Forlán Balón de Oro, Muller el mejor joven
julio 11th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
El delantero uruguayo Diego Forlán ha sido designado mejor jugador del Mundial sudafricano y recibió el Balón de Oro, anunció el domingo la FIFA tras la final de la Copa del Mundo ganada 1-0 por España ante Holanda en la prórroga.
El delantero, que marcó cinco goles en el Mundial sudafricano, recibió 23,4% de los votos de las personas acreditadas para el Mundial-2010, mientras el centrocampista holandés Wesley Sneijder obtuvo 21,8% y el español David Villa 16,9%.
Uruguay se clasificó en cuarta posición de la Copa del Mundo, su mejor resultado desde México-1970.
MULLER
El apellido Mueller vuelve a resonar con fuerza en Alemania. Un total de 36 años después de que Gerd Mueller sacudiese por última vez los cimientos del planeta fútbol en la Copa Mundial de la FIFA 1974, su tocayo Thomas ha seguido los pasos de su legendario antecesor junto al Cabo de Buena Esperanza. Tras la final de la Copa Mundial, la joven estrella de 20 años ha sido condecorada por el Grupo de Estudio Técnico (GET) de la FIFA con el Premio Hyundai al Mejor Jugador Joven de la competición.
“Thomas Mueller se ha catapultado en tiempo récord hasta la cima del fútbol internacional. Hace dos años, el joven artillero apenas era suplente en el Bayern Múnich. Debutó con la selección alemana absoluta en marzo de este mismo año. Pero gracias a su juego dinámico y a su olfato goleador, se ha convertido en uno de los ídolos de la afición en la cita sudafricana”, justificó el GET el pasado viernes la presencia del jugador teutón entre los tres aspirantes a la codiciada distinción.
Un premio para la posteridad
Gracias a su actuación en el partido por el tercer y cuarto puesto frente a Uruguay el sábado (3-2), que coronó con un gol más, Mueller acabó imponiéndose definitivamente a sus dos únicos rivales, el mexicano Giovani dos Santos y el ghanés André Ayew. Así pues, Mueller se convierte en el tercer futbolista alemán, junto a Franz Beckenbauer (1966) y Lukas Podolski (2006), en recibir este galardón.
“Es un premio para la posteridad. Una gran confirmación al trabajo realizado en este último año y, desde luego, es todo un honor compartir tal distinción con jugadores de la talla de Beckenbauer o Pelé. Pero también demuestra que Alemania está cultivando con éxito jóvenes valores. Por eso quiero dar las gracias a mis preparadores del Bayern de Múnich y de la selección alemana, así como al seleccionador, que ha confiado en mí plenamente. Me lo he pasado en grande jugando con mis compañeros”, afirmó el feliz ganador, que no obstante reconoció: “La verdad es que hubiera preferido ganar el Mundial con mi país”.
Estas declaraciones demuestran lo que ha madurado Mueller en los últimos meses. Además de alzarse con el doblete de Liga y Copa alemana con el conjunto bávaro y de acceder a la final de la Liga de Campeones de la UEFA contra el Inter de Milán, este portento de 1,86 metros de altura ha disputado 66 partidos con su club y con el combinado nacional en el presente curso. “Si echo la vista atrás, he experimentado una progresión espectacular con la que nadie contaba. Ni siquiera yo. En condiciones normales, una final de la Liga de Campeones es el punto álgido en la carrera de cualquier futbolista. Pero aún he tenido tiempo de disputar una Copa Mundial este mismo año y subir otro escalón más. Es algo increíble. En mayo, nada más llegar a la concentración de la selección, tuve grandes sensaciones. Noté que el deseo máximo de todos los integrantes de la plantilla era hacer un gran papel en el Mundial”, reveló el volante.
“Este chico lo tiene todo”
El balance final de la joya bávara en la Copa Mundial es realmente impresionante: cinco goles y tres asistencias en seis partidos disputados. Por si fuera poco, para convertir sus cinco dianas, la nueva estrella del firmamento germano sólo ha necesitado cinco tiros a puerta, unas cifras excepcionales. Por todo ello, Mueller no es solamente el único jugador de 20 años en haber roto las redes rivales con tanta efectividad en 2010, sino también el segundo jugador más joven de todos los tiempos en conseguir cinco tantos en una Copa Mundial de la FIFA. Sólo le supera Pelé, que lo consiguió en Suecia 1958 con 17 años y 249 días.
Los usuarios de FIFA.com lo eligieron dos veces Jugador Budweiser del partido (contra Inglaterra y Uruguay). Por desgracia, Mueller se perdió la semifinal contra España (0-1) por la acumulación de dos amonestaciones.
A lo largo del torneo, han sido muchas las figuras del balompié que han expresado su admiración por este talento ofensivo: “Este chico lo tiene todo. Es rápido, chuta bien con las dos piernas, es poderoso en el juego aéreo y, por encima de todo, llega al área con mucho peligro. Es inteligente, lee muy bien los partidos y posee olfato goleador”, declaró entusiasmado el Torpedero Gerd Mueller a FIFA.com sobre su presunto sucesor.
Un simple vistazo al pasado nos sirve para darnos cuenta de que la distinción al Mejor Jugador Joven de una Copa Mundial puede marcar la trayectoria de su ganador. El primero en recibirlo fue el mismísimo Pelé en 1958. Al rey brasileño le sucederion nombres históricos como Enzo Scifo (1986) y Michael Owen (1998).
Thomas Mueller ha dado en Sudáfrica el primer paso hacia una carrera gloriosa. Lo que suceda de ahora en adelante depende sólo de él. El tiempo nos dirá lo lejos que es capaz de llegar.
Los nominados para la Bota del Oro son…
julio 9th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Este viernes 9 de Julio, el Secretario General de la FIFA, Jérôme Valcke, y el CEO del Grupo Adidas, Herbert Hainer, anunciaron oficialmente la lista de 10 nominados para la Bota de Oro Adidas de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. El galardón es el premio oficial de la FIFA al “Mejor Jugador del Torneo”.
Los 10 candidatos a obtenerlo fueron seleccionados por el Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET), que cuenta con expertos en fútbol de la talla de Kalusha Bwalya, Christian Karembeu, Jomo Sono, Gérard Houllier y Humberto Grondona.
Los nominados para el trofeo Bota de Oro adidas son: Diego Forlán (URU, 10), Asamoah Gyan (GHA, 3), Andres Iniesta (ESP, 6), Lionel Messi (ARG, 10), Mesut Özil (GER, 8), Arjen Robben (NED, 11), Bastian Schweinsteiger (GER, 7), Wesley Sneijder (NED, 10), David Villa (ESP, 7) y Xavi (ESP,
La prensa acreditada votará a los ganadores de las Botas de Oro, Plata y Bronce en FIFA.com. El triunfador será anunciado después de la final el próximo 11 de julio.
Ganadores previos:
2006: Zinedine Zidane (FRA)
2002: Oliver Kahn (GER)
1998: Ronaldo (BRA)
1994: Romario (BRA)
1990: Salvatore Schilaci (ITA)
1986: Diego Maradona (ARG)
1982: Paolo Rossi (ITA)
El Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET, TSG su sigla en inglés):
El GET está liderador por Jean-Paul Brigger. Algunos de destacados miembros son Christian Karembeu, Humberto Grondona, Gérard Houllier, Holger Osieck, Leodegar Tenga, Gabriel Calderón, Alvin Corneal, Kwok Ka-Ming, Kalusha Bwalya, Ephraim Matsilele ‘Jomo’ Sono y Jim Selby.
“Maradona y Dunga, son dos idiotas” (Wesley Sneijder)
julio 6th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
“¿Maradona y Dunga? Son dos idiotas”, consideró el holandés Wesley Sneijder en declaraciones publicadas por la revista Helden, de su país.
“Es bueno tener a alguien al mando que transmite tranquilidad. Después de un primer tiempo muy difícil contra Brasil, el técnico nos dio tranquilidad y, gracias a eso, pudimos superar la eliminatoria. Doy las gracias por tener un entrenador como Van Marwijk y no uno como Maradona o Dunga”, agregó el volante, uno de los más destacados del Mundial de Sudáfrica.
Finalmente, el jugador del Inter de Italia rescató la calidad colectiva del conjunto “naranja” antes que sus individualidades: “Se está hablando mucho de los cuatro fantásticos -Sneijder, Robben, Van Persie y Van der Vaart- pero también otros jugadores nos están siendo muy útiles, como Dirk Kuyt, por ejemplo, que se ha convertido en un titular indiscutible”.
DISPARATADAS
Nunca es fácil explicar una derrota, pero en materia de excusas este campeonato tuvo de todo. Árbitros y vuvuzelas ocuparon el sitial de honor, pero a la hora de las interpretaciones caprichosas, las palmas se las llevó el canciller iraní.
La corneta sudafricana estuvo en boca de todos en esta Copa 2010. Pese a los honorables resultados de su selección que ya está en cuartos de final, el director técnico uruguayo, Oscar Washington Tabárez, despotricó contra la corneta sudafricana a la que acusó de no permitirle dar instrucciones a los jugadores.
Lo mismo hizo el argentino Lionel Messi, quien culpó a las vuvuzelas por el gol coreano en la victoria argentina 4 a 1 ya que el ruido impidió al defensor Martín Demichelis escuchar las advertencias de sus camaradas.
Para el mediocampista francés Yoann Gourcuff, el irritante estruendo “es una de las explicaciones para nuestros errores de posición y de pase”.
Sin embargo, a la hora de sentenciar a la corneta, no hay una correlación clara entre el ruido y el desempeño futbolístico, ya que si de un lado tenemos la eliminación de Francia y Argentina, del otro está el pase de Uruguay a cuartos de final.
También los árbitros fueron señalados por el dedo acusador de muchos. Pero a diferencia del efecto de las vuvuzelas, sus errores fueron patentes -y filmados- lo que exime de más comentarios.
Sara Carbonero, la atractiva novia del arquero español, Iker Casillas, quien como reportera de un canal de televisión se ubica en los partidos en el campo visual del jugador, fue señalada en un momento como posible elemento de distracción. Pero el pase a cuartos de final atemperó las críticas.
A la hora de dar la cara por la derrota, el técnico francés, Raymond Domenech, quiso escaparse por la tangente. “No es momento de explicaciones”, dijo el día de la humillación francesa ante Sudáfrica. Luego tuvo que ir a darlas al Parlamento francés, ya que en el ránking de disparates, la muy seria y solemne Francia se lució. El diputado Jacques Remiller dio la nota dramática de la cosa: “No se trata de fútbol, se trata de Francia. Nuestro honor está en juego”.
Al técnico mexicano Javier Aguirre también lo conminaron a asistir a la Cámara de Diputados para explicarles “a todos los mexicanos” los cambios hechos tras la derrota frente a Uruguay. El argumento fue que “México se paraliza cuando juega la selección y eso demuestra el interés de todos por saber qué pasa en esos juegos, por lo que Aguirre debe una explicación al pueblo”. La amenaza aún no se concretó en parte debido a que la Cámara de Diputados no tiene facultades para obligar al entrenador a comparecer.
El que no se salvó de presentarse ante los representantes del pueblo francés fue Domenech, pero en vano ya que su asistencia no ayudó a esclarecer lo que pasó en Sudáfrica. El técnico dijo, entre otras cosas, que “la portada de l´Equipe lo desencadenó todo”, en referencia al diario deportivo que comunicó al mundo los insultos que Anelka le dedicó al entrenador.
También Cristiano Ronaldo se mostró avaro en palabras sobre la derrota de Portugal y le pasó la pelota al técnico Queiroz, no sin antes “escupir”, literalmente, su furia hacia los periodistas.
Rendición de cuentas
Al seleccionado de Nigeria directamente no le dieron tiempo para explicaciones. Las autoridades de ese país reaccionaron con furia ante la prematura eliminación del equipo africano que más prometía y, sin más vueltas, el presidente Goodluck Jonathan decretó la proscripción de todos sus jugadores que, por dos años, no podrán jugar ningún torneo internacional.
Algo parecido debe estar ocurriendo en Corea del Norte, sólo que difícilmente trascienda algún dato sobre la suerte corrida por la desdichada selección nacional tras el inapelable 0 a 7 ante Portugal, debido al hermetismo con el cual las dictaduras encubren sus actos.
Tampoco a Dunga le dieron tiempo para buscar chivos expiatorios ya que fue inmediatamente despedido de su cargo de entrenador del seleccionado del Brasil, aunque no cabe esperar para él un castigo a la coreana.
“El 4-0 es difícil de entender”, dijo el argentino Carlos Tevez luego de la derrota de su seleccionado ante Alemania. También es difícil de explicar. “Sabíamos que los alemanes nos iban a complicar con pelotas paradas y contraataques”. No se entiende entonces por qué no se actuó en consecuencia. Tévez también dijo que no fallaron las individualidades. ¿Y los técnicos?
“El resultado no es lo que pasó en la cancha”, fue la críptica frase que eligió Diego Armando Maradona para salir del paso tras la eliminación. “Teníamos todo estudiado, pero en el primer centro nos hacen un gol y empieza otro partido. Le facilitamos la pelota y Alemania empezó a tener ideas”, agregó, en lo que ya se pareció más a una explicación, si no a una admisión de errores.
También los políticos se pusieron a interpretar. Fidel Castro se adelantó a los acontecimientos y criticó una posible “final europea” que según él sería “descolorida y antihistórica”.
Contra lo que parecen pensar millones de brasileños, la eliminación de la verdeamarelha no fue, según Castro, responsabilidad ni de los jugadores ni del técnico, sino de las decisiones del árbitro, que además de no validar un gol, “dejó a Brasil con 10 jugadores en un momento decisivo”.
Puesto a comentarista deportivo pero sin olvidar su condición de líder máximo de una revolución, Castró lamentó que tanto Brasil como Argentina quedasen afuera del Mundial y que sólo haya sobrevivido Uruguay como representante de América Latina. A la defensa argentina la calificó, generoso, de “confiada”.
Por último, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Manuchehr Mottaki, no dejó pasar la oportunidad de llevar agua para su molino: según él, “los países que jugaron un rol clave en la puesta en marcha de nuevas sanciones contra Irán, como los Estados Unidos, Inglaterra y Francia, fueron eliminados prematuramente” de la Copa.
Teoría que no explica el pobre desempeño del seleccionado del Brasil, país que votó en contra de las sanciones en la ONU, junto con Turquía, que ni siquiera clasificó.
Explota la Naranja, Brasil vai embora
julio 2nd, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Conmoción en el Mundial. La nueva ‘naranja mecánica’ remontó con un gol ¡de cabeza! de Sneijder y mandó a casa a la gran favorita. La ‘canarinha’ fue mejor hasta el descanso y se adelantó con un gol de Robinho, pero se hundió después y acabó con diez tras la expulsión de Felipe Melo.
Holanda avanzó este viernes a semifinales del Mundial de fútbol de Sudáfrica al vencer 2-1 a Brasil y jugará en la próxima ronda con el ganador del choque Uruguay – Ghana, que se medían en el segundo turno.
Brasil se puso en ventaja a través de Robinho (10’) y pese a que dominó la primera etapa, sucumbió luego merced a anotaciones de Felipe Melo (53’) en contra y de Wesley Sneijder (68’) .
Las escuadra sudamericana del DT Carlos Dunda sufrió la expulsión de Melo (73’) por pisar a Arjebn Robben.
Holanda se ha convertido en el primer semifinalista del Mundial de Sudáfrica. En un partido trepidante de principio a fin, los holandeses, liderados de nuevo por Sneijder, han tumbado contra pronóstico a la gran favorita al título, un Brasil que se vino abajo en una segunda mitad de infarto. La ‘canarinha’, que pudo marcharse al descanso con el encuentro casi sentenciado, se hundió incomprensiblemente tras el tanto en propia puerta de Melo, y ahora a Dunga le esperaran una lluvia de críticas en el regreso a casa.
Para Holanda la tarde comenzaba torcida. En el calentamiento se lesionaba Joris Mathijsen, y los planes de Van Marwijk se trastocaban ligeramente ya que perdía a su central de más confianza. Las malas nuevas continuaron y, a los nueve minutos de encuentro, el otro central titular, Heitinga, cometía uno de esos fallos que le hicieron ganarse el favor de la hinchada atlética (nótese el sarcasmo) y permitía a Robinho plantarse sólo ante Stekelenburg tras un genial pase de Felipe Melo. La certera definición del ex madridista es sólo una prueba más de que ha vuelto a tiempo para ser decisivo en este Mundial.
No se había cumplido el minuto diez de partido y Holanda tenía sobre sus espaldas la pesada carga que supone tener que remontar un gol a Brasil, a este Brasil. Y pudieron ser dos, ya que minutos antes de su gol, Robinho había empujado placidamente a la red un balón cedido por Alves para luego ver como el colegiado había anulado el tanto. Da la impresión de que Mishimura señala fuera de juego (que no hay) de Robinho, y no el anterior de Alves, que sí lo era. En cualquier caso el tanto no subió al marcador, que es lo importante.
La ‘canarinha’ demostraba tener dinamita cada vez que llegaba arriba. Holanda tenía el balón, cosa que no sorprendía. Ya conocíamos el método Dunga. Pero como en sus encuentros anteriores a los ‘oranje’ les faltaba algo. Sus ataques no conseguían sorprender , faltaba movilidad en los hombres de arriba y una mayor incorporación de los jugadores de segunda línea. Tampoco aparecía Robben, que pasó la mayor parte de la primera mitad inadvertido. Escasas alternativas para el último pase de Sneijder. De hecho la mejor ocasión en el primer periodo fue un tiro de Kuyt desde la derecha que Julio Cesar desvió a córner sin problemas.
Brasil era el polo opuesto. No necesitaba dominar la posesión, ni tener el balón mucho tiempo para crear una ocasión. Los pilares de su juego están en la seguridad defensiva, y ahí arranca todo. Sus hombres esperan pacientes a que llegue el robo de balón, a la contra oportuna. Así es como se siente más cómodo este Brasil. Los ataques estáticos se le atragantan mucho más. Además Dunga ha conseguido que todo el equipo se involucre en la presión defensiva. Ni a Robinho se le caen los anillos por retrasar su posición en pos del bien común.
Y cuando se lanza al ataque este Brasil es simplemente espectacular. No al estilo del Barcelona o de España, pero apabulla a su rival. Cada balón, cada carrera está pensada para llegar lo antes posible a la portería rival, sin especular pero con coherencia. Eso y la calidad individual de sus jugadores hace el resto. Con un Robinho inconmensurable y un Alves como siempre voluntarioso, las bandas eran casi siempre las lanzaderas de las ofensivas brasileñas. Por centro Kaká sigue sin ofrecer su mejor versión, pero el paulista a mitad de rendimiento es mejor que la mayoría, y supo asociarse a la perfección.
Una excelente combinación suya a la media hora de juego obligó a Stekelenburg a realizar una gran estirada para mandar a córner un balón que se colaba por la escuadra. Antes, Juan había enganchado un buen remate a pase de Alves que se marchó arriba por poco. Brasil no logró aumentar la ventaja antes del descanso, pero su poderío era abrumador.
Holanda resurge y Melo se autoexpulsa
La segunda parte comenzaba más o menos con la misma tónica. Holanda poseía el balón, pero sembraba las mismas dudas por su incapacidad para crear peligro. Brasil se sentía cómoda, pero corría el peligro de acomodarse y llevarse un sobresalto en una jugada aislada. Además en frente estaba Holanda, a la que se le dan bien los comienzos de las segundas partes (marcó ante Dinamarca y Japón antes de que se cumpliera el minuto 10) y hoy volvió a tener la suerte de cara.
En el minuto 53 de encuentro Sneijder cuelga un balón desde la derecha aparentemente sin peligro. Julio Cesar y Melo no se entienden, chocan y el centrocampista impide al portero llegar al balón, además de tocarlo ligeramente. El cuero se acaba colando en la portería y Holanda se encuentra con un empate que no se correspondía con lo visto sobre el césped hasta el momento.
Holanda se animó con el tanto. Y a Brasil le entraron los nervios. La canarinha quedó grogui. Los tulipanes aprovecharon el aturdimiento y crearon en el cuarto de hora siguiente más peligro que en lo que se llevaba de encuentro, que se iría convirtiendo en un correcalles. El balón pasaba de una portería a otra sin pagar prácticamente el peaje del centro del campo, y en esa batalla salieron ganando curiosamente los holandeses, que tomaron la delantera en el 67 gracias a un tanto de Sneijder.
El centrocampista del Inter (qué estará pensando ahora Florentino) está empeñado en oponer batalla a Messi en la lucha por el Balón de Oro, y a la salida de un córner remata de cabeza (sí han oído bien) un córner botado por Robben. La explosión de júbilo por el tanto conseguido se vio aumentada por la expulsión de Felipe Melo cinco minutos después, en una acción vergonzosa e incomprensible del futbolista de la Juve, que propinaba un pisotón a Robben y dejaba a su equipo en inferioridad en el peor momento.
Dunga reaccionó dando entrada a Nilmar en lugar de Luis Fabiano, y Brasil se entregó en cuerpo y alma al ataque en busca de un tanto que devolviera al marcador un empate que a buen seguro ellos considerarían más justo. Y oportunidades tuvieron, pero también los holandeses, que pudieron matar el encuentro en varias ocasiones. Kaká se erigió en líder de su equipo, guió una y otra vez las acometidas, pero el tanto no llegaba y al gran favorito para hacerse con el Mundial se le acababa el tiempo aunque Holanda parecía empeñada en darle siempre otra oportunidad.
Con una gran cantidad de espacios los delanteros de Marwijk pecaron de inocencia una y otra vez dejaron escapar la sentencia. Brasil era para entonces un equipo desesperado ante la inminente desgracia que, a pesar de la entidad del rival, nadie esperaba se produjera. El equipo de Dunga terminó completamente desdibujado buscando un milagro que finalmente no se produciría. El pitido final del colegiado terminó con los holandeses celebrando por todo lo alto una victoria que, además de permitirles plantarse en semifinales, les convierte en claros favoritos por el mero hecho de haber dejado fuera al gran favorito al título.
Robben y Sneijder dan billetes a Holanda
junio 28th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Robben y Sneijder disparan a Holanda que venció 2 a 1 a Eslovaquia. Los dos ex madridistas marcaron los goles que ponen a la ‘Oranje’ en cuartos. Undiano señaló un penalti inexistente a favor de Eslovaquia, que acortó distancias en el descuento.
Holanda, dos veces finalista de la Copa del Mundo, se clasificó para los cuartos de final de Sudáfrica 2010 al derrotar por 2-1 a Eslovaquia, y espera al vencedor del encuentro de esta noche, Brasil-Chile, para disputarle una plaza en las semifinales. Arjen Robben, una vez recuperado de su lesión, entró hoy por vez primera en el equipo titular y marcó en el m.18 de tiro raso ajustado al poste izquierdo de Jan Mucha. Wesley Sneijder hizo el segundo en el 84, a pase de Dirk Kuyt.
En el m.94, Robert Vittek marcó el 2-1 de penalti. El partido de cuartos entre Holanda y el vencedor del Brasil-Chile se disputará el próximo día 2 en Puerto Elizabeth.
Holanda ha perdido brillo pero se ha vuelto más pragmática. Puede que los puristas renieguen, y con razón, pero es más que probable que sus sufridos aficionados lo agradezcan, hartos de ver cada cuatro años como la orange juega tan bien como siempre, y como siempre también pierde. Cansados de aplaudir grandes faenas sin trofeo, de dar la vuelta al ruedo con la manos vacías, Holanda ha venido a Sudáfrica a tocar pelo. Estamos hoy ante un conjunto más equilibrado y organizado que, desde la paciencia, sabe administrar el marcador sin renunciar al estilo, lo que le confiere un aire autoritario y dominante. Es un bloque poderoso, unido en el vestuario y solidario en el césped. En suma, un conjunto con mayúsculas, que ha sacrificado gramos de artificio en pos de la competitividad, el salto necesario para todas las selecciones que aspiren a levantar la Copa del Mundo .
Lo ha admitido Van Marwijk: “Los mejores conjuntos se construyen sobre la base de una buena defensa”. Hay que tener muchos arrestos, o estar de psiquiátrico, para osar, en el país de la naranja Mecánica, no ya a cuestionar, sino simplemente retocar los postulados totémicos de Cruyff. Pues así, con el sacrilegio que supone aventurarse a reformar la biblia del fútbol holandés, este primo-hermano de Rob Stewart está a punto de consagrar a Holanda y darle por fin lo que la historia y su hermoso estilo -hasta ayer innegociable- le han negado.
Salió valiente Eslovaquia, lejos de ese papel acomplejado que se le podía presuponer. Pero los riesgos del abismo a veces estimulan a los condenados, y los eslovacos, sin nada que perder y mucho por conquistar, se presentaron dispuestos a todo. Jendrisek avisó desde la frontal y eso despertó a Holanda, que arrancó aletargada pero que no tardaría en quitarse las legañas de la forma más natural que conoce, y la que recurre cuando se pierde: tocando y tocando, ensanchando mucho el campo para buscar los espacios y montando contras endiabladas.
No se acongojó Eslovaquia, que, bien pertrechada, armaba sus ataques en torno al revoltoso Stoch, pero fue Sneijder el que dispuso de la primera gran ocasión en una de sus habituales llegadas desde la izquierda. Con una apuesta nada brillante Holanda parecía dudar, pero es una sensación equívoca. Este equipo nunca pierde la calma, y sabedor de que sus delanteros son letales, le valió una acción aislada para cobrar ventaja. Desde su propia área, ¡desde la defensa! -blasfemia cuando se trata de Holanda- Sneijder colgó un pase de 40 metros para la carrera de Robben por el carril derecho. Cambiado de banda, el extremo del Bayern aceptó el envite: controló, se cambió el cuero de pie para encarar el área, afrontó a su par con esa mezcla suya de potencia y elegancia, y definió con un extraordinario golpeo a la cepa del poste. Extraordinario gol, extraordinaria demostración de recursos de un equipo que se atreve a improvisar acciones más allá del toque, incluso pases largos desde la zaga que eviten el peaje del centro del campo, heterodoxia pura de la nueva Holanda.
Con el marcador a favor Van Marwijk sacó su manual y Holanda empezó a administrar su ventaja. El entrenador ha confiado el equilibrio del equipo a su yerno, el veterano e incombustible Van Bommel, sí, su yerno. Su fuerza y su orden se bastan para sostener el orden en la media y mantener unidas a las partes, aunque hoy no parecía sobrado de fuerzas. Atrás, la línea formada por Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen y Van Bronckhorst ofrece una resistencia desconocida en los Países Bajos. Stekelenburg, el meta del Ajax, sólo ha encajado un gol en cuatro partidos, y fue de penalti.
Esto es la nueva Holanda, un equipo que parece dormitar en muchas fases del partido, que narcotiza al rival con un fútbol lento y excesivamente pausado, pero que de repente explota con un estruendo; de una recuperación fluye un ataque vertiginoso, de la nada surge un pase letal, y el equipo se planta en el área rival con un arsenal de caballería presto a perforar al enemigo. Estuvo a punto de conseguirlo Van Persie en una de esas contras cuasi letales, y al borde del descansó el del Arsenal remató la acción más hermosa del primer acto. De pronto, y recordando que las esencias siguen intactas, los tulipanes más creativos se asociaron por la derecha en un ataque rápido y al primer toque que Van Persie remató desviado en boca de gol. Era el aroma de la otra Holanda, la más preciosista y embaucadora, que ahora sacrifica la belleza en pos del éxito.
La salida del vestuario no cambió el panorama, y bastaron cinco minutos para confirmar que Holanda juega cómo y cuando quiere. Robben calcó su acción del primer gol y estuvo a punto de hacer el segundo, pero Mucha estuvo rápido de reflejos. El portero eslovaco se lució en la acción siguiente tras una jugada preciosa y preciosista del propio Robben -hoy a su mejor nivel-, que tras lucirse en el regate, sirvió el pase de la muerte al defensa Mathijsen, que perdonó la sentencia en la medida en la que la evitó el portero.
Convertido en la estrella eslovaca a esas alturas del choque, Mucha se jugó el tipo para despejar una falta a la que Van Persie había dotado de una rosca endemoniada. Holanda estaba ya desatada, y sus ataques se multiplicaban en oleadas con Sneijder y Robben al mando. A ambos se les ve cómodos, que digo, felices cuando se juntan, su asociación surge de forma natural sobre el campo, y lo que el Real Madrid les arrebató Holanda se lo devuelve en cada cita.
En el horizonte de Holanda hacia los cuartos parecía no haber obstáculos, cuando de repente Eslovaquia encontró la luz: dos acciones memorables de un equipo bastante limitado debieron suponer el empate, pero en ambas lo evitó el meta Stekelenburg. Sobre todo en la primera, en la que se elevó al cielo para desviar un potente y colocado remate de Stoch: recibe en el área, amaga con el disparo y se va hacia el centro para soltar un latigazo prodigioso, tanto como la respuesta de Stekelenburg. Con el susto aún latiendo, Holanda recibió una segunda embestida, pero se obró el milagro para que Vittek, completamente sólo dentro del área y toda la portería para acomodarla, disparara al muñeco. Un error imcomprensible que les condenaría.
El partido había renacido, Eslovaquia reaccionado y Holanda jugada con fuego. Estaba la oranje tan cerca de las llamas que olía a quemado, y decidió estirarse. Con eso le vale para rondar el gol, pero esta vez fue Kuyt el que perdonó. Para entonces Eslovaquía ya se había transformado, su juego había crecido apoyado en su fondo físico, una fortaleza que le permitió cambiar la velocidad del juego y tutear a su rival. Pero otra vez, cuando más sufría Holanda, la suerte decidió en este Mundial .
El meta eslovaco, pilar y esperanza del equipo hasta ese momento, cantó en su salida fuera del área para despejar un saque de falta y Kuyt, siempre al quite, lo aprovechó con un autopase de cabeza para regalar el 2-0 a Sneijder. Era el minuto 84, y aunque la aventura de Eslovaquia había terminado, aún sacaron orgullo para buscar el gol. Llegó de penalti tras una jugada personal de Jakubko. Acertó Undiano Mallenco, hoy sí, al señalar el castigo. La honra la firmó el goleador Vittek, pero esta ya estaba sobradamente lograda por una Eslovaquia que ha dado el nivel en su primera participación en la Copa del Mundo como país independiente. Su nota supera el aprobado, y siempre podrá presumir de haber humillado a Italia.
Holanda es otra cosa. Ha cambiado su estilo, especula con el resultado y luego, de pronto, destapa sus esencias, juega a todo y a nada, se evade por momentos y explota sin aviso, sometida a una ruleta rusa permanente que la condena a un sufirmiento innecesario.
En su horizonte aguarda la eterna Brasil, ante la que los tulipanes ya se despidieron en las citas de 1994 y 1998. El nuevo capítulo se escribirá el próximo día 2 en Puerto Elizabeth, siempre, claro está, que la canarinha supere la prueba ante Chile. Si lo consigue, los de Dunga se enfrentará a un rival peligroso por desconocido, una Holanda que ha vendido su alma al diablo seducida por los cantos de sirena de los ganadores, una selección cansada del aplauso sin premio y que anhela descubrir a qué sabe el triunfo.
DETALLES
Estadio: Moses Mabhida de Durban
Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (ESP)
Holanda: Stekelenburg, Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Van Bronckhorst, Van Bommel, De Jong, Sneijder (Afellay, m.91), Robben (Elia, m.71), Kuyt y Van Persie (Huntelaar, m.77).
Eslovaquia: Mucha, Pekarik, Skrtel, Durica, Zabavnik (Jakubko, m.86), Kukca, Stoch, Weiss (Sapara, m.86), Jendresik (Kopunek, m.71), Hamsik y Vittek.
Goles: 1-0, m.18: Robben; 2-0, m.84: Sneijder. 2-1, 92: Vittek, de penalti.
Incidencias: encuentro de octavos de final del Mundial 2010, disputado en el estadio Moses Mabhida de Durban ante unos 61.900 espectadores.
Holanda no convence, pero vuelve a ganar
junio 19th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
1-0.- Wesley Sneijder marcó el único tanto del encuentro (a favor de Holanda) a los ocho minutos de la segunda parte, tras una gran cantada del portero japonés. Holanda volvió a ofrecer una imagen agridulce, dominando el juego casi todo el partido pero sin chispa ni la pegada necesaria. En el último instante, Japón tuvo el empate en las botas de Okazaki.
Sin el brillo esperado, Holanda se ha convertido en la tercera selección del grupo de las llamadas ‘favoritas’ que consigue solventar sus encuentros con victorias en este extraño Mundial. Y eso es mucho viendo cómo está discurriendo esta Copa del Mundo. La Naranja por el momento no es Mecánica, pero camina con paso firme y tiene visos e ingredientes para convertirse en el equipazo que debe ser.
Tiene toque, paciencia y futbolistas que tratan bien el balón y hablan el mismo idioma, futbolístico, se entiende. Pero le falta algo, un elemento diferencial que ayude a llevar a otra dimensión al juego de su equipo, que no sea previsible y que decante la balanza. Ese algo se llama Robben, que no pudo estar por segundo partido consecutivo, y que sólo cuando reaparezca nos permitirá medir la potencia real de este buen equipo que por el momento se limita a cumplir con solvencia, que no es poco.
Como era de esperar, Holanda agarró el control del juego desde el minuto uno y ya no lo soltó hasta el final. Pero como hemos visto tantas y tantas veces, en fútbol eso no es garantía de nada. El equipo europeo repitió los mismos pecados que en el choque ante Dinamarca.
Se empecinaron en atacar por el centro, más que nada porque es a lo que te lleva no tener auténticas bandas sobre el césped (Elia o Afellay repetían en el banquillo). Prácticamente los tulipanes se vieron obligados a la oscuridad del carril central, y claro, no florecieron. No desistió Holanda en ningún momento, pero hizo siempre lo que Japón le permitió, llegó hasta donde ellos quisieron y, al menos dio la impresión, de que los asiáticos se reservaban para intentar metas mayores que el empate en la segunda mitad.
Por haber no hubo ni ocasiones claras para ninguno de los equipos. El tiro con más peligro de Holanda llegó con el tiempo cumplido en un zapatazo de Van der Vaart que Kawashima atajó sin problemas, pero que al menos iba dirigido entre los tres palos. Japón por su parte sólo se acercó a la meta de Stekelenburg en dos ocasiones, y en ninguna de ellas logró inquietar al portero del Ajax.
Sneijder y la inestimable colaboración de Kawashima
Y si decíamos que la primera parte de Holanda había sido demasiado parecida a la del partido ante Dinamarca, la segunda se pareció aún más. Los ‘oranje’ lograron ponerse por delante en el marcador antes de que hubieran transcurrido diez minutos, y de nuevo con error garrafal del rival de por medio. Los tulipanes lograron un premio que ninguno había merecido merced a un disparo de Sneijder desde la frontal que incomprensiblemente el portero japonés no supo ni atajar ni depejar. Cierto es que el lanzamiento del jugador del Inter era potente, pero Kawashima había reaccionado con la suficiente antelación como para, al menos, alejar el peligro. Para más inri, la legalidad del tanto es dudosa, ya que Van Persie pudo llevarse el cuero con la mano en la jugada previa.
Japón trató de reaccionar con la raza propia de los samurais, sobre todo de la mano de Okubo, ex Mallorca, pero el arreón duró lo justo para recordar a los holandeses que si se dormían podían protagonizar una nueva sorpresa en este Mundial. Cuando la ofensiva nipona comenzó a diluirse Takeshi Okada dio entrada a Nakamura en lugar de Matsui.
Los asiáticos se tomaron unos instantes de respiro. Volvieron a replegarse y Holanda lo aprovechó para volver a mirar hacia el marco contrario. El juego se trasladó al campo japonés, pero de nuevo faltó fluidez, velocidad y precisión en las combinaciones holandesas. El cansancio parecía además comenzar a hacer mella en los hombres de arriba, sobretodo Van Persie y Van der Vaart.
Con tanta pasividad Holanda terminó por hacer despertar de nuevo al contrario y el choque se abrió. Aunque Japón parecía más entero físicamente los repliegues no eran tan rápidos ni organizados, ya no era tan sencillo mantener las marcas y Marwijk escogió el momento para dar entrada a Elia, una de las mejores noticias del Mundial habiendo jugado apenas 25 minutos.
Quedaban 18 minutos por delante, y sobraron al menos 14. En ese tiempo ambos equipos se dedicaron a cuidarse del fallo propio más que a buscar el ajeno. Pero el encuentro se animó de forma inesperada en los últimos instantes, en el que llegaron las ocasiones más claras para ambos y Holanda, tras perdonar repetidamente, pudo encajar el empate en el descuento.
La entrada de Afellay terminó por dar la velocidad que le faltaba al ataque holandés, y con la reserva de energía de los japoneses ya bajo mínimos, dos contras en las que el jugador del PSV se plantó ante Kawashima pudieron sentenciar el choque, pero el guardameta le ganó la partida en ambas. Cuando nadie esperaba ya más sobresaltos, una buena combinación japonesa termina con Okazaki, que había entrado minutos antes, con un balón franco prácticamente en el área pequeña. El delantero, en carrera y bajo la presión de un zaguero, empalma limpiamente con la zurda y el esférico se marcha elevado, ahogando el grito que estaba preparado para salir de la garganta de los hinchas japoneses. No quedaba tiempo para más. Holanda, con el miedo en el cuerpo, casi certifica su pase a octavos.
Con suerte y gol en contra, Holanda venció a Dinamarca
junio 14th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
2-0.-La suerte acompañó a una Holanda que había sido inferior a Dinamarca en la primera mitad. Agger anotó en propia puerta tras un mal despeje de Simon Poulsen. La entrada de Elia revolucionó a los ‘oranje’, que maquillaron el resultado con un tanto de Kuyt.
La superioridad de Holanda ante Dinamarca a lo largo de todo el partido no encontró premio hasta que un autogol del conjunto danés abrió el marcador y encarriló un triunfo indiscutible de los holandeses ante un rival que nunca estuvo cerca de la victoria. Un autogol de Simón Poulsen en la primera jugada del segundo tiempo abrió el marcador y Kuyt aseguró el triunfo local a cinco minutos del final de un partido en el que los merecimientos de Holanda para ganar resultaron incuestionables.
La selección holandesa ya llevó el peso del partido a lo largo de todo el primer periodo, aunque su aproximaciones a la portería danesa fue muy pocas. Holanda manejaba el balón aunque sin profundidad y Dinamarca se sentía segura, agazapada en su parcela y con el balón en su poder el mayor tiempo posible, a la espera de encontrar alguna salida letal al contragolpe.
Lo cierto es que en el primer tiempo encontró sus espacios y aunque fue en acciones muy aisladas, dispuso de dos o tres opciones de gol ante la meta defendida por Stekelenburg. Cuando el partido llegó a su ecuador, los holandeses habían hecho más méritos que su rival en el juego, pero los disparos lejanos y desviados de Van der Vaart o Sneijder había sido su único bagaje ofensivo. Todo el sosiego y control de Dinamarca en el primer tiempo se fue por la borda en la jugada inicial del segundo. Van Persie centro desde la izquierda y un cabezazo del defensor danés Simon Poulsen contra su propia portería, que rozó en su compañero Agger, puso el 1-0 en el marcador en una jugada desafortunada para su equipo.
Tan sólo con su dominio territorial en el primer periodo y la fortuna del gol al principio del segundo, Holanda había puesto el partido a su favor, mientras que Dinamarca introdujo dos cambios casi de inmediato con la intención de tratar de neutralizar la ventaja del rival. Sin embargo, la reacción no se produjo y Dinamarca no tuvo verdaderas opciones de igualar el encuentro. Es más, las acciones más claras de ataque fueron para Holanda que persiguió el 2-0 para sentenciar el encuentro y que tuvo más capacidad ofensiva cuando Elia entro en ataque en sustitución de Van der Vaart. Fue precisamente Elia, el revulsivo del equipo holandés, el que envió un balón al poste. Kuyt aprovechó el rechace para cerrar el partido con el segundo gol local, ante la falta de reacción de los daneses en todo el segundo periodo.

Holanda se convirtió en la primera finalista del Mundial de Sudáfrica tras derrotar por dos goles a tres a Uruguay. En la primera mitad, Gio adelantó a los tulipanes con uno de los mejores goles del torneo y Forlán le imitó con otro tanto de bella factura en el que colaboró Stekelenburg. A veinte minutos de la conclusión, Sneijder y Robben sentenciaron el choque con un gol cada uno. Maxi Pereira puso emoción hasta el pitido final al marcar en el descuento.
La superioridad de los tulipanes se vio premiada poco después del cuarto de hora. El jugador del Feyenoord Gio mandó un misil desde su casa que hizo inútil la estirada de Muslera, que vio como el balón se clavó en la escuadra izquierda de su portería en lo que significó el primer tanto del partido y, sin duda alguna, uno de los tres mejores goles del Mundial. Tras adelantarse en el electrónico, Holanda optó por bajar las revoluciones del partido y se vio a los de Van Marwijk con un juego más tranquilo y pausado. A diez minutos del descanso, Cavani protagonizó el primer acercamiento con peligro de Uruguay al área rival sin suerte. Con el transcurso de los minutos y la relajación holandesa, los de Tabárez se hicieron con la posesión del esférico y con la iniciativa del juego. Así, a Forlán sólo le hizo falta que llegara su primer balón del partido para imitar a Gio y marcar el empate con un cañonazo que se coló por el centro con la inestimable ayuda de Stekelenburg. Así, se llegó al descanso con todo por decidir.
Uruguay frente a Holanda. Antes de que comenzase la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, muy pocos habrían apostado que estas dos selecciones se verían las caras en semifinales. Pero gracias a la constancia, seguridad defensiva y efectividad en ataque que han demostrado a lo largo del torneo, ambos equipos dilucidarán el martes por la noche en Ciudad del Cabo el primero de los dos finalistas. El consuelo para el perdedor será el partido por el tercer y cuarto puesto, además de la certeza de saberse entre los cuatro mejores combinados del planeta.