Real remontada; el Madrid perdía 0-2, ganó 3-2
enero 3rd, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín
Real Madrid 3 – Málaga 2.- Cuando pasen las horas, el Málaga se dará cuenta de que ha conseguido mucho en el Bernabéu: marcar dos goles y perder por uno, llegar vivo y tiro de gol de poner en jaque mate al campeón de Copa. Para firmarlo vistos sus antecedentes y los de casi cualquiera que pasa por Chamartín. Cuando pasen las horas, reposen las emociones y se valore todo con la mesura que no tuvo un partido loco y abracadabrante, un partido con pedigrí de Copa. Pero en caliente, entre calambres y moratones, seguro que lamenta la resolución de un partido que ganaba 0-2 en el minuto 68.
Cuando pasen las horas, el Real Madrid se dará cuenta de que hizo un primer tiempo como mínimo cuestionable, que encajó dos goles en dos córners mal defendidos, que protestó más de lo que jugó y acumuló más tarjetas que remates con peligro. Y se dará cuenta de que el 3-2 convertirá La Rosaleda en una piscina llena de tiburones en la que tendrá que hilar muy fino ante un rival que busca un triunfo sobre el que construir todo un proyecto, la piedra sobre la que se edifique un futuro que a veces, siempre pasa, titubea.
Cuando pasen las horas, los dos equipos pensarán donde acertaron y donde se suicidaron. Los dos lo hicieron, lo uno y lo otro. Seguramente ni Real Madrid ni Málaga estén del todo felices ni del todo infelices con el resultado. Así es el deporte, así es el fútbol y así es la Copa del Rey, un torneo único y maravilloso cuando ofrece partidos así de descarnados y así de dislocados. Con detalles brillantes y errores estruendosos, con épica y taquicardias, con las distancias acortadas y tambores retumbando mientras todos se ven obligados a elegir: ser cazador o presa, comensal o parte del menú.
La sonrisa de Pellegrini
El primer tiempo del partido -año nuevo, vida nueva- rompió cualquier guión previsto. El Málaga, un equipo elegante pero titubeante en defensa y sin dinamita física, a priori un rival ideal para el Real Madrid, capeó los primeros minutos, controló el partido desde su trinchera defensiva, conservó el balón hasta donde pudo y tuvo la efectividad de la que normalmente presume su rival: dos goles en dos córners, los dos pésimamente defendidos por el Real Madrid, los dos bien rematados por Sergio Sánchez y Demichelis.
El Real Madrid se quedó en un barullo poco edificante. Presionó mal y robó muy atrás, se hizo horriblemente espeso en la elaboración y buscó atajos que siempre pasaban por el balón largo y los movimientos individuales. Sólo Callejón buscaba el espacio pero sus viajes al centro dejaban sin banda derecha a un equipo fiado a las acciones de un Cristiano que terminó desquiciado. Xabi entró poco en juego, Kaká retrocedió demasiados metros y Lass fue metralla sin control cerca de un Málaga que resistió impertérrito y que sólo achicó agua con cara de susto en los últimos minutos, un entremés que anunciaba el segundo plato. Un aviso para navegantes.
Revolución, pegada… y Benzema
El segundo tiempo fue un empacho, un tiovivo. El Málaga tiró por tierra en dos minutos su excelente trabajo de más de una hora. Entre el 68 y el 70, Khedira avanzó y marcó por coraje e Higuaín aprovechó un regalo de Sergio Sánchez, de héroe a villano (así fue el partido), que creía ceder a Caballero cuando en realidad asistía al Pipa. Benzema marcó el tercero y pudo marcar el cuarto, Cristiano tuvo una tonelada de remates, todos al limbo, y el Málaga dejó escapar un par de contras y acabó descosido y superado, rezando por mantener un 3-2 que un suspiro antes era un resultado horrible (así fue el partido).
La remontada del campeón de Copa, que pasó por un órdago serio, se puede analizar por atmósfera o por pequeños detalles, por la épica de las remontadas del Bernabéu y los noventa minutos demasiado largos o por el cambio de Isco, un demonio que reventó el sistema defensivo del Real Madrid hasta que dejó el campo… instantes antes del 1-2 y después de que Van Nistelrooy se fuera entre la ovación cerrada del Bernabéu, a punto de perder la paciencia pero incapaz de perder la memoria con el que fue uno de los suyos.
Pero la remontada hay que analizarla sobre todo en clave de fútbol: Mourinho, por lo demás enredado en peleas fútiles con Teixeira, interpretó el cogotazo del primer tiempo y movió de un plumazo a Callejón, Kaká y Arbeloa. Puso a Lass de lateral y a Özil, Benzema y Khedira en el campo. Y el Real Madrid comenzó a carburar con más Xabi, con las conducciones de Özil, con movilidad y el campo ensanchado y con las dos bandas bien trabajadas. El Real Madrid percutió a conciencia, a veces por juego y a veces por corazón. Pero llegó y llegó, un oleaje que finalmente resquebrajó el muro del Málaga y que tuvo como centro neurálgico a Benzema, que estuvo en todos los ataques de su equipo, se asoció, cayó a las bandas, jugó en la media punta, marcó el tercero y redefinió el juego de ataque del Real Madrid. Con él, todos parecieron mejores quizá con la excepción de un Cristiano enfrentado con los hados.
El Real Madrid estuvo a punto de quedar grogui y también de dejar el pase casi sentenciado. El Málaga pasó del paraíso a la lona y la eliminatoria sólo ha vivido su primer capítulo. Eso es lo que hace a la Copa y eso es lo que hace grande al fútbol: la tozudez del Málaga por no ser una víctima propiciatoria, la del Real Madrid por defender la corona que le costó sangre, sudor y lágrimas. Así son estos partidos, así es la Copa y ahí queda un brindis para la vuelta: un marcador ajustado, un Real Madrid sobre aviso, un Málaga en busca de un triunfo que lo cambie todo. Pellegrini, Van Nistelrooy, Cristiano, Cazorla, Mourinho… Morbo, emoción y fútbol. Que nadie se lo pierda. (as)
Bota de Oro para Cristiano Ronaldo
noviembre 5th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
El jugador del Real Madrid Cristiano Ronaldo ha recibido esta tarde la Bota de Oro que le acredita como el máximo goleador europeo de la pasada temporada: “Quiero compartir este trofeo con todos los compañeros del equipo, el club, el presidente, los aficionados y todo el madridismo. A mi familia, mi hijo, mi novia. A todos. Gracias a todos”, dijo el jugador.
El acto, que tuvo lugar en el hotel Intercontinental de la capital madrileña, comenzó pasadas las 16:00 horas. El presidente de Honor del Real Madrid Alfredo Di Stéfano y el portugués Eusebio, fueron los encargados de entregar el premio al delantero del conjunto blanco. “Es un fenómeno, lo está haciendo muy bien en el Real Madrid. Esperemos que siga así durante muchos años. Felicidades a él y a toda la familia”, dijo el presidente de Honor Di Stéfano.
Pese a su felicidad por el trofeo, Cristiano dijo que lo cambiaría por ganar un título este año con el Real Madrid: “Lo cambiaba ya por la Champions o la Liga. Las cosas individuales se ganan porque el equipo te ayuda. Me gustaría ganar algo más importante a nivel colectivo. No pienso a nivel individual, siempre a nivel colectivo. Yo no pienso en batir récords, pienso en el Real Madrid. Creo que el equipo está más maduro y con más confianza y tenemos que pensar todos igual para lograr un objetivo importante”.
“Tengo 26 años, todavía estoy aprendiendo y todavía me quedan muchos años por delante. Estoy en un club que me permite ganar cosas y mi objetivo también es ser uno de los mejores jugadores de todos los tiempos”, comentó el jugador, que ya tiene dos botas de Oro ya que en 2008 la ganó en las filas del Manchester United.
El atacante luso ha sido el máximo goleador de las grandes ligas europeas con 40 goles y ha logrado establecer un nuevo récord en la historia del trofeo al alcanzar por primera vez los 80 puntos. El luso, suma 105 partidos oficiales con el Madrid y ha marcado 100 goles, lo que da una media de 0,95 goles por encuentro. Cristiano ha superado a leyendas como Di Stéfano, que necesitó 114 partidos para anotar 100 tantos, Pahíño (118) o Hugo Sánchez (144). Sólo Puskas necesitó menos: 101, aunque Cristiano lo podía haber alcanzado antes, porque lleva 17 tiros a los postes.
Esta temporada, Cristiano presenta los mejores números de su carrera. Suma 14 goles y ocho asistencias, superando los registros de la campaña 10-11, en la que a estas alturas llevaba 12 tantos y siete asistencias.
Son goles, no votos”
“No me preocupa la competencia con Messi. A mi me gusta jugar, a la gente le gusta Cristiano y no cambiaría nada. Los títulos individuales son muy bonitos, pero sólo pienso en el equipo. Es bueno competir contra los mejores. Me gusta competir con Leo y con todos los mejores de Europa, no a nivel individual sino de equipo”, dijo cuando le preguntaron por el Balón de Oro. Y consideró que el premio que ha recibido hoy es el más justo: “El otro depende de votos. Este no, este depende de goles”.
Sobre la comparación del Real Madrid con el Barcelona, dijo: “Creo que esta plantilla es la mejor en la que he estado. Pero si eres el mejor y no ganas, ya no eres el mejor. No me comparo con el Barcelona, estamos en nuestro camino y queremos seguir así. No valen de nada las comparaciones”.
Preguntado por la posibilidad de que Mourinho compaginara su cargo en el Madrid y en la selección de Portugal, Cristiano dijo: “Mourinho está perfecto en el Real Madrid, que se quede aquí muchos años”.
Y sobre aquellos que restan importancia a los goles de Cristiano porque no se traducen en títulos con su equipo o selección, Cristiano respondió: “Si Dios no agradó a todo el Mundo ¿cómo lo voy a conseguir yo?”.
Clasificación:
JUGADOR EQUIPO GOLES PUNTOS
Cristiano Ronaldo Real Madrid 40 80
Messi Barcelona 31 62
Di Natale Udinese 28 56
Mario Gómez Bayern Múnich 28 56
Cavani Napolés 26 52
Papiss Cissé Friburgo 22 44
Moussa Sow Lille 22 44
Álex Fenerbahçe 28 42
Berbatov Manchester United 21 42
Eto’o Inter de Milán 21 42
Gameiro Lorient 21 42
Tévez Manchester City 21 42
Primera derrota del Levanta, y España tiene un Real líder
octubre 30th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
El Levante se dejó el liderato en el Reyno de Navarra al perder su primer partido de Liga ante un Osasuna que fue superior mientras estuvo en igualdad de efectivos y que marcó dos goles en cuatro minutos al filo del descanso, pero el conjunto navarro sufrió al quedarse con uno menos durante 37 minutos por la expulsión de Cejudo.
El equipo valenciano defendía el liderato contra un Osasuna invicto en casa y suspendió el examen en Pamplona al caer con los goles de Cejudo y Nino, que cortaron la racha de siete victorias consecutivas del equipo de Juan Ignacio Martínez.
El Levante, pese a su liderato, se posicionó en su propio campo y esperó a Osasuna, que fue el encargado de llevar la iniciativa del juego.
A pesar de ello, las primeras ocasiones fueron para el Levante. Del Horno y Koné, por partida doble, sobre todo en un remate de cabeza a pase de Juanlu, estuvieron cerca de adelantar al equipo de Juan Ignacio Martínez en el primer cuarto de hora.
Osasuna se vio perjudicado en la primera parte con dos cambios obligados por las lesiones de Sergio y Marc Bertrán, el único de la plantilla ”rojilla” que había jugado todos los minutos de Liga.
Sin embargo, el conjunto pamplonés fue superior al Levante gracias en buena medida a la actuación de Cejudo, pagano de los problemas defensivos del equipo en Getafe, donde fue sustituido en la primera parte.
El cordobés, con ganas de resarcirse, puso en aprietos a Munúa con dos disparos, rebasado el primer cuarto de hora, y en su tercer lanzamiento consiguió marcar, aunque el portero uruguayo quedó ”vendido” tras desviar Xavi Torres la trayectoria del balón (1-0, m.40).
Cejudo cometió un error de infantil, al quitarse la camiseta para celebrar el gol. Tarjeta amarilla, que junto a la vista en la segunda parte dejó al equipo con diez durante más de media hora.
Solo cuatro minutos después los ”rojillos” ampliaron la ventaja con un gol de Nino. El conjunto navarro ganó un balón por alto, Munúa le sacó el esférico a Ibrahima, pero el rechace quedó franco para que Nino marcase a puerta vacía de tiro raso (2-0, m.44).
Osasuna siguió igual en el segundo periodo y fue a por el tercer gol sin especular. Nino no pudo aprovechar una contra y Nekounam lo intentó desde lejos.
Cuando mejor estaba el partido para los locales, Cejudo vio la segunda amarilla y dejó a Osasuna en inferioridad desde el minuto 58.
Todo un reto para el Levante. No obstante, el conjunto visitante se vio incapaz de agobiar a Osasuna durante su superioridad y por tanto de remontar el marcador adverso, a pesar de las ocasiones de Koné y Rubén. Osasuna acabó jugando con tres centrales.
DETALLES
Estadio: Reyno de Navarra
Árbitro: Iturralde González (Comité Vasco)
Osasuna: Andrés Fernández; Marc Bertrán (Damià, m.13), Lolo, Sergio (Miguel Flaño, m.34), Raitala; Puñal, Nekounam; Cejudo, Raúl García (Rubén, m.77), Ibrahima; y Nino.
Levante: Munúa; Pedro López, Ballesteros, Nano (Aranda, m.65), Del Horno; Valdo, Xavi Torres, Iborra (Farinós, m.54), Juanlu (Rubén, m.61); Barkero y Koné.
Goles: 1-0, m.40: Cejudo. 2-0, m.44: Nino.
Expulsado por doble amarilla al jugador de Osasuna Cejudo (m.40 y m.58).
Incidencias: Partido de la undécima jornada de Liga disputado en el estadio Reyno de Navarra ante 15.399 espectadores.
Real máquina; Levante levanta
octubre 26th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
El Real Madrid es una avalancha de juego. Un rodillo que aplasta al osado que se atreve a cruzarse en su camino. Destruye rivales con el balón, con un juego de pase y combinación y apoyado en ese imponente poderío físico que agota a cualquiera que quiera seguir ese ritmo imposible. Y todo sin olvidar el contragolpe, elevado a la categoría de arte por este equipo. Tanto ha crecido el Madrid, que esas contras que antes se presentaban como el único argumento de ataque son ahora sólo un recurso más. ¡Pero qué recurso! Le ha cogido el gusto el Madrid a tener el balón y tan cómodo se encuentra que hay rivales que apenas lo ven. Y cuando pierde la pelota, el Madrid es capaz de llevar la presión hasta el borde del área rival. La sensación de agobio que consigue con ello ahogó al Villarreal, como antes lo hizo con Málaga y Lyon.
Los contrarios no le aguantan al Madrid en pie ni un asalto. La resistencia del Villarreal duró cinco minutos. A los 11, ya había recibido dos goles y a la media hora, el Madrid tenía el encuentro solucionado. La efervescencia que se vio en ese tiempo no tuvo continuidad, porque tampoco le hizo falta al Madrid, que reservó fuerzas, bajó el ritmo y se dedicó a jugar con el reloj como antes hizo con el Villarreal.
Perdida la referencia del balón, el elemento que ha dado sentido a su juego y le ha permitido crecer, el Villarreal sólo fue capaz de deambular por el Bernabéu, expuesto sin ninguna protección a la tormenta de juego que le cayó encima. Este equipo, que siempre fue alegre y atrevido, tiene ahora cara de angustia. Los partidos que antes disfrutaba, ahora los sufre.
Todo lo contrario que Sergio Ramos, que parece haberse liberado y desde la posición de central ha crecido tanto como futbolista y tan seguro está, que nadie pone en duda ahora mismo que es el jefe de la defensa. Está inmenso Ramos. Atento, siempre en su sitio, rápido al cruce, dueño del espacio aéreo y capaz de dar una salida limpia al balón. La transición desde la defensa hasta Xabi Alonso es ahora menos traumática y Marcelo cabalga por su banda con tranquilidad y las espaldas bien cubiertas.
Comodísimo en ese hábitat que tan bien domina en el centro de la defensa, Ramos también muestra su poderío en el área contraria, donde su cabeza emerge con frecuencia por encima de los rivales en las acciones de estrategia. Sólo necesitó tres minutos para cabecear a gol un saque de falta, en una acción invalidada por fuera de juego.
Y a la altura de Ramos se puede situar a Di María, que marcó un gol y participó en los otros dos, firmados por Benzema, que completó otro encuentro excelente, y Kaká, que con espacios por delante y recuperada la confianza se vuelve a sentir futbolista.
Tres goles diferentes, todos bellos, tres formas distintas de interpretar este juego. El primero llegó a los cinco minutos, cuando un gran pase de Di María lo mejoró aún más Benzema, que con sutileza situó el balón por encima de Diego López. El segundo tanto surgió de una combinación entre Di María, Benzema y Kaká, que éste concluyó con un tiro de precisión desde el borde del área. El tercero fue la culminación de un contragolpe perfecto. El Madrid robó el balón en su área, Kaká inició una rápida transición hasta Benzema, que devolvió el regalo a Di María y con un pase fenomenal dejó al argentino solo ante Diego López, al que superó con maestría en el mano a mano.
Entre medias de esa tormenta de fútbol reclamaron su protagonismo Diego López, que desvió un potente disparo de Cristiano, que completó un partido demasiado gris y pareció ausente, y el árbitro Pérez Lasa, quien señaló un fuera de juego que no era cuando Marco Ruben se quedaba solo ante Casillas. El marcador señalaba entonces un 2-0.
De ahí al final no hubo más historia que la que dejaron los cambios efectuados por Mourinho, que permitió a Di María y Benzema disfrutar de la ovación del público cuando fueron sustituidos por Özil, que continúa siendo una sombra de lo que debe ser, e Higuaín. Y por primera vez en toda la temporada, el técnico pudo dar unos minutos de descanso a Xabi Alonso, reemplazado por Coentrao. Este cambio dibujó en los instantes finales un mediocentro formado por el portugués y Khedira.
El Villarreal afrontó con más intensidad la segunda parte y lo mejor que se puede decir de él es que nunca perdió la dignidad.
DETALLES
Estadio: Santiago Bernabeu, en Madrid
Árbitro: Miguel Ángel Pérez Lasa, del Comité Vasco
Real Madrid: Casillas, Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Xabi Alonso (Coentrao, m.80), Khedira; Kaká, Di María (Ozil, m.70), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, m.75).
Villarreal: Diego López; Zapata, Gonzalo, Musacchio, Catalá; Bruno, Borja, Cani, De Guzmán (Camuñas, m, 52); Rossi (Mario, m.60) y Marcos Ruben (Marcos Senna, m.75).
Goles: 1-0, m.6: Benzema; 2-0, m.11: Kaká; 3-0, m.30: Di María.
Tarjeta amarillas: Mussacchio (m.16) del Villarreal, Xabi Alonso (m.22), Marcos Ruben (m.54), Kaká (m.53) del Real Madrid.
Incidencias: encuentro correspondiente a la décima jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante 55.000 espectadores. Antes del inicio del encuentro, el capitán de la selección española de hockey patines, recientemente proclamada campeona del mundo, Pedro Gil, efectuó el saque de honor.
LEVANTE LEVANTA
El Levante sigue escribiendo las páginas más brillantes de su historia y permanecerá una jornada más como líder de Primera, tras derrotar por 3-2 a la Real Sociedad con un gol en la prolongación del encuentro. El conjunto valenciano no fue el de otras ocasiones, en parte gracias al buen partido de la Real Sociedad, pero la fe en su excepcional momento de forma y la fortuna, los donostiarras estrellaron dos balones en el larguero, le permitieron sumar su séptimo triunfo consecutivo ante un rival que no mereció tanto castigo.
En el arranque del partido, al Levante se le indigestó el liderato y ofreció una versión desconocida esta temporada ante una Real Sociedad necesitada que salió muy enchufada. Los donostiarras barrieron del terreno de juego a los valencianos en los primeros veinte minutos, en los que lograron adelantarse en el marcador.
La defensa levantinista, la menos goleada y más veterana de la categoría, olvidó en los vestuarios la seguridad que le había caracterizado y fue un manojo de nervios. La adelantada y fuerte presión de la Real dio sus frutos. Todos lo balones divididos eran suyos y el Levante era incapaz de dar tres pases seguidos.
A los 4 minutos de juego, el equipo del francés Philippe Montanier se adelantó en el marcador al aprovechar Estrada un mal despeje con el pie de Munúa. El gol dejó noqueado al conjunto local. Una gran parada del meta uruguayo a tiro de Vela y el larguero, que rechazó un potente disparo de De la Bella, evitaron que los donostiarras dejaron el partido encarrilado cuando aún no se había alcanzado el primer cuarto de hora.
La mayor participación de Farinós e Iborra permitió al Levante tomar el mando del partido y comenzar a carburar, aunque lejos del juego fluido exhibido en anteriores partidos. La más clara ocasión local llegó en el tramo final del primer acto tras un potente disparo de Barkero que obligó a lucirse a Bravo, aunque el larguero se alió de nuevo con el Levante, al repeler un testarazo de Iñigo Martínez, después de un saque de esquina en el tiempo de prolongación.
La dinámica del partido no varió en la reanudación, con un Levante muy espeso en su juego, pero los valencianos están en estado de gracia y a los diez minutos lograron la igualada en un afortunado gol de Nano, cuyo disparo se envenenó tras tocar en un defensor. Aunque Vela trató de responder de inmediato, Munúa lo evitó y el Levante logró remontar el partido al contragolpe, tras una gran asistencia de Barkero que Valdo cabeceó en el segundo palo cuando aún restaba media hora de partido.
Los de Juan Ignacio Martínez se reencontraron con la identidad perdida y llevaron el choque a su terreno. Bien posicionado, firme en defensa y buscando el contragolpe para sentenciar el choque. Montanier buscó mayor profundidad con la entrada de Llorente y Prieto, aunque su equipo no inquietó en exceso a la zaga del Levante. Sin embargo, los donostiarras encontraron en una jugada a balón parado el premio a su buen partido, en un remate de Iñigo Martínez que puso las tablas a cinco minutos del final.
Cuando parecía que el partido estaba visto para sentencia, la fe del Levante le llevó a la victoria tras un golazo de falta directa de Rubén Suárez en el tiempo de prolongación.
DETALLES
Estadio Ciutat de Valencia
Árbitro: Iglesias Villanueva (C. Gallego)
Levante: Munúa, Javi Venta, Ballesteros, Nano, Juanfran (Del Horno, m.73); Iborra, Farinós (Xavi Torres, m.67), Juanlu, Valdo, Barkero (Rubén Suárez, m.84) y Koné.
Real Sociedad: Bravo, Carlos Martínez, Demidov (Mikel, m.62), Iñigo Martínez, De la Bella; Zurutuza, Mariga, Griezman, Estrada (Llorente, m.67); Aranburu (Xabi Prieto, m.76) y Vela.
Goles: 0-1, m.4: Estrada. 1-1, m.56: Nano. 2-1, m.61: Valdo. 2-2, m.85: Iñigo Martínez. 3-2, m.93+: Rubén Suárez.
Amonestados: por Levante Koné y Valdo y por la Real Sociedad a De la Bella
Expulsado el levantinista Juanfran con roja directa en el minuto 91+, cuando se encontraba en el banquillo.
Incidencias: partido correspondiente a la novena jornada de la Liga de Primera División disputado en el estadio Ciutat de Valencia ante 12.347 espectadores.
El Real Madrid sigue goleado, ahora al Lyon
octubre 18th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
El Real Madrid sigue creciendo y ampliando su repertorio. Conocida su enorme capacidad para devorar rivales al contragolpe, esta vez eligió un camino más retórico para superar al Lyon. A partir de una abrumadora superioridad en la posesión del balón y apoyado en la tranquilidad que le dio el primer gol de Benzema, el Madrid construyó una victoria tan justa como sencilla. Desde el toque y con paciencia, el Madrid pasó por encima del Lyon, al que despachó con cuatro goles que bien pudieron ser más, porque la distancia que hubo entre los dos equipos fue sideral. Tres victorias en tres partidos y sin que se haya visto a ningún rival en su grupo que pueda hacer ni cosquillas a este Madrid que avanza con seguridad hasta los octavos de final. Tan grande es su superioridad, que el Madrid casi ha convertido en un trámite lo que le resta por disputar de esta primera fase de la Liga de Campeones.
Mientras la distancia en el marcador no fue excesiva, se vio más juego al toque que a la carrera. El Madrid movió bien el balón y desde esa posesión infinita de la pelota fue madurando el partido hasta lograr que el Lyon cayera rendido. Fue cuestión de tiempo y de paciencia y de saber crearse espacios. Unos espacios que se generaron con circulaciones rápidas del balón y con asociaciones continuas de sus hombres de ataque. El hombre que dio sentido a todos esos movimientos fue, como no podía ser de otra forma, Xabi Alonso. El director de una orquesta cada vez más afinada. Con sus pases, Xabi siempre deja en posición de ventaja a sus compañeros, algo que es de un valor incalculable. Esta vez contó con la colaboración de Khedira, que si la mayoría de las veces estorba más que aporta, en esta ocasión cumplió de forma correcta con la función de escudero de Xabi.
Tan cómodo se encuentra el Madrid en la Liga de Campeones que no hay lugar para las dudas. Se le vio tan decidido llevando la iniciativa como cuando atropella a sus rivales al contragolpe. Mandó desde el inicio y se hizo respetar con su juego y desde la posesión de la pelota. Y cuando estiró la distancia con el rival en el marcador, siguió martirizando al Lyon con esos movimientos rápidos y eléctricos que le permitieron ganar la espalda de los franceses una y otra vez. La ambición del Madrid no permitió ni un momento de respiro al Lyon, que sufrió la contundencia de los blancos en todas sus versiones.
Dos goles, los de Benzema y Ramos, nacieron en lanzamientos de córner; otro, el de Khedira, en una de esas jugadas tan rápidas como precisas buscando la espalda del rival que tan bien definen al Madrid y hasta la fortuna se vistió de blanco para que el portero del Lyon, Lloris, se hiciera un gol en propia puerta.
Todo se puso cuesta abajo en el minuto 19, cuando Özil sacó un córner, cabeceó Cristiano y Benzema apareció en el segundo palo para empujar el balón. Recuperado de su lesión, el francés volvió a ser titular e Higuaín, que llegada después de conseguir tres hat-tricks en sus últimos tres partidos, fue suplente.
Acusó el golpe el Lyon, que todavía se resistía a caer y mandó un aviso con un gol de Gomis que fue anulado por fuera de juego. Fue de las pocas veces que se mostraron los franceses en ataque. Vivieron encerrados en su campo, primero por decisión propia y después porque le obligó el Madrid, que apenas pasó apuros. Las complicaciones defensivas del Madrid llegaron más por los pocos errores que cometieron sus defensas que por las habilidades mostradas por el Lyon, un equipo que está demasiado lejos del nivel de hace unos años y que sólo provocó cierta inquietud al contragolpe.
El Madrid no dejó de mandar, de tocar y de buscar el gol, que bien pudo llegar antes del descanso si el árbitro turco Çakir no hubiera decidido anularlo. Xabi Alonso combinó con Benzema en un saque de falta y éste batió a Lloris. Çakir lo anuló y mostró amarilla a Xabi argumentando que alguien había pedido barrera. El árbitro creyó oír voces. Parece que sobre el césped sólo las escuchó él.
La distancia que ya existía sobre el césped se trasladó al marcador nada más salir de los vestuarios. Fue en un pase de Marcelo a Benzema, que aprovechó el resbalón de Koné para ganarle la espalda y ceder el balón a Khedira para que éste anotara el segundo. La sentencia definitiva llegó a continuación, cuando el portero Lloris se metió el balón en su portería después un pase de Özil que buscaba a Benzema.
Se derrumbó completamente el Lyon y con nada por resolver, más allá de los goles que fuera capaz de convertir el Madrid, Mourinho movió el banquillo. La primera vez por obligación, ya que un golpe de Pepe mandó a Khedira a los vestuarios. Su puesto lo ocupó Coentrao, al que se vio tan despistado como de costumbre como compañero de Xabi Alonso en el mediocentro. Después fue el turno de Kaká, que sustituyó a Özil, y a continuación el de Higuaín, que reemplazó al inspirado Benzema, al que parece que espabilan tanto sus goles como los que consigue Higuaín.
La ambición de Madrid, que nunca se cansó de atacar, de mandar y de tener el balón, tuvo todavía un premio final con el gol de Sergio Ramos a diez minutos del cierre. (as)
DETALLES
Estadio: Santiago Bernabéu, en Madrid
Árbitro: Cuneyt Cakir (TUR)
Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Pepe, Marcelo; Khedira (Coentrao, m.61), Xabi Alonso, Di María; Özil (Kaká, m.67), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, m.72).
Lyon: Lloris; Réveillère, Koné, Lovren, Cissokho; Fofana, Källström; Briand, Gourcuff (Ederson, m.67), Bastos; y Gomis (Dabo, m.80).
Goles: 1-0, m.19: Benzema. 2-0, m.48: Khedira. 3-0, m.55: Özil. 4-0, m.81: Sergio Ramos.
Amonestados: Xabi Alonso (40) y Cristiano Ronaldo (85) por el Real Madrid, y Briand (75) por el Lyon.
Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada de Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 73.000 espectadores.






