza y el calendario en las piernas. Pero es el Barcelona y en un día peliagudo salió de Mestalla con la eliminatoria inclinada a su favor después de sobreponerse al gol del Valencia, a dudas casi existenciales y a la presión de un campo que siempre le resulta hostil. Y a Emery, que sigue pergeñando sesudas partidas de ajedrez pero que sigue sin ganar a Guardiola.

El Barcelona sale con la eliminatoria inclinada pero no sentenciada porque las musas andan esquivas y la suerte en el trastero. En la segunda parte el Barça dominó de cabo a rabo y debió marcar el segundo: Messi falló un penalti, Alves remató al palo, Piqué falló a quemarropa… volvió, otra vez lejos del Camp Nou, a no ser el día con el estoque. En una primera parte mucho más nerviosa y disputada, Alexis falló dos ocasiones claras y Messi lo intentó todo pero no se encontró casi nunca. Falló pases, regates y remates pero fue más Messi que en Villarreal y dejó un esfuerzo constante, algunas asistencias de las que suelen ser letales… y el penalti fallado.

El hecho es que el Barcelona, sin ser un gran Barcelona y pese a la ansiedad y la zozobra de las horas previas, fue notablemente superior en Valencia. Sin Xavi, obligado a descansar, y de salida sin Alves. Y, ya se sabe, sin Iniesta, Pedro, Villa y compañía. Con Puyol de lateral derecho, Thiago y un Cesc fundido en el centro del campo y Cuenca en ataque. El Valencia salió con un plan que funcionó en Liga y funcionó esta vez durante más de media hora. Pero terminó fundido, sin aire en el segundo tiempo, con las líneas partidas y duro a la hora de desconectar al Barcelona en la línea de creación. Hizo muchas faltas y vio muchas tarjetas. Y puede quejarse de la no expulsión de Pinto, que cortó un balón con la mano fuera del área con tres cuartos de partido por jugar.

Ese plan del Valencia pasaba por presionar arriba, sellar las bandas y atacar a golpe de aguijonazos con Piatti, Soldado, Jonas y un Mathieu que ya fue en Liga un quebradero de cabeza para el Barcelona. Esta vez también: pese a la línea de cuatro azulgrana con menos alegrías que entonces, casi todo el peligro del Valencia llegó por la izquierda y así llegó el gol, pase de Mathieu y remate de Jonas. El Valencia jugó de igual a igual mientras tuvo pulmones. Fue a menos y terminó asfixiado, fiado de Alves, del palo y del indulto de un Barcelona sin estrella a la hora de sentenciar.

Esa sentencia, o al menos la cuesta abajo definitiva para la eliminatoria, estuvo sobre todo en el penalti de Messi tras un claro derribo de Miguel a Thiago. Precisamente Messi resume el actual Barça: intachable en el esfuerzo, en el espíritu por mantener el espíritu, pero muy justo en lo físico, sin la chispa y el desborde que normalmente le es tan propia. Pero sin ella ha eliminado al Real Madrid y obliga al Valencia a hacer la machada en el Camp Nou. Y tampoco es casual que, como en el Bernabéu, marcara Puyol con la cabeza y con el alma. Él es la reserva espiritual en los momentos difíciles y, pese a su despiste en el gol del Valencia, un factor corrector fundamental contra las dudas de Pinto, las lagunas de Piqué o los problemas en la construcción que se acumularon sin Xavi e Iniesta, con Thiago gris y Cesc otra vez irreconocible. Más impreciso de lo habitual, menos feliz en la recuperación de lo habitual, sin el desequilibrio vertiginoso de casi siempre… pero un equipo capaz de enfriar Mestalla, reponerse al gol local, crear otra media docena de ocasiones claras y merecer el triunfo.

Esto es la Copa y la final, para unos y para otros, está a noventa minutos vista. El Valencia no aprovechó la caldera de Mestalla pero sobrevivió a un segundo tiempo aterrador para sus intereses. El Barcelona encadena tres empates seguidos pero decidirá en casa si vuelve a la final. Todos contentos, o no, y todos citados para dentro de una semana. Eso es lo hermoso de la Copa. (as)

Aún sin ganar, Barza va a Semi y elimina al Real

enero 26th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Fue un partido excelente, intenso, un espectáculo de los grandes, en el que un afortunado Barcelona despidió de la Copa al Real Madrid, que se marchó con la cabeza alta, dejando una imagen de gran equipo, en especial en el primer tiempo. Perdió una eliminatoria, pero recuperó valores como la autoestima y la identidad, que tanto se echaron en falta en la ida, pero sobre todo recuperó el juego. El Madrid se demostró a sí mismo en el Camp Nou que sabe jugar al fútbol y con ese argumento como base principal de su comportamiento es capaz de discutirle el triunfo al Barça. Al Madrid le abandonó su pegada cuando le acompañó el juego. Un juego que fue muy superior al del Barcelona, que sufrió como nunca ante un Madrid que mandó, se hizo respetar y supo disputar la posesión del balón a los hombres de Guardiola, al que se le vio incómodo e inquieto, más apurado que de costumbre. Quizá agobiado por la presión del nudo de su corbata. No mereció salir derrotado el Madrid del Camp Nou y no se le puede poner ningún reproche a su comportamiento.

El Madrid jugó mejor, fue más brillante que el rival y llevó todo el partido con la lengua fuera al Barcelona, que sobrevivió gracias a los goles de Messi y Alves, que llegaron en dos acciones aisladas y no como consecuencia del juego. Fue un premio excesivo para el Barça y un castigo desmesurado para el Madrid, que nunca perdió la figura y terminó acariciando el milagro con los tantos de Cristiano, muy centrado y metido en el partido en todo momento, y de Benzema, sustituto del desacertadísimo Higuaín y que completó un segundo tiempo sencillamente espectacular. Y por encima de ese nivel estuvo Özil, lúcido, participativo, con una enorme capacidad para asociarse y desequilibrante con todos sus movimientos y sus pases.

Esta versión mejoradísima del Madrid, la más brillante en un Clásico desde que manda Mourinho, hizo más evidentes los errores cometidos en la ida y aumenta el sonrojo por la versión que se vio en el Bernabéu. Por qué en los duelos contra el Barcelona no se ve allí a un Madrid con la predisposición, personalidad, actitud y juego que se vio en el Camp Nou es algo que sólo sabe Mourinho.

La salida del Real Madrid estuvo a la altura de lo que siempre se espera de él. Afrontó el partido de cara, sin miedo, con personalidad e iniciativa. Lo quiso jugar y con esa actitud metió en un lío al Barcelona, al que hizo daño cuando se fue a buscarlo arriba y también cuando lo esperó atrás para hacerle correr al contragolpe. El Barça pareció desubicado y le faltó la pausa y la capacidad para leer el partido. Pero por encima de todo, le faltó el balón y sin la pelota, el Barcelona no ya es que sea incapaz de mandar, sino que sufre, y mucho, hasta convertirse en un equipo vulnerable.

El Madrid ocupó todas las zonas del campo y las ocupó bien, con sentido, salvo los destrozos que originó en el lateral izquierdo Coentrao, incapaz de tirar bien un fuera de juego, y la habitual inoperancia de Kaká, un pesado lastre. Si en la ida fue Pepe el eje del Madrid en el centro del campo, esta vez correspondió a Özil ser la referencia del equipo. Lo agradeció su equipo y lo padeció al Barça. Xavi no apareció, Iniesta se fue lesionado, Busquets tuvo que multiplicarse para intentar contener la avalancha, Messi apenas apareció para dar el primer gol a Pedro, que ya es bastante dirán algunos, pero no suficiente para lo que se exige del mejor futbolista del mundo. Cesc nunca encontró su sitio y las diagonales, los desmarques de Alexis, especialista en aparecer donde más daño hace, no fueron tan dañinos como en el Bernabéu. En definitiva, el Madrid se encargó de difuminar al Barcelona.

El comienzo del Madrid fue arrollador y ayudado por la inestabilidad defensiva del Barcelona disfrutó de tres clarísimas ocasiones en diez minutos. Y todas las malgastó. A los diez segundos, Higuaín se quedó solo ante Pinto, después de una falta de entendimiento entre Alves y Piqué, y mandó el balón fuera. Tres minutos después Pintó evitó el gol en un remate de Higuaín después de una falta sacada por Xabi Alonso. Y a los 11 llegó la tercera ocasión, en un contragolpe que acabó rematando Cristiano para que Pinto despejara como enormes dificultades. El Madrid falló donde no acostumbra a hacerlo y lo pagó.

Llegó después un tiro de Özil que hizo retumbar el larguero de la portería de Pinto y a todo el Camp Nou e Higuaín volvió a malgastar a continuación una nueva oportunidad para hacer daño.

Todas las ocasiones fueron del Madrid y todas las desperdició. Lo contrario que el Barcelona. Cuando apenas faltaban dos minutos para cerrar el primer tiempo apareció Messi para destrozar la defensa del Madrid y abrir una profunda sima por la que se empezaron a perder todas las ilusiones de remontada de los blancos. Fue un eslalon en el que terminó encontrando a Pedro, sustituto minutos antes del lesionado Iniesta, para que batiera a Casillas.

En el tiempo añadido, el pésimo Teixeira Vitienes perdonó la segunda amarilla a Lass por una entrada a Messi. La falta se resolvió con un golazo de Dani Alves. Fue un misil teledirigido que entró por la escuadra de Casillas, que tuvo que recoger el balón de la red en los dos únicos tiros que hizo el Barcelona en la primera parte.

Fue muy discutida la actuación de Teixeira, al que se le reclamaron hasta tres penaltis en ese primer tiempo. Primero, una posible mano de Busquets en un balón cabeceado por Pepe; después, un derribo de Pepe a Alexis y para terminar, una mano de Abidal en un remate de chilena de Ramos dentro del área.

El Madrid pareció perder efervescencia al inicio de la segunda parte. Fue un engaño. Tuvo más peligro y presencia, demostrando estar en todo momento a la altura del fenomenal reto que tenía por delante. Siguió apostando Mourinho por el juego. Retiró a Lass, Kaká e Higuaín y dio entrada a Granero, Callejón y Benzema. El Madrid creció con los cambios y el Barcelona, sometido por el empuje del rival, se fue empequeñeciendo. Por primera vez en mucho tiempo, en vez de mirar hacia delante, Guardiola lo tuvo que hacer hacia atrás. Thiago salió por Cesc para reforzar el centro del campo y buscar la posesión del balón, que nunca llegó, y Mascherano entró por Alexis.

Para entonces el marcador ya señalaba el 2-2 después de los goles de Cristiano, que tras un gran pase de Özil superó con una maestría natural al nervioso Pinto en el mano a mano, y de Benzema, que firmó un golazo que dio todavía más brillo a su excelente partido. Nada que reprochar al gol anterior anulado a Ramos, que terminó expulsado por doble amarilla.

Se despidió el Madrid de la Copa, pero lo hizo a lo grande, sin esconderse nada, con su versión más reconocible. Se fue siendo fiel a sí mismo, jugando al fútbol. (as)

DETALLES

Estadio: Camp Nou, en Barcelona

Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes, del comité cántabro

Barcelona: Pinto; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta (Pedro, min.29), Cesc (Thiago, min.70), Messi; y Alexis (Mascherano, min.79).

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Lass (Granero, min.51), Xabi Alonso; Kaká (Callejón, min.61), Özil, Cristiano Ronaldo; e Higuaín (Benzema, min.61).

Goles: 1-0, min.43: Pedro. 2-0, min.46+: Alves. 2-1. min.68: Cristiano Ronaldo. 2-2, min.71: Benzema.

Tarjetas amarillas: Lass (min.26), Ramos (min.33), Messi (min.45), Casillas (min.46+), Cristiano Ronaldo (min.55), Coentrao (min.80), Granero (min.90), Puyol (min.91), Pepe (min.91).

Expulsado: Ramos en el min.89, al ver la segunda amarilla.

Incidencias: partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Camp Nou ante 95.486 aficionados, cifra facilitada por el club catalán. Se guardó un minuto de silencio en memoria exjugador barcelonista Juan Carlos Pérez, que falleció hace unos días.

LOCO SEMIFINALISTA

El Athletic Bilbao pasó a semifinales de la Copa del Rey al vencer 3-0, en el global, al Mallorca. El equipo del Loco Bielsa ganó cinco de los seis partidos de esa competencia y apunta a meterse en la final. Ahora, va ante el Mirandés.

Barza-Real, por seguir siendo el Rey

enero 25th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

El Barcelona recibe al Real Madrid en el Camp Nou, en el último acto de una eliminatoria que dejará a uno de los dos en la cuneta del camino al título de Copa. Parten con ventaja los azulgranas, que ya ganaron en la ida en el Bernabéu. Podrás seguirlo aquí, en directo, a partir de las 22:00. (18.00 hora de Paraguay).

Este miércoles Barcelona y Real Madrid se juegan en el Camp Nou un billete para las semifinales de la Copa del Rey, una nueva edición de un ‘Clásico’ muy repetido últimamente que viene marcada claramente por lo sucedido hace una semana en el Santiago Bernabéu: el triunfo del Barcelona (1-2), el pisotón de Pepe a Messi y la marejada que la derrota y el planteamiento del Madrid ha provocado en la relación entre Mourinho y un sector del madridismo.

Pep Guardiola afronta el partido sin confianza y sin atisbo de euforia. No quiere que lo extradeportivo impere y no quiere que nadie dé por eliminado al Real Madrid. Pero sobre todo no quiere que el Camp Nou repita con Pepe lo acontecido con Figo en su día: “Lo más importante es que la gente venga a ver un juego, un partido de fútbol entre dos grandes equipos. Que la gente venga a disfrutar y animarnos y que se olvide de todo lo que se ha dicho estos últimos días. Dejemos en paz a Pepe. Si su entrenador quiere ponerle, que le ponga y que sea el partido más bonito posible para todo el mundo. Que cada uno en su casa gestione las cosas de la manera que quiera. No se va a repetir lo de Figo porque el barcelonismo está arrepentido de aquella. Si se repitiera, significaría que no hemos aprendido nada y que no somos el club que tenemos que ser. Me dolería más que caer eliminado en el partido”.

Del mismo modo, ha dejado claro que no quiere juzgar la situación actual de Mourinho ni pensar en sus posibles implicaciones en el partido: “No estoy en Madrid pero tengo un respeto reverencial a esa institución. Es un equipo centenario que se ha pasado mucho tiempo ganando. Lo que le pasa ahora es coyuntural. Será el peor rival posible. Para mí lo peor de todo es que parece que ya estamos clasificados y ellos eliminados y todavía no hemos jugado el partido”. Además, cuando se le ha preguntado si iría a cenar con Mourinho, ha salido al paso con mano derecha: “Ahora mismo no tendría sentido porque trataríamos de engañarnos con las tácticas. Pero cuando nos retiremos es una situación que se puede dar y para mí sería un placer porque me sigue pareciendo un entrenador con muchos conocimientos”.

Guardiola ha vuelto a dejar claro que no se fía ni del estado del rival ni del resultado de la ida y que no especularán con el marcador: “Yo siempre espero al mejor Real Madrid. Si salimos a gestionar el 1-2, nos eliminarán. Son mejores en el juego aéreo, son mejores a la contra, tienen mucho disparo desde fuera del área… Tenemos que jugar y jugar, hartarnos de jugar. Si no lo hacemos, tendremos problemas porque intuyo que ellos van a generar ocasiones y a marcar goles”.

Y ha insistido en que no planteará el partido en función de lo que pueda hacer el Real Madrid: “Hemos jugado contra un Real Madrid que nos ha esperado atrás y contra un Real Madrid que nos ha presionado muy arriba. De las dos formas intentaremos contrarrestar sus virtudes e imponer las nuestras. Vamos a intentar ganar el partido y jugar lo mejor posible. Yo no creo que haya euforia en el ambiente porque no va con el carácter de la gente aquí. No creo que el barcelonismo piense en goleadas pero mi única labor es que no lo piensen mis jugadores, y por cómo les he visto trabajar, creo que no lo piensan. Sólo con que se nombre al Real Madrid hay que tenerle respeto. Eso es así con 1-2 y sería igual con un resultado mayor. En Champions veníamos con 0-2 y con 1-1 en la vuelta había silencio en el Camp Nou. Hemos hecho sólo una parte del trabajo y hay que hacer la otra parte sin obsesiones, intentando hacer un gran partido”.

Hat trick de Messi, doblete de Cristiano, 5 puntos

enero 23rd, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Golearon Real Madrid y Barza; Lio Messi se mandó otro hat-trick; Ronaldo Cristiano un doblete. Todo igual, 5 puntos de ventaja Real.

Messi jamás se rinde. Aunque el Madrid ahora le mire por el retrovisor con partido y medio de ventaja. Los retos le motivan. Y éste de remontar a su máximo adversario contra las estadísticas le pone como nada y como nadie. En el diccionario del argentino no cabe la palabra rendición. Primero cobró protagonismo con un cabezazo prodigioso que valió para rescatar al Barça en Málaga en pleno incendio, cuando más de uno ya veía que el campeonato se evaporaba definitivamente por la mordiente de su adversario. Y luego le dio la puntilla con una jugada de esas que tiene patentadas de conducción y eslalon a la par, aderezada esta vez con una finalización sutil pero esquinada. Con ambas acciones decisivas quiso dejar claro que su equipo ve la cuesta de enero empinada hacia abajo y que su hambre de títulos aún no está saciada.

‘La Pulga’, en otro recital de amor propio, respondió con un remate imperial la triple amenaza de Isco a Valdés: desde lejos, en un córner y de rechace. Porque ésa es otra. Si Messi es la bandera del equipo culé, el portero es su mástil. La participación de Víctor, que regresaba al once después de los minutos de ‘gloria’ de Pinto en el Bernabéu, además de milagrosa, llegó en el momento más necesario. Con cero a cero. Sus paradas frenaron el ímpetu del Málaga y despertaron del letargo al Barça, cuya presión no estaba siendo coordinada con eficacia. Esa resurrección posibilitó la mejoría azulgrana y su habitual dominio en el juego. El gol sólo sería cuestión de tiempo.

Y llegó en otra jugada ‘made in Barça’. Toque por el centro entre Messi e Iniesta, apertura a banda en busca de Adriano, centro preciso y llegada masiva. La rosca desde el costado fue exquisita pero del remate sería justo decir que fue inolvidable. A una asistencia tan suave y elevada no se puede rematar con más fuerza y estilo con tan pocos centímetros y desde el punto de penalti. Era el primer gol de Messi de cabeza en Liga. Pero mereció la pena la espera. El resto del partido fue un mero adorno.

El Málaga, de más a menos

El Málaga salió fiel a las previsiones de Pellegrini. No sólo presionó y ahogó la salida del balón del Barça, sino que además le arrebató la posesión por momentos. Su plan de salida fue robar y salir con velocidad al espacio. Y la estrategia le funcionó en el primer tramo del encuentro. Cazorla se sentía cómodo como propulsor del ataque, y Eliseu e Isco como velocistas a la espalda. Sólo faltó el empuje y la recuperación de Toulalan para mantener esa idea de juego durante más tiempo y con más regularidad. Tuvo sus opciones de sorprender al Barça. Y las desperdició. Aún le queda experiencia y le sobran años en algunas demarcaciones para estar a la altura de su presupuesto.

Guardiola, por su parte, si modificó lo esperado. En la previa avisó que para seguir con vida tendría que apostar por los mejores y, sin embargo, dejó a Puyol, Xavi y Cesc en el banquillo. El trío de pilares no jugó ni un solo minuto. Sus sustitutos, Mascherano, Thiago y Adriano, brillaron como suelen, pero el Barça notó peligrosamente en ese arranque la ausencia de Xavi. El mediocentro demostró una vez más (y ya van…) que no sólo es la brújula en el origen del juego ofensivo, sino también la precisión en el último pase. Quizás, por esa importante falta de visión de juego en esos minutos, a Alexis le costó calentar más tiempo del esperado.

Si el Barça logró irse al descanso con ventaja, en la reanudación encontró el premio que buscaba para poder ir pensando en el Clásico del miércoles con más antelación de la que intuía. En el 48′, la primera aproximación del Barça al área sirvió para que Thiago avasallara a Caballero con dos disparos envenenados y para que Alexis le machacara en el último de los rechaces. Ahí murió el partido. Y desde ese momento comenzó el carrusel de dosificaciones. Alexis e Iniesta comenzaron a pensar en el Madrid desde la ducha.

Messi no se cansa

Messi también pudo desconectar e iniciar el trabajo de recuperación en el mismo césped de La Rosaleda pero su único descanso llega cuando consigue hat-tricks, en el momento que rompe más cinturas de las que se pueden o cuando supera con sus regates recuerdos que creíamos insuperables. El tercer gol del partido, el segundo de su cuenta, resume lo que les digo. Volvió a correr hacia la portería como si lo fueran a prohibir, dejó atrás adversarios de un plumazo y cuando pudo, con Caballero empequeñeciendo la portería, la puso lejos de sus garras con un toque de interior conmovedor.

Después probó la suerte de las faltas. Y también demostró que él no golpea. Acaricia. Envió una falta directa al larguero. Y para rematar la faena se despidió con otra jugada maradoniana en la que el Málaga se dio cuenta que ésa no era su guerra, al mismo tiempo que recordó al barcelonismo que mientras él quiera habrá alegrías.

Rondón quiso amargarle la fiesta. Primero con el tanto de la honra y, después, con otro aviso en una llegada cargada de raza. Revolución a la que también se unió Seba. Sin embargo, todo estaba ya decidido. Messi volvió a pedir el balón, lo durmió como sólo él sabe y, tras el pitido final del colegiado, se apropió de él, se marchó al vestuario dándole toques en busca de la firma de sus compañeros para que descanse en una vitrina repleta de trofeos. Un museo, que al paso que va la burra, va a tener que ir ampliando.

DETALLES

Estadio de La Rosaleda, en Málaga

Árbitro: Undiano Mallenco (Colegio Navarro)

Málaga: Caballero; Gámez, Demichelis, Mathijsen, Monreal;Cazorla (Recio, m. 78), Maresca (Rondón, m. 60), Camacho, Eliseu; Isco y Van Nistelrooy (Sebastián Fernández, m. 60).

Barcelona: Valdés; Alves, Mascherano, Piqué, Abidal;Thiago Alcántara, Busquets, Adriano (Dos Santos, m. 67), Iniesta (Pedro, m. 73); Messi y Alexis Sánchez (Cuenca, m. 64).

Goles: 0-1, M. 32: Messi. 0-2, M. 47: Alexis Sánchez. 0-3, M. 50: Messi. 0-4, M. 81: Messi. 1-4; M. 85: Rondón.

Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de Liga de Primera División diputado en el estadio de La Rosaleda ante 30.000 espectadores.

REAL DOBLETE DE RONALDO

El Real Madrid regresó a la Liga, el escenario en el que muestra esa personalidad arrolladora con la que ha construido su historia y en el que se libera de los complejos tácticos que le llegan desde el banquillo en otros escenarios. El regreso a la normalidad no fue sencillo, pese a la enorme distancia que reflejó el marcador, y para llegar a la victoria el Madrid debió superar su propio desequilibrio y a un descarado Athletic, un equipo sobre el que Marcelo Bielsa ha impreso su personalísimo sello y al que da gusto ver jugar. Muy bien posicionado, siempre tuvo el balón como referencia y lo movió con criterio cuando dispuso de él, que fueron muchos minutos. Si se fue de vacío del Bernabéu fue por esa legendaria pegada del Madrid, que aprovechó las ocasiones que el Athletic perdonó. Y por la torpeza de Iturraspe, que con su inocente penalti liberó al Madrid de las dudas que le dominaron durante todo el primer tiempo y provocó la lluvia posterior de goles que ahogó cualquier ilusión de los vascos.

De inicio se vio a un Madrid con una actitud bien diferente al de la Copa. No rehuyó la posesión del balón y, como indica su ancestral costumbre, salió decidido a vivir más tiempo en el campo del rival que en el propio. Supo levantarse después de recibir el golpe que supuso el gol de Llorente y cuando el viento empezó a soplar de cara logró manejar la situación y no sólo salir indemne del trance, sino acabar goleando. Una goleada que no supone nada en la Liga, porque es una más en este torneo, pero que quizá sí ayuda a que el Madrid recomponga esa figura que tan maltrecha quedó en su duelo con el Barça.

La alineación ya indicó el camino por el que avanzaría el Madrid. La presencia de Granero junto a Xabi Alonso fue algo más que una pista. Como ver a Marcelo de nuevo en su lateral izquierdo. Sin experimentos se vio a un Madrid más reconocible, pese al desequilibrio que se vio en su centro del campo y que le condicionó mientras el duelo estuvo abierto. En el primer tiempo ignoró por sistema la banda que no pisó Cristiano. El portugués comenzó en la izquierda, dejando la derecha a Özil, cuya tendencia natural a irse al centro dejó cojo al equipo en un costado y formó un atasco por el centro junto a Kaká. Las consecuencias las pagaron los laterales, Arbeloa y Marcelo, incapaces de contener todo el caudal de fútbol que les llegó.

El Athletic presionó la salida del balón, tratando de ahogar la circulación en el centro del campo y obligando a que la responsabilidad de empezar a construir los ataques la asumieran los defensas. La apuesta descarada de los visitantes tuvo su premio cuando el reloj se acercaba al cuarto de hora. Fernando Llorente hizo que el público se removiera de sus asientos con un gol que desnudó todas las deficiencias defensivas del Madrid. Fue un magnífico contragolpe iniciado en un saque con la mano de Iraizoz y que culminó el delantero internacional a pase de Javi Martínez, convertido en improvisado extremo derecho. Todo el sistema defensivo del Madrid saltó por los aires en esa acción. El vacío dejado por Marcelo en el lateral izquierdo lo aprovechó Javi Martínez y por el enorme agujero creado entre Varane y Arbeloa entró Llorente para marcar.

Perdonó unos minutos después De Marcos el segundo, aunque más claro todavía fue después el error de Llorente, que solo ante Casillas mandó el balón fuera. La respuesta del Madrid fue contundente. Cuatro goles. Unos consecuencia de su juego, otros de los errores ajenos y todos nacidos de la búsqueda constante de la victoria por parte del Madrid.

Igualó Marcelo después de una combinación entre Özil, Cristiano, Benzema y el propio brasileño. Marcelo alborota los partidos y de esa influencia siempre sale algo, habitualmente beneficioso para el Madrid, como ese gol, aunque por el camino deja errores defensivos que no termina de corregir.

Nada más salir de los vestuarios Iturraspe derribó a Kaká dentro del área y Cristiano transformó el penalti. Fue una acción que marcó el devenir posterior del encuentro y arruinó todo lo bueno hecho hasta entonces por el Athletic, que no se arrugó, continuó jugando de la única forma que sabe y que terminó pagando su atrevimiento recibiendo dos nuevos goles. Para entonces, Toquero ya había sustituido a Llorente e Ibai Gómez a Amorebieta, un movimiento que desplazó a De Marcos hasta el lateral izquierdo, en una maniobra que tendría consecuencias posteriores.

Fue en el minuto 65, cuando, después de una acción eléctrica del Madrid, De Marcos derribó a Özil dentro del área. Mateu Lahoz señaló penalti y no dio validez al gol de Benzema. Cristiano transformó desde los once metros. La goleada la completó Callejón, sustituto de Kaká, cuando el partido agonizaba.

Entre medias, Higuaín y Lass habían reemplazado a Benzema y Granero y Mateu decidió no pitar penalti en un claro derribo de Ramos a Ibai Gómez. Hubiera supuesto la segunda amarilla para el central, que salvo en esa acción estuvo impecable en toda la noche.

DETALLES

Estadio Santiago Bernabéu, en Madrid

Árbitro: Antonio Miguel Mateu Lahoz, del Comité Valenciano

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Ramos, Varane, Marcelo; Granero (Lass, m.73), Xabi Alonso, Özil; Kaká (Callejón, m.78), Cristiano y Benzema (Higuaín, m.67).

Athletic: Iraizoz; Iraola, Javi Martinez, San Jose, Amorebieta (Ibai, m.61); Iturraspe, Herrera, De Marcos; Susaeta (Iñigo Pérez, m.67), Llorente (Toquero, m.61) y Muniain.

Goles: 0-1, m.13: Llorente; 1-1, m.25: Marcelo. 2-1, m.47: Cristiano, de penalti. 3-1, m.67: Cristiano, de penalti. 4-1, m.85: Callejón.

Expulsados: De Marcos (m.67), Ronaldo (m.29), Sergio Ramos (m.56).

Incidencias: encuentro de la primera jornada, aplazada en su día, de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante 75.000 espectadores. (as)

Barza perdía 0-1, ganó 1-2; sigue siendo el Rey

enero 18th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

El Barcelona se impuso en el partido de ida de cuartos de la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu gracias a los goles de dos defensas, Puyol y Abidal.

Cristiano había adelantado al Madrid. La polémica alineación de Mourinho con Altintop y Carvalho en defensa y Pepe en la media tampoco resultó.

Nada cambia. El Barcelona ganó ayer su quinto Clásico de los últimos nueve (tres empates y una derrota) y suma su séptimo partido sin perder en el Bernabéu (cinco victorias). El fracaso de Mourinho es indiscutible en la que fue su primera misión al fichar por el Real Madrid: ganar al Barcelona, terminar con su dominio y atajar su excelencia. La exigencia de títulos venía después, no antes.

La derrota se produjo, además, de la peor forma posible. Después de probarlo todo contra el Barça, atacar y defender, Mourinho se inclinó por replegarse de nuevo, despreciando las virtudes de sus jugadores más talentosos y el apoyo del Bernabéu. Nada le salvó ayer. El 1-0 del descanso, su mayor conquista en el partido, fue mentira, aunque esa mentira consolara a no pocos madridistas, confundidos por su maniqueo discurso.

La razón es que la primera parte fue el mundo según Mourinho. Sencillamente ocurrió lo que había planeado. Regalar el balón al Barcelona y buscar una contra. La cazó Cristiano, seguramente como también estaba programado. Su remate, aunque seco y duro, dejó en evidencia a Pinto, que pareció lento de reflejos. A los diez minutos, el Madrid ya tenía el objetivo cumplido. Mourinho también: ser como el Inter, aquel Inter que eliminó al Barcelona de la Champions y propició su fichaje por el Madrid.

De hecho, la alineación inicial había sido plenamente interista y profundamente mourinhista. El once era tan innovador que resultaba provocador. O viceversa. Mejor viceversa. Jugaban sus favoritos, los cuatro portugueses de la plantilla, incluido Carvalho, que no disputaba un partido desde el 27 de septiembre. La ocurrencia más extravagante fue colocar a Altintop en el lateral derecho, trendingtopic en Twitter en competencia con el actor Rob Lowe. El turco sólo había sido titular en los partidos contra la Ponferradina. A grandes rasgos, y a excepción de Xabi (primera víctima del sistema, después Marcelo y Özil), el equipo se dividía entre forzudos y delanteros.

Plan. El modo de frenar al Barça fue menos novedoso: adelantar la defensa y reducir el espacio de juego a una franja militarizada de 30 metros. El resultado es que el equipo de Guardiola tuvo la pelota, pero no encontró el fútbol. Su obsesión por explotar la banda de Altintop (unas veces acertado y otras cómico) le hizo demasiado previsible, incluso repetitivo. Aunque tal vez el análisis más sencillo es que Messi apenas se dejó ver en ese tramo. Sólo se le recuerda un buen zurdazo que sacó Casillas en los terrenos de Zamora. Poco antes, Alexis había cabeceado a la escuadra en desigual pelea con Ramos y Carvalho.

Los explosivos contragolpes blancos recordaban a las jugadas de ataque del fútbol americano, lo que no es mucho decir. La cosa se reduce a que el lanzador (quarterback) conecte con el receptor (gamo). Para ello, extrapolado al Madrid, sólo es necesario que el dominio rival no ruborice ni al estadio ni a los jugadores propios. Contra el toque, la confusión y el choque. Los cascos.

Perversión. La amarilla a Pepe a los 20 minutos volvió a revelar la perversión en la estrategia de Mourinho. Su táctica no es sólo defensiva, hecho que ya traiciona la historia del Madrid: además resulta violenta y, en muchos momentos, deleznable. Además de la tarjeta que vio por pisar a Busquets, Pepe, emulando al toro Ratón, se pasó el partido con maldades que sistemáticamente descubría al mundo la cámara ultralenta a 600 fotogramas por segundo. Alguien en ese club debería entender que estas mezquindades no hacen sino abrillantar la virtud del Barcelona. Lo digo con verdadera pesadumbre: se hace difícil ser del Madrid si no te sostienen varias generaciones.

En la segunda mitad no tardó en confirmarse la mejoría del Barcelona. También esto lo hemos visto más veces. El plan de Mourinho, además de feo, es inútil. La presión no resiste 45 minutos y el Barcelona tampoco. El equipo que ha ganado 22 partidos esta temporada modifica patéticamente su fisonomía cuando se enfrenta al Barça, el rival al que vino a ganar Mourinho. Ya no sirve de disculpa la excelencia del Barcelona. En su segunda temporada, el Madrid es la imagen de su entrenador (y mánager), que tiene los jugadores que quiere.

Puyol empató al poco de la reanudación con un gol que recordó al que marcó a Alemania en el Mundial. Desde entonces mandó el Barça, abrumadoramente. Y se incrementó la dureza del Madrid, hasta el bochorno.

Después de un palo y un cabezazo de Busquets, Abidal consiguió el segundo tanto, gracias a un magnífico pase de Messi a la espalda del muro madridista. Özil y Callejón ya estaban sobre el campo, pero sólo para compartir el desconcierto. Granero entró en el 79′ para culminar el disimulo del técnico. Luego prosiguió. Mala suerte. Error defensivo en el gol de Puyol. Nada cambia.

El duroCarvalho: Fue amonestado por una fea patada a Messi en el 86′ y se la jugó en el 89′ en una entrada a Adriano.

El dandyIniesta: Muy activo por la izquierda, le hizo la vida imposible a Altintop. Mandó un balón al travesaño en el 54′.

 
¡Vaya día!

Pepe: Volvió a estar descontrolado y culminó su mal día con el pisotón a Messi. Mou le cambió en el 79′.

El crackXavi: Dio un recital de pases peligrosos y sacó con maestría el córner directo a la cabeza de Puyol en el 1-1 culé. (as)

DETALLES

Estadio Santiago Bernabéu, en Madrid

Árbitro: Muñíz Fernández (comité asturiano)

Real Madrid: Casillas; Altintop, Sergio Ramos, Carvalho, Coentrao; Pepe (Granero, m.80), Xabi Alonso, Lass (Özil, m.66); Higuaín (Callejón, m.66), Cristiano Ronaldo y Benzema.

Barcelona: Pinto; Álves, Piqué, Puyol, Abidal; Busquets, Xavi (Thiago, m.86), Iniesta; Cesc (Cuenca, m.88), Messi y Alexis (Adriano, m.82).

Goles: 1-0, m.11: Cristiano. 1-1, m.49: Puyol. 1-2, m.76: Abidal.

Incidencias: encuentro de ida de los cuartos de final de Copa del Rey, disputado en el estadio Santiago Bernabéu, lleno, con la presencia de 83.500 espectadores.

Real Madrid-Barza, derby del Rey

enero 18th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Real Madrid, puntero de la Liga española, recibirá este miércoles a Barcelona, su escolta, en el duelo estelar de ida de cuartos de final de la edición 2011/2012 de la Copa del Rey de fútbol, partido en el que Lionel Messi disputará su encuentro número 300 con la camiseta del Barça. El partido se jugará a partir de las 22 hora local (18 horas de Paraguay) en el estadio Santiago Bernabeu, de la capital española.

En el equipo merengue, el técnico portugués José Mourinho anunció ayer que no podrá jugar el rosarino Angel Di María, quien padece una contractura muscular. “No está todo lo bien que nosotros esperábamos”, expresó el entrenador.

Mourinho, quien todavía no definió la alineación titular, evaluaría la posibilidad de hacer ingresar desde el minuto inicial a Gonzalo Higuaín, que compartiría dupla de ataque con el francés Karim Benzema.

Real Madrid, campeón defensor del título (le ganó la final del año pasado al Barcelona por 1-0, con gol de su máxima figura, Cristiano Ronaldo), avanzó a esta instancia, tras dejar en el camino a Málaga, el conjunto que orienta el chileno Manuel Pellegrini, ex DT de San Lorenzo y River.

Por su lado, Barcelona, a las órdenes de Pep Guardiola, tampoco definió la alineación principal, pero se presume que irá con la mayoría de titulares. En tal sentido, Lionel Messi –quien mañana disputará su encuentro número 300 con la camiseta del Barça– estará entre los titulares, mientras que Javier Mascherano estaría en el banco de suplentes.

En el historial de la Copa del Rey, Barcelona obtuvo siete títulos más que Real Madrid: 25 contra 18.

Además del estelar cruce entre los dos mejores equipos de España, mañana habrá otro atractivo partido en Bilbao, donde el local Athletic, dirigido por el rosarino Marcelo Bielsa, se topará con Mallorca. El conjunto vasco viene de eliminar en la competencia al Albacete, mientras que Mallorca superó en octavos de final a la Real Sociedad, a la que le endosó un humillante 6-1 en el encuentro revancha.

Ayer, el Espanyol, que dirige el argentino Mauricio Pocchetino, derrotó en el partido de ida por 3-2 al Mirandes (Segunda División), con tres goles en los últimos cinco minutos.

Elogian golazo de Roque al Barza

enero 16th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Dejó claro el Barça que luchará esta Liga hasta su último resuello. El Betis fue estupendo y en muchas fases jugó mejor que los de Guardiola. Los de Mel se fueron del Camp Nou con la cabeza bien alta. Otros equipos, con mucho menos, se fueron con un empate. El árbitro, con sus errores recordó episodios no muy lejanos y dotó al partido de una electricidad que le sobraba. A todo esto, los blaugrana se encontraron a falta de 40 minutos con empate a dos en el marcador y que la Liga se les escapaba por el sumidero. Y la primera vuelta, por terminar. Ahí sacaron los locales su orgullo de campeón y en un arrebato más propio de la contundencia blanca que del fino estilismo que caracteriza a los barcelonistas, oficiaron una catarsis en el Camp Nou que les mantiene aferrados a la Liga y que dota a la eliminatoria de Copa ante el Madrid de más emoción, si eso es posible.

Pasaron muchas cosas en 90 minutos. De entrada, que el Betis rotó menos que el Barça. Por los andaluces salieron todos y al final lo acabaron pagando porque perderán a Mario de cara al derbi contra el Sevilla. En el Barça, Piqué y Alves se quedaban en el banquillo.

La puesta en escena del partido fue el perfecto preludio de lo que se avecinaba. El Betis era el amo del balón y de los espacios y los locales tuvieron que encomendarse a Víctor Valdés para que Molina primero y Dorado después no inauguraran el marcador. El Betis salía bien desde atrás, superaba la presión del Barcelona y descifraba la defensa de tres dispuesta por Guardiola mejor que cualquier otro equipo que haya pasado por el estadio culé.

Fútbol cruel.

Pero el fútbol es un deporte maligno. Se comprobó en las dos primeras aproximaciones del Barcelona, que acabaron en dos goles. El primero de Xavi y el segundo de Messi. Ambos conseguidos gracias a sendas jugadas de Alexis, que ayer jugó su primer gran partido en el Camp Nou.

Cualquier otro combatiente, en la situación en la que se encontró el Betis se hubiera ido a la lona y encajado una tunda de espanto o bien se hubiera pertrechado en defensa apelando al ‘virgencita, que me quede como estoy’. El Betis no lo hizo. Tuvo los arrestos suficientes para seguir con el plan previsto y a la media hora de juego, Rubén Castro acortaba diferencias tras una nueva jugada en la que la defensa de tres volvió a ser violada. El Barça acabó la primera parte pidiendo la hora.

En la reanudación, el mundo al revés. El Barça se tapaba y Alves salía por Cuenca y el Betis se iba arriba. Mel retiraba a Iriney y daba entrada a Roque Santa Cruz. La jugada táctica favoreció al técnico bético y a los seis minutos, el paraguayo marcaba un golazo que ponía el empate en el marcador, el susto en la grada y más de media Liga camino de Cibeles.

No le quedaba otra al Barça que tocar a degüello e irse al ataque con el peligro que ello suponía. El Betis reculó y se defendió con uñas y dientes. Un clamoroso penalti a Iniesta incendió el Camp Nou y dio inicio a la catarsis que, con expulsión justa mediante de Mario, dirigió Alexis para que el Barça dejara claro que también quiere esta Liga. (as).

El crack

Alexis: Completó su mejor partido en el Camp Nou. Una asistencia y un gol que oficiaba la remontada.

¡Vaya día!

Dorado: Valdés le sacó un gol que entraba, no leyó las entradas de Cesc y Messi y le pitaron un penalti justito.

El dandy

Santa Cruz

La calidad del paraguayo está fuera de duda. Su golazo desde fuera del área es propio de un crack.

El duro

Mario: Se excedió en las faltas fuera de su zona de influencia y por eso se perderá el derbi contra el Sevilla.

DETALLES

Estadio: Camp Nou, en Barcelona

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego).

Barcelona: Valdés; Puyol, Mascherano, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta (Adriano, m.88), Cesc (Thiago, m.83); Alexis, Messi y Cuenca (Alves, m.46).

Betis: Casto; Isidoro, Dorado, Mario, Nacho; Cañas, Iriney (Roque Santa Cruz, m.46); Salva Sevilla (Matilla, m.57), Jefferson Montero, Rubén Castro y Molina (Ustaritz, m. 73).

Goles: 1-0, m.10: Xavi. 2-0, m.12: Messi. 2-1, m.32: Rubén Castro. 2-2, m.52: Roque Santa Cruz. 3-2, m.75: Alexis. 4-2, m. 85: Messi, de penalti.

Expulsado: por doble amonestación  Mario (m.71).

Incidencias: Asistieron al encuentro 69.889 espectadores en partido correspondiente a la decimonovena jornada disputado en el Camp Nou. Antes del encuentro el equipo ofreció el Mundial de Clubes, conquistado a finales de año en Japón, mientras que Leo Messi brindó el ”Balón de Oro” conseguido hace unos días.

Messi de Oro

enero 14th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

“Mañana (domingo) ofreceré el Balón de Oro a todos los culés. Antes quería compartirlo con ustedes que me apoyan y siguen en Facebook. También los botines especiales que usaré. ¡Buenísimos!”. Con este mensaje a través de su cuenta de Facebook, Leo Messi anunció que mañana en el Camp Nou ofrecerá su último Balón de Oro.

El argentino acompañó este anuncio con una imagen tomada en su casa en la que aparece con los tres Balones de Oro que ha ganado de forma consecutiva. El Barcelona se enfrenta mañana a partir de las 21:30 al Betis en el Camp Nou en partido de la jornada 18, penúltima de la primera vuelta de la Liga BBVA. El estadio azulgrana aprovechará para celebrar el nuevo premio de un jugador que sigue haciendo historia y que ya ha inscrito su nombre junto al de lo más grandes de siempre.

Messi y su deseo: “Retirarme en la Argentina”

enero 11th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín

Messi íntimo, el día después de ganar otra vez el Balón de Oro. Leo le cuenta a Olé que se imagina sólo en el Barcelona en Europa y que luego quiere hacer goles en la Argentina.

“Bancá que me terminó de renovar el documento y te llamo”.

Mediodía catalán. Leo Messi, vía mensaje de texto, avisa que ya está despierto y promete un contacto en breve, que finalmente se producirá después del almuerzo. Al igual que dentro de un campo de juego, fuera del césped también le mete un ritmo frenético. Ser el hombre del momento, una vez más, no modifica para nada su forma de manejarse. Es que mientras todo el mundo habla de él, de su tercer Balón de Oro consecutivo, de la declaración del presidente del Barsa -Sandro Rosell- de que quiere que se retire en el equipo blaugrana, Leo se fue a entrenar y de ahí, directo a una comisaría para renovar su DNI español.

-¿Hasta que hora dormiste?

-No, me levanté temprano porque nos entrenamos por la mañana. Y después, me fui a renovar el documento. Recién llegué a casa, ya podemos hablar más tranquilos. Ayer (el lunes) llegué de Suiza y del cansancio que tenía, me desmayé del sueño. No pude ver nada de lo que salió en Argentina, pero ya me contaron mis hermanos, que están allá.

-¿Quién te llamó?

-Uh, un montón de gente, compañeros de la Selección, amigos que están en Italia, el Profe (Pablo Blanco) me mandó un mensaje de texto con felicitaciones de parte de Sabella y del cuerpo técnico. No te quiero decir algunos nombres porque no me quiero olvidar de ninguno. Pero desde que me levanté recibí muestras de cariño.

-¿Te llamó Maradona?

-Todavía no hablamos, pero sé que Diego siempre se pone contento, me apoya siempre.

-¿Qué te cambia este Balón de Oro, el que igualó el registro de Platini?

-Nada. No me cambia en nada. Sigo siendo el mismo. Muy feliz, claro, es un orgullo. Pero mi día hoy fue como un día normal, con las mismas cosas, en mi casa, con mi gente. Tranquilo. Lo importante es seguir por este camino en el Barcelona y poder seguir ganando cosas, lo mismo en la Selección. Pero ya te lo dije ayer, no me obsesiono pensando en el cuarto trofeo y esas cosas, no soy así, prefiero que ganemos cosas entre todos los del equipo.

-¿Qué te dijo Passarella cuando te abrazó tras la gala de FIFA?

-Yo lo había visto a Carlos (Bilardo), y nos encontramos unos minutos al pie del escenario. Y a su lado estaba Daniel Passarella, a quien yo no conocía. Me saludó y me felicitó por el premio, fue la primera vez que hablamos.

-¿Que Ronaldo te haya entregado el premio fue otro sueño cumplido?

-Me encantó verlo. Me quedé mirando sus goles en la pantalla del escenario, impresionante, un delantero espectacular y siempre tiene buena onda, está con una sonrisa. Es un honor que me haya entregado el premio. Otro sueño cumplido, porque de chico lo admiré siempre, era un definidor impresionante.

-¿Y ahora?

-A Almorzar y seguramente me acueste un rato a dormir una siesta.

-No, Leo. ¿Y ahora qué vas a buscar? ¿Qué premio? ¿Qué récord?

-No, ahora a pensar en el partido del jueves (por mañana) contra Osasuna y a no volver a perder puntos en la Liga. Y en cuanto a la Selección, hasta mitad de año no tendremos partidos de Eliminatorias pero sí algunos amistosos. Nos van a servir para prepararnos bien, estamos todos con muchas ganas, lo hablo con los muchachos y me doy cuenta.

-Así que el presidente del Barcelona ya te mete presión para que te retires en el Barcelona…

-En Europa quiero jugar en el Barcelona, me quedaría siempre acá. Cuando más tiempo pueda quedarme, para mí mejor, me siento muy cómodo y muy querido. Pero antes de retirarme quiero jugar en mi país, tengo claro que quiero jugar en la Argentina. Es un sueño y lo voy a cumplir.
(olé)