Messi genio, gol de Heinze; triunfo Argentina
junio 12th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
1-0. Volvió la mejor versión de Messi, esa que reclamaban los argentinos. Y volvió Maradona a un Mundial. Su hábitat natural, donde forjó su leyenda. Triunfó en el Nápoles y brilló en el Barcelona pero, sin duda, se convirtió en mito defendiendo la albiceleste en los campeonatos mundiales. Tomó contacto en España 82′, con 22 años, y ya marcó su trayectoria con expulsiones polémicas y goles magníficos, como los dos que marcó ante Hungría. Pero fue en México 86′ cuando obró el gran Pelusa: con la ‘Mano de Dios’ y el antológico gol maradoniano ante Inglaterra, narrado por Victor Hugo Morales. Dos obras divinas que han marcado la historia del fútbol. Luego llegó el subcampeonato en Italia 90′, tras perder en la final ante Alemania, y la decadencia consumada en Estados Unidos 94′, tras dar positivo por ‘efedrina’ ante su rival de hoy: Nigeria. Dieciséis años después, el ‘Dios del fútbol’ ha bajado al banquillo para liderar nuevamente a Argentina en otro Mundial: Sudáfrica 2010, y de paso quitarse el sin sabor de Estados Unidos 94′.
A Sudáfrica, Argentina llega como tapada por la excelencia de España pero con un gran plantel ofensivo capaz de destrozar a cualquier equipo del planeta: Messi, Higuaín, Agüero, Diego Milito, Tévez, Di María y en la recámara Palermo, que está para lo que está: meter goles inverosímiles cuando el agua ahoga al equipo, como el que marcó ante Perú, y que posibilitó después la clasificación de Argentina. Todo este potencial ofensivo se sustenta sobre la autoconfianza innata de los argentinos, agigantada con los dos Campeonatos del Mundo que decoran su palmarés y que quieren reconquistar veinticuatro años después (México 86′).
Puso Argentina más intensidad en el inicio ante Nigeria que la que hemos visto en los otros tres partidos juntos ya jugados. Messi compareció por la derecha, pero penetró por el centro. Porque en Argentina no puede esperar un pase ‘made in Xavi’, así que se ha de buscar la vida: cortar los matorrales con un machete hasta visualizar y cazar el balón. Cuando el esférico llegaba a sus pies, temblaban los nigerianos. Todos, excepto uno: Enyeama. El meta del Hapoel sacó dos manos imposibles ante los habituales tiros abiertos de Messi con rosca que buscan la escuadra derecha del portero. ¿Cuántos goles así de la ‘Pulga’ hemos visto en la Liga estos años? Pero hoy no logró superar la envergadura y agilidad de Enyeama, el mejor de la ‘Águilas Negras’, que tenía estudiado los movimientos del ’10′, pero que obvió a un ilustre: Gabriel Heinze. El ex del Real Madrid atacó un córner botado por la ‘Bruja’ Verón, otro clásico, para poner en plancha, desde el punto de penalti y a la escuadra, el primer gol de los de Maradona. Su marcador Kaita le siguió con la mirada. Enyeama no pudo hacer nada.
A partir del gol, Argentina bajó la intensidad y se dejó llevar por las rachas de Messi, confiando su suerte a las contras y a las jugadas a balón parado diseñadas por Diego Armando Maradona, que sorprendió por su originalidad y preparación. En una de ellas a punto estuvo de marcar Messi, pero como dije antes, se topó con Enyeama. La peligrosidad de Nigeria se concentró en el flanco diestro de la defensa argentina, ocupada por un habitual extremo Jonás Gutiérrez. Maradona quiso dar profundidad al lateral ante la tendencia de Messi de vencerse al centro, pero lastró a la zaga. Obasi dañó a Jonás y dio más de un susto a Argentina, pero al término de la primera parte tan sólo puso sacar una amarilla al hoy lateral, que después fue relevado por Burdisso.
Obinna y Aiyegben eran la esperanza de Lars Lagerback por su velocidad infinitamente superior a la de Demichelis y Samuel, pero no lograron recibir en posición ventajosa. Sorprendió la suplencia de Odenwingie, que podía ser la conexión y la de Martins, a priori la estrella. Ambos salieron en la segunda. Etuhu y Haruna no lograron hacerse con Mascherano, que lo ocupa todo, y Verón, de 35 años, tuvo libertad para dirigir al equipo al paso. Bien es cierto, que tiene la colaboración del ‘Apache’ Tévez, que sacrifica su aportación ofensiva para echar una mano en el centro. Y siempre anda por ahí también Messi, que lucha y presiona como el que más.
Menos presencia en el juego tuvo Di María, demasiado estático en la banda izquierda donde no llega la transición del balón y algo tapado por la gran irrupción de Leo Messi, a veces algo individualista, por ponerle un solo pero. Por ejemplo, el del Barça desperdició una contra de 4 para 2 en el minuto 64, tampoco Tévez estuvo muy acertado en el último pase. Higuaín fue la referencia albiceleste arriba y aunque se movió bien, estuvo desafortunado de cara a puerta. En el 3′, falló casi a puerta vacía y en el 20′, un mano a mano con Enyeama. En la segunda, perdió un balón en el centro que pudo costar el empate y luego volvió a estrellarse ante el meta en una buena jugada que logró fabricarse.
Durmió tanto Argentina el partido, muy lejos de la intensidad del inicio, que arriesgó demasiado el resultado. Odemwingie malgastó una contra y Taiwo rozó el palo con un destructor disparo de puntera que le costó una lesión y marcharse del partido. Kalu Uche y Yokubu también tuvieron su oportunidad, pero había demasiada precipitación. Parecía que el destino le tenía reservada esta victoria liberalizadora a Diego Armando Maradona, que purgar su pena ante Nigeria, dieciséis años después.
DETALLES
Estadio: Ellis Park de Johannesbugo
Árbitro: Wolfgang Stark (GER).
ARGENTINA: Romero; Jonás Gutiérrez, Demichelis, Samuel, Heinze; Mascherano, Verón (Maxi Rodríguez, m.74); Messi, Tévez, Higuaín (Milito, m.79) y Di María (Burdisso, m.85).
NIGERIA: Enyeama; Odiah, Shittu, Yobo, Taiwo (Uche, m.75); Etuhu, Haruna, Kaita; Ayegbeni, Obinna (Martins, m.53), Ogbuke Obasi (Odewingie, m.60)
Goles: 1-0, m.6: Heinze de potente cabezazo
Incidencias: Partido de la primera fase de la Liga de Campeones disputado en el estadio Ellis Park de Johannesbugo ante 55.686 espectadores.
Debutan Argentina-Nigeria, Inglaterra-EEUU
junio 11th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
El sábado 12 de junio, dos nuevos favoritos emprenderán su aventura en Sudáfrica. En el Grupo B, se espera con impaciencia el estreno oficial en la Copa Mundial de la FIFA de la Argentina de Diego Maradona, que se medirá a un combinado nigeriano muy luchador y que además juega prácticamente en casa.
En el segundo choque del grupo, la confrontación inédita entre la “ofensiva controlada” de Grecia, con Otto Rehhagel al mando, y el ímpetu de los ambiciosos Guerreros Taeguk surcoreanos, se presenta muy igualada. A pesar de que sus encuentros de preparación han arrojado un resultado un tanto decepcionante (dos derrotas y un empate), los helenos parten con una ligera ventaja merced a su dilatada experiencia. Pero los hombres de Huh Jung-Moo, que confiará en poder alinear a su delantero estrella, Lee Dong-Gook, han demostrado contra España (0-1) y Japón (2-0) que poseen muchas bazas a su favor.
En el Grupo C, la Inglaterra de Fabio Capello se ha quedado sin Rio Ferdinand (de baja definitiva para toda la competición) y sin Gareth Barry (que no está al cien por cien), pero confía en la plena recuperación de Ledley King. En los partidos de preparación, tanto los resultados como el juego han brillado por su ausencia. La reubicación de Steven Gerrard justo delante de su defensa no es más que una solución provisional para intentar contener a los potentes delanteros estadounidenses, que tratarán de repetir el milagro de Belo Horizonte de 1950.
El menú del día
07.30 (hora paraguaya) República de Corea-Grecia, Grupo B, Bahía Nelson Mandela/Puerto Elisabeth.
10.00 (hora paraguaya) Argentina-Nigeria, Grupo B, Johannesburgo (Ellis Park).
14.30 (hora paraguaya) Inglaterra-Estados Unidos, Grupo C, Rustenburgo.
La cita
Argentina – Nigeria
Diego Maradona sabe que, en su bautismo de fuego contra las Súper Águilas, el mundo analizará con lupa su alineación, que se convertirá en objeto tanto de críticas como de alabanzas. El ex campeón del mundo anunció “un fútbol ofensivo”, con Lionel Messi situado, casi seguro, por detrás de los dos puntas, Carlos Tévez y Gonzalo Higuaín. En la defensa, Martín Demichelis y Gabriel Heinze ocuparán los flancos, y el experimentado Walter Samuel el centro.
La Albiceleste es una de las grandes favoritas al triunfo final, dado su tremendo poderío ofensivo, pero ahora deberá confirmar su condición sobre el terreno de juego. Aunque la Nigeria de Lars Lagerback se ha quedado sin su motor, John Obi Mikel, para toda la fase final, no se ajusta en absoluto al papel de víctima. En 1994 y en 2002, muy lejos de su país natal, los africanos perdieron por la mínima ante este mismo rival (2-1 y 1-0 respectivamente). En su propio continente, es decir, prácticamente en casa, serán incluso más peligrosos.
El duelo clave
Howard – la delantera inglesa
El imponente guardameta estadounidense Tim Howard (1,95 de altura y 95 kilos), que milita en las filas del Everton, tendrá cierta ventaja psicológica sobre los delanteros ingleses, dado que ni Wayne Rooney, ni Emil Heskey ni Peter Crouch han logrado batirlo esta temporada en la Premier League. Solamente Jermain Defoe consiguió marcarle un gol con el Tottenham, antes de fallar el penal de la victoria (2-2).
AÑOS
Pasaron más años desde que Argentina salió por última vez campeón que los años que cumplirá Messi en un par de semanas. Ya no hay tiempos de comparaciones, de coincidencias rebuscadas, de promesas. Maradona va por la gloria que la Selección no tiene desde que él mismo se encargara de construirla.
Fracasos dolorosos, angustias más leves, Diego tiene en Messi la carta para jugar fuerte. Para soñar que es posible no terminar con la foto de la tristeza otra vez.
Maradona lo abraza, se entusiasma con él. Le habla al oído en la práctica y lo elogia hasta la exageración. El motivador funciona tiempo completo. Messi escucha, se lo ve feliz y pleno. La temporada maratónica de partidos le pudieron haber sacado un poco de chispa a sus piernas, pero se muestra dispuesto a encenderse nuevamente.
“No quiero ver más el regreso de la Selección con la foto de Masche llorando”, dijo Diego hace unos años cuando ser técnico todavía era un sueño. Son 23 que valen por más. Aguante Argentina y a recuperar la gloria.
