Djokovic batió a Nadal, tras 6 horas
enero 30th, 2012 by Gustavo Rojas Bogarín
El número uno del mundo Novak Djokovic derrotó a Rafa Nadal en una final histórica que se prolongó durante casi seis horas
El tenista serbio Novak Djokovic conquistó este domingo su tercer Abierto de Australia, primer ‘grande’ de la temporada, después de batir una vez más al español Rafa Nadal en un auténtico maratón de casi seis horas de partido que se decidió por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7(5) y 7-5 a favor del balcánico.
De este modo, ‘Nole’ no sólo alargó su racha contra el balear, sino que además lo hizo derrotándole en, quizás, la última ‘batalla’ que le faltaba, la de un eterno partido de cinco mangas, donde el físico, habitualmente favorable al de Manacor, tampoco le dio la clave a este para ganar su undécimo ‘grande’. Cinco horas y 53 minutos de lucha, en la final más larga de un ‘Grand Slam’ de la historia, favorables al balcánico, verdugo del número dos en los últimos siete partidos.
Nadal se volvió a estrellar contra el de Belgrado. Comenzó bien, mandando en el marcador, agresivo con su ‘drive’ y sacando a buen nivel, lo que le permitió que, al contrario que en las finales en Londres y Nueva York, obligar a su rival a ir a contracorriente.
Pero el número uno del mundo tiró entonces de su mejor tenis para dar la vuelta al marcador. Amparado nuevamente en su habilidad desde el resto, ayudado por una bajada de la efectividad del manacorí, se instaló en el centro de la pista y recuperó el guión de 2011.
Su revés a dos manos fue demoledor y desde ahí construyó la forma de controlar al ganador de diez ‘grandes’, que tuvo una buena opción en el segundo parcial, cuando levantó bolas de set, rompió el saque de ‘Nole’, y tuvo el suyo para igualar a cinco, pero Djokovic no dio opción y el panorama cambió radicalmente. Sin embargo, Nadal se agarró a la pista, aguantó el aluvión de golpes, y forzó una quinta manga donde tuvo 4-2 a favor, ventaja que no acertó a culminar ante un incansable también tenista serbio.
Primeras sensaciones
Nadal demostró que había aprendido la lección del año pasado. Saltó a la Rod Laver más agresivo y, sacando a buen nivel, equilibró la diferencia que parecía haber entre ambos. Su ‘drive’ funcionaba y su nueva táctica, aunque le hacía cometer más errores también le permitía mandar mejor y lograr más ganadores.
Así, rompió en el quinto juego, pero rápidamente se encontró con problemas para asegurar su siguiente saque, algo que finalmente logró. El serbio aprovechaba los segundos servicios para presionar y lo que no consiguió anteriormente, lo hizo en el octavo para igualar. Nadal reaccionó, y con su ‘drive’ martirizó por momentos a su rival, que perdió nuevamente el saque en el undécimo juego y esta vez no pudo recuperarlo.
Las buenas noticias para Nadal, además de esa victoria en la manga, eran la duración (una hora y veinte minutos) y la estadística que decía que sólo David Ferrer (US Open de 2007) había sido capaz de remontarle en un ‘grande’. Sin embargo, el de Belgrado, al que no se vio ‘tocado’ físicamente ni con sus problemas de alergia, apeló a su tenis para cambiar la historia.
Y empezó desde el resto, desde donde amenazó continuamente al español, que no pudo hacer nada ante la mejoría del número uno del mundo, cuyo revés a dos manos empezaba a mostrarse demoledor, mientras que el ‘drive’ del balear no lograba aparecer. Así, ‘Nole’ tomó la delantera en el marcador y desde su solidez se situó en buena posición para empatar el choque.
Sin embargo, Nadal demostró su habilidad para salir de situaciones complicadas. Primero, salvó una bola de set con su saque con 5-2 abajo, y luego, equilibró un 40-15, para aprovechar un ‘regalo’ en forma de doble falta y recuperar todas las opciones (5-4). Pero la delantera seguía siendo de Djokovic, que volvió a presionar desde el resto. El español tuvo con 40-30 una bola sencilla para cerrar el juego, pero se la tiró al serbio, y luego le devolvió la doble falta para entregarle la manga.
El primer cabeza de serie sacó partido a su tirón en el juego y continuó convirtiendo cada saque, y cada segundo servicio, del manacorí, en un auténtico sufrimiento. El de Belgrado dominaba desde el fondo con solvencia y apenas encontró problemas para cerrar el tercer set, sin ceder ninguna bola de ‘break’.
Nadal se agarra a la pista
El partido estaba cuesta arriba, sobre todo por el nivel que estaba exhibiendo el actual campeón, ante el que poco podía hacer Nadal, salvo agarrarse a la pista y esperar un momento de debilidad de su rival. Este no llegó, pero el español se mantuvo y superó todas las adversidades del cuarto parcial, sobre todo el 0-40 del octavo juego, donde sacó golpes de genio para mantenerse con vida.
Tras un parón para cerrar la Rod Laver por la lluvia, la batalla continuó y alcanzó la tensa ‘muerte súbita’. El manacorí empezó mandando 3-1, pero se vio abajo 5-3. Djokovic no pudo aprovechar esa ventaja y perdió los cuatro siguientes puntos para llevar el partido a la quinta manga.
Ahí, el físico parecía que podría decantar la balanza hacia Nadal. El exnúmero uno del mundo recuperó parte de su mejor tenis y sacó medio billete para el título con la rotura en el sexto juego. El de Manacor tuvo una bola aparentemente sencilla con su saque en el siguiente, la envió al pasillo de dobles y el de Belgrado logró poco después el ‘break’.
Las complicaciones volvieron para el español, que salvó los problemas en el noveno juego, pero no en el undécimo. Aún tuvo fuerzas para tener una opción de rotura con Djokovic sacando para ganar, pero no pudo hacer nada y alargó su ‘maldición’ ante el gran dominador del tenis actual, que logró su tercer título en Melbourne, el quinto en un ‘grande’ y el tercero consecutivo.
Novak Djokovic destronó al Rafa Nadal
septiembre 13th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
Novak Djokovic terminó de comerle la moral este año a Rafa Nadal infligiéndole una nueva derrota en una final y donde más duele, en la de un Grand Slam como el Abierto de Estados Unidos, donde el español defendía un título que no pudo retener, tras perder por 6-2, 6-4, 6-7(3) y en 4 horas y 10 minutos. La sombra de las cinco finales perdidas este año ante el serbio sumió en la oscuridad el juego del español durante los dos primeros sets, aunque en el tercero renació gracias a su espíritu combativo. En el arranque del cuarto, las dos asistencias médicas que pidió el serbio rompieron el ritmo al español y éste entregó el partido.
Nadal comenzó muy condicionado por lo sucedido a lo largo del año y trató de amarrar los puntos. Sin nunca poder tomar la iniciativa ante el constante bombardeo de Djokovic a su zona de revés, el español no fue capaz de cambiar esta situación y el balcánico fue casi siempre el que impuso el ritmo que más le convenía. Su saque no le ayudó como el año pasado y en los momentos claves el de Belgrado restó de maravilla. Los primeros pasantes fallados fueron un termómetro que demostraba que la confianza de Nadal no estaba en el punto necesario.
Y eso que el partido comenzó de forma inmejorable para el español que rompió el primer servicio del balcánico y se colocó con un 2-0 de salida. Ahí le entraron los temores. Nadal jugó con demasiadas precauciones, con un revés inofensivo, y el serbio pasó decididamente al ataque recuperando su servicio. Los factores anímicos comenzaban a ganar peso en el desarrollo del partido. Nadal desperdició un 15-40 para retomar el mando del partido y a continuación perdió su servicio. Ahí se acabó el primer set. El jugador balear desapareció de la pista.
Pese al duro correctivo del primer set, el campeón del torneo se rehizo y comenzó, al igual que en la primera manga, con un 2-0 de salida. El tercer juego se antojaba vital y así los entendieron los jugadores. Durante 18 intensos y emocionantes minutos, Nadal luchó por confirmar el ”break” y Djokovic por recuperarlo.
Una doble falta y un error garrafal, después de que Djokovic le recuperara tres bolas milagrosas, le dieron el juego al serbio ante un Nadal abatido que del posible 3-0 pasó al 2-4. Parecía que se iba a repetir la historia del primer set, pero esta vez Nadal no se entregó. Hizo lo más difícil al recuperarse anímicamente y empatar el partido (4-4), pero el balcánico le tenía preparado un nuevo mazazo psicológico al devolverle a continuación el ”break” y sacar para cerrar el segundo parcial.
Con dos sets abajo el tenista de Manacor afrontaba una misión prácticamente imposible ante un rival que se presentaba a la final con un récord de 63 victorias por 2 derrotas. Además, Djokovic ya había alcanzado la velocidad de crucero y daba rienda suelta a todo su talento. Pero el pundonor de Rafa le invitaba a seguir luchando, pese a saber que en frente tenía un jugador que se encuentra en estado de gracia. No tiró la toalla cuando perdió el servicio en el tercer y quinto juego, en ambas ocasiones devolvió al golpe. Empezaba a recuperar sensaciones. Sus reveses no fueron tan indolentes y su derecha volvía a aparecer.
El español realizó su mejor set y forzó el ”tie-break” pese que Djokovic sacó con 6-5 para cerrar la final. En la muerte súbita emergió el mejor Nadal y forzó la cuarta manga tras casi 3 horas y media de partido. Djokovic pidió al fisioterapeuta para que le tratara de la espalda. Había esperanza en el palco del español.
Djokovic retuvo con ciertos apuros su primer servicio y de nuevo pidió asistencia médica. Pese a todo el serbio continuó golpeando con potencia y se puso con un 3-0. Nadal pareció perder la inspiración y la concentración y cedió por 6-1 el set y la final. Con su triunfo en Flushing Meadows, Nova Djokovic consigue su tercer Grand Slam de este año, tras conquistar también Australia y Wimbledon, y distancia a Nadal en 4.100 puntos en la clasificación de la ATP.
Nadal es Rey de Wimbledon y agranda su leyenda
julio 4th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Rafa Nadal se proclamó campeón de Wimbledon tras derrotar en la final a Tomas Berdych. El español, que ratifica de la mejor forma posible su condición de número 1 del mundo, conquista por segunda vez el ‘major’ londinense, en lo que es también su octavo Grand Slam. En este ranking alcanza a leyendas como Jimmy Connors, Andre Agassi e Ivan Lendl… pero él aún tiene cuerda para rato.
Hay pocos tenistas que, después de pasar lo que él ha pasado, vuelvan a resurgir cual Ave Fénix de sus cenizas. Hay pocos jugadores que, tras doblegar con autoridad al ídolo local, salgan de la Pista Central ovacionado por el público británico. No hay ningún tenista español que pueda decir que ha ganado dos Wimbledon (en la disciplina individual) más que Rafa Nadal. El balear cumplió los pronósticos y venció en la final al checo Tomas Berdych por un marcador global de 6-3, 7-5 y 6-4 tras dos horas y doce minutos de juego. Hay pocos deportistas que, teniendo el currículo que él tiene a sus 24 años, se siga emocionando con cada triunfo.
Nadal llegaba a la final con el cartel de ‘favorito’, presión con la que el español está acostumbrado a vivir torneo tras torneo. Berdych, por su parte, jugaba su primera final de Grand Slam, si bien llegaba a la cita con la vitola de ‘matagigates’ tras doblegar a Roger Federer y Novak Djokovic en las rondas anteriores. Desde el comienzo del partido, cada uno optó por enseñar sus cartas, parejas en algunos momentos. Un gran servicio (el de Berdych plano y potente, el de Nadal con efecto y angulado) y dominio con sus derechas. Los primeros juegos del partido se resolvieron sin dificultad a favor del jugador al saque, pero llegando el momento clave del primer set se rompió este equilibrio. El séptimo juego resultaría un punto de inflexión después de que Rafa, restando muy bien a los pies del checo, tomara la iniciativa con el primer break del partido. Después, juego en blanco y un nuevo break para resolver la primera manga tras poco más de media hora de juego.
Berdych pagó cara su inexperiencia
A pesar del varapalo recibido en el primer acto, Berdych no le perdió la cara al partido en ningún momento. No llegó a jugar a su mejor nivel y eso lo acusó porque enfrente tenía a uno de los mejores jugadores de la historia. El checo, que saldrá mañana lunes en el octavo puesto del ranking mundial (la mejor clasificación en su carrera), tuvo sus opciones en el inicio del segundo y tercer set, pero no llegó a romper nunca el saque de Rafa. Berdych puso contra las cuerdas a Nadal en el juego inicial del segundo acto. El balear estuvo excesivamente fallón con el saque, con el que cometió hasta dos dobles faltas, y el checo muy bien con su derecha, con el que movió de lado a lado a su rival. Nadal tuvo que correr, sudar y jugársela para salvar las tres bolas de break que ‘regaló’ a su rival. Solventó el momento de apuro y a partir de entonces se volvió a entrar en la dinámica de juegos resueltos de manera cómoda al servicio. Juegos en blanco, juegos a ’15′… Todo indicaba que el set tendría que resolverse en la muerte súbita, pero Rafa supo aguantar, esperar el momento y apretar el acelerador en el instante preciso. Fue en el duodécimo juego cuando una nueva ruptura del balear le permitió apuntarse el segundo acto y enfilar el camino hacia la victoria.
[foto de la noticia]
Nadal, muerde un trofeo más.
FOTO: AFP
A Nadal sólo le han remontado un partido que fuera dominando por 2 sets a 0. Fue Federer en la final de Miami de 2005. Eran otros tiempos. Con la flor marchitada, todo era esperar que los pétales cayeran por su propio peso. De nuevo Berdych tuvo opciones al resto, esta vez en el tercer juego, en el que desperdició una bola de break. El juego perdió ritmo, el juego intensidad, pero todo el mundo sabía que los últimos juegos del set volverían a ser claves. Sin un asiento libre en las gradas de ‘La Catedral’ la mayoría de las ovaciones fueron para los ‘passings’ de Nadal. Berdych, con más corazón que cabeza, enfilaba camino de la cinta en cuanto tenía opción con la intención de meter presión a Rafa, pero el español está curtido, a pesar de sus 24 años, en mil batallas de este calibre. Supo de nuevo aguardar el momento de hincar el diente. Fue en el décimo juego cuando a Berdych le tembló el pulso, falló un par de derechas a media pista y dictó su propia sentencia. Cuando Nadal vio que el drive de Berdych se iba más allá de la línea de fondo, se dejó caer sobre el maltrecho verde de la Central, a sabiendas de que el título estaba en sus manos. Se giró hacia su palco, donde vio emocionada a su novia Xisca, aplaudiendo a sus padres y su tío, celebrando a sus agentes y asesores, … de nuevo era protagonista de la felicidad de los demás.
Con esta victoria, Nadal acumula 14 victorias consecutivas sobre el verde londinense, donde ha ganado 26 de los últimos 28 partidos que ha disputado. Tras perder las finales de 2006 y 2007 ante el ‘todopoderoso’ Roger Federer, Rafa logró su primer Wimbledon en 2008, doblegando al suizo en una de las mejores finales de la historia. El año pasado no pudo defender su título porque una tendinitis en sus rodillas le obligó a ausentarse del torneo. Hoy, dos años después, vuelve a reconquistar Londres y a escribir un capítulo más de su propia leyenda.
