Miércoles, 14 de Noviembre del 2018

El Barça se llevó el Joan Gamper con solvente facilidad. Goleó a Boca (3-0). Se paseó ante los xeneizes. El trofeo de presentación de los culés vuelve a quedarse en sus vitrinas después de un partido que apuntaba a ser más. Más de Boca, claro. Los argentinos invadieron las gradas (hubo 15.000 hinchas argentinos) y trataron de hacerlo lo mismo con el campo en un inicio que se prometía aguerrido. Boca quería ser Boca. Pero el Barça pronto fue el Barça.

Posesión para adormecer al enemigo y un chispazo para dejarlo grogui. La descarga eléctrica salió de la zurda de Malcom, en una salida rápida de balón que defendió mal el lateral visitante y no atajó horrible el arquero, Andrada. Primer regalo de Boca. El segundo fue para Messi. A Lionel le encantan. Los regalos. Los suele transformar en goles. Esta vez repitió costumbre. Quiso el '10' darle un balón a Munir, pero la bola quedó rechazada en una suerte de pared para el capitán. Por delante le quedó una autopista. Messi controló, corrió y vaselineó. La metió por encima de Andrada.

El 2-0 mató a Boca, que aún dio un balón al palo en el 45'. En la segunda parte salieron espoleados, con ganas de pegar. Pero de nuevo el Barça y sus violines amansaron a la bestia. Riqui Puig tocó parte de la serenata. Qué chaval. Qué futbolista. Como Rafinha, que hizo el 3-0 tras una buena pared con Luis Suárez. Control, vaselina y de nuevo gol. Golazo. Ya no hubo más. Sólo postales de verano. Como ver a Tévez corretear de nuevo por el Camp Nou o a Messi levantar un trofeo. El Gamper. Un paseo blaugrana entre xeneizes. (as.com)

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