Rácing va con cambios, Gatito y Cáceres siguen
abril 22nd, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
Rácing ganó el clásico de Avellaneda, pero vienen varios cambios. La mayoría, obligatoriamente. Empero, siguen como titulares el Gatito Roberto Junior Fernández en el pórtico y Marcos Cáreres en la zaga. Sin Yacob, Russo mete a Zuculini y tiene otro ojo puesto en los jugadores al límite de amarillas, que no son pocos.
Como si no fuera suficiente con la lesión de Gio en el comienzo del torneo, o con la más reciente de Yacob en la Selección, Miguel Russo también tiene un ojo puesto en otro foco que puede traerle más dificultades para armar el equipo en la próxima fecha: los amonestados. Confirmado el ingreso de Franco Zuculini por la Flaca, y que Lucas Licht seguirá de titular por el artículo 225 por la lesión del volante en Mar del Plata, el técnico mira con atención la cantidad de jugadores al borde de una suspensión: son nada menos que cuatro, que serán titular ante el Bicho, en La Paternal.
Ellos son Lucas Licht y Matías Cahais, que suma nueve amarillas, y con cuatro está nada menos que el trío ofensivo que forman el colombiano Teo Gutiérrez, Gabriel Hauche y Pablo Lugüercio. Por eso, contra Argentinos, tendrán que tener especial atención para que Racing no quede desmantelado para el partido siguiente, con River, en el Monumental.
Para este sábado, entonces, Racing formará con Roberto Fernández; Marcos Cáceres, M. Martínez, Cahais; Pillud, Franco Zuculini, Toranzo, Licht,; Lugüercio, Teo Gutiérrez y Hauche.
Clásico triunfo de Rácing con el Gatito y Cáceres
abril 16th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
Triunfo paraguayo en el clásico de Avellaneda. El Rácing venció al Independiente 2-0 y fueron titulares el Gatito Junior Fernández con Marcos Caceres. Teo Gutiérrez metió el segundo gol y desató la fiesta de los hinchas de Racing, que cargan al Rojo con el descenso a la B. El equipo de Russo fue superior en un clásico caliente en Avellaneda. Cómo cambia la mano…
“El que no salta, se va a la B…” Recién en ese instante sublime de gol, cuando Teo le puso el moño a un clásico que Racing tendría que haber ganado muchos minutos antes, recién ahí, brotó el desahogo en formato de cargada. Porque así se vive el derby de Avellaneda. Cuanto más le duele al vecino, cuanto más hundido y confundido lo deja, más se disfruta. Pero recién cuando el resultado cantó 2-0 el hincha pudo soltar esa alegría contenida durante tanto tiempo, durante casi seis años, en esa noche larga sin una sola alegría contra Independiente.
Fueron muchos golpes en estos años. Muchos clásicos que se contaban de antemano en el bolso, que no se podían perder, con desarrollos favorables, pero que por una razón o por otra terminaron estirando la larga paternidad que el Rojo igual sigue exhibiendo. Todos esos fantasmas se agitaron cuando Licht no lo liquidó, cuando un remate de Teo besó un poste, cuando a Hauche se le escurrió otra chance y, ni hablar, cuando a Pellerano le quedó picando una pelota en la puerta del área. El remate terminó en una Garganta del Diablo de la cancha de enfrente pero, igual, en el Cilindro todos contuvieron la respiración unos segundos.
No merecía sufrir tanto Racing. Porque, una vez que hizo pie en el partido y pasó el chubasco que fue ese tiro en el poste y un par de malas salidas de Fernández, tomó el control del partido y lastimó a un Independiente que se fue desarticulando con los minutos, hasta dejar una imagen paliducha, rojo desteñido. Para quebrar al fondo de Independiente tenía que ser preciso en una jugada. Y fue tanta la precisión en la jugada del gol que abrió el partido que fue perfecta: control de Teo a la carrera, con el pecho, taco para dejarla muerta en el piso mientras Velázquez seguía de largo con el colombiano, y arremetida furiosa de un Demonio que sometió al Diablo con un remate franco. Y tenía que ser Teo, una de las grandes figuras junto al sacrificio de Lugüercio, el criterio de Yacob, quien cerrara el partido con un gol de goleador bien despierto. No pudo en la primera, donde Assmann se lució con la atajada, pero mantuvo los ojos abiertos para tomar el rebote y definir de cabeza. Fiesta completa. (olé)
San Lorenzo de Almagro y Lanus igualaron 1-1. En el azulgrana fueron titulares los paraguayos Aureliano Torres, Néstor Ortigoza y Pablo Velázquez.
En otro juego sabatino del fútbol argentino, All Boys derrotó a Huracán 3-1.
Rodrigo Rojas: Un golazotropical, o de carambola (?)
enero 19th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
El paraguayo Rodrigo Rojas la metió a los dos minutos del partido (y fue cambiado en el segundo tiempo; en Rácing fue titular Marcos Cáceres), pero River no pudo disimular su falta de peso ofensivo. Caruso jugó afuera del área y ni siquiera pateó al arco.
Si la despedida del 2010 había sido para entusiasmarse, el inicio de este 2011 no lo fue menos. Pero más allá de aquella goleada a Lanús en la última fecha del Apertura y el gol de Rojas de anoche, hay una realidad: a River le sigue costando muchísimo lastimar en el área rival. Lo sufrió durante el último torneo, lo pagó car(us)o frente a Racing y, un dato para nada pavo(ne), parece que va a seguir padeciéndolo durante el próximo Clausura…
Entendiendo que fue apenas el debut y que el movimiento se demuestra andando, es exagerado pronosticarle un futuro negro al equipo del ídem. De hecho, Jota Jota aplaudió el intento por manejar la pelota, por el toque y hasta los hinchas lo reconocieron con un par de oles. El problema fue la falta de cambio de ritmo y de profundidad. Salvo algunos pases al vacío para la velocidad de Affranchino y un par de arranques de Lanzini, todo fue demasiado previsible y/o controlable para la defensa de Racing. Como le pasó a Pavone en el último tramo del año pasado, Caruso quedó muy solo y aislado. Ojo, aguantó la pelota, la pisó y buscó asegurarla, pero hubo dos detalles esenciales: 1) jugó permanentemente afuera del área; 2) en 90 minutos no pateó al arco. Es más, el que más buscó a De Olivera fue Arano con dos derechazos débiles y un zurdazo que el arquero tocó antes de que la bocha diera en un palo.
Jota Jota intentó modificar el mapa con los ingresos de Buonanotte y de Bordagaray. Justamente uno para crear y otro para definir. Pero ni así lo consiguió. Habrá que ver si Pavone le aporta la pólvora necesaria para dejar de ser un equipo inofensivo. Habrá que ver también si la posible venta de Funes Mori lo complica aún más o si no quedará otra que resignarse a un River sin paladar negro. Por ahora, falla en la zona Roja(s)…
GOL RODRIGO
Un Racing casi completo fue mucho para el River alternativo: el equipo de Russo se lució, con Gio Moreno y Toranzo como banderas, y justificó el 3-1 con amplitud. Todavía falta, pero el equipo de Russo tiene con qué soñar…
Hubo un suspiro, un airecito, una brisa marina, con ese gol, lindo, acrobático, de Rodrigo Rojas. Pero esa imagen se desvaneció rápido. Los suplentes de River (apenas reforzados con Carrizo y Maidana) habían arrancado arriba en su estreno en el verano. Pero, por peso específico, por categoría, un Racing armadito, con apellidos que tuvieron mucho rodaje durante el semestre pasado, finalmente se terminó imponiendo. Y con claridad.
Ni siquiera el ingreso energizante de Diego Buonanotte, en el inicio del segundo tiempo, con su equipo 1-2, logró aglutinar ataques punzantes. A esa altura, después del gol del empate de Lugüercio y de un gol de penal de Giovanni Moreno (por una infracción que Maidana le cometió al colombiano), el equipo de Miguel Angel Russo manejaba todo: la pelota, los tiempos, el ancho y el largo de la cancha. Hubo tiempo, eso sí, para el estreno de Fabián Bordagaray, con la camiseta número 40 de River.
Un zurdazo de Arano en el palo y un mano a mano de Buonanotte que tapó De Olivera fueron las más claras de River. Lugüercio, con el partido 3-1, luego de un derechazo medido de Toranzo, había reventado el travesaño del arco de Carrizo. La diferencia estuvo bien. Y Racing, que había disputado el primer encuentro del verano con un combinado de juveniles (tras la muerte del masajista Cesar Nardi, los purretes cayeron 4-0 ante Estudiantes), finalmente apareció el Racing que quiere pelear por el título. Con nombres y juego. Todavía falta. Pero, al menos, tiene de qué agarrarse…
Tragedia en Rácing, rayo mató al masajista
enero 11th, 2011 by Gustavo Rojas Bogarín
Dolor en la Academia. Mientras los jugadores se entrenaban, se desató una tormenta y cayó un rayo en pleno campo de juego. César Nardi, uno de los masajistas del equipo, recibió el impacto y murió camino al hospital. Brian Lluy sufrió un shock emocional por la noticia y fue internado, aunque sólo por precaución. El resto del plantel, físicamente al menos, se encuentra bién, entre ellos los paraguayos Roberto Junior Fernández (Gatito) y Marcos Cáceres.
Todo el plantel corriendo, rápido, por las canchas del Open Door. No, no es la típica escena de la pretemporada de Racing: mientras los jugadores se entrenaban, un rayo cayó en el campo de juego y hubo miedo. Por si fuera poco, el masajista César Nardi recibió el impacto y debió ser trasladado inmediatamente a un hospital de Luján, aunque lamentablemente llegó sin vida.
Nardi, conocido como Chechu, tenía 61 años y había llegado en el 2001 al club. Antes había trabajado en Deportivo Español, entre 1995 y el 2001. Al ver que Nardi había sufrido el impacto, lo trasladaron de urgencia a un hospital de Luján, pero no hubo forma de mantenerlo con vida después de más de media hora de trabajos de reanimación. Al llegar, había fallecido.
La tragedia ocurrió mientras los profesionales del plantel dirigido por Miguel Russo hacían un partido contra el selectivo de Juan Barbas. Al caer el rayo, hubo gritos y corridas con destino al interior del hotel, tanto de los jugadores como de los integrantes del cuerpo técnico y de los periodistas que cubrían el entrenamiento. Nardi estaba cerca de un grifo de los que se usan para regar la cancha porque había ido a buscar una pelota. Y justó cayó el rayo.
SHOCKEADOS
Rodolfo Molina espresó su dolor por la fatal muerte de César Nardi. “Nos conmociona tanto la característica de la fatalidad como el afecto hacia la persona que sufrió esta fatalidad”, dijo el presidente de Racing
“Fue una descarga eléctrica que le produjo un paro cardiorespiratorio”, explicó Rodolfo Molina sin poder salir del asombro, que le causó a todos el fallecimiento del masajista César Nardi. “Estamos conmovidos por la situación”, sostuvo Molina y agregó: “estamos muy shockeados todos por esta situación. Nos conmociona tanto la característica de la fatalidad como el afecto hacia la persona que sufrió esta fatalidad”.
Acto seguido de explicar que la muerte causa mucho dolor por ser “una persona querida por todos”, el presidente de la Academia quiso llevar tranquilidad al resto de las familias. “El resto del plantel estaba bien, más allá del shock emocional. Brian Lluy tuvo algún rebote de este rayo, pero no lo afectó en nada grave. Está en perfecto estado de salud. Tuvo alguna suerte de cosquilleo y algún problema de audición, pero está muy bien”, comentó.
Después, volvió a referirse a Nardi. “Acabo de tomar contacto con la hermana. El no tenía descendientes. Están viniendo hacia este Hospital. El club por supuesto ha puesto todo al servicio de la familia. Queremos armar el velatorio en Avellaneda, más allá de quedar condicionados al deseo y la voluntad de los familiares que, si quieren cambiar este destino se hará”, concluyó.
TRAGEDIAS
Varios futbolistas murieron o resultaron heridos a causa de un rayo mientras se entrenaban o disputaban partidos en los últimos años.
El 24 de octubre de 2002, alrededor de las 16:30, mientras el plantel de Deportivo Cali se entrenaba bajo una tormenta, el colombiano Hernán Gaviria recibió el impacto de un rayo y cayó fulminado. Los detalles escabrosos del estado en el que sus compañeros lo encontraron segundos después de la tragedia y cómo intentaron reanimarlo no vienen al caso. La cuestión es que el mediocampista de Colombia en el Mundial de Estados Unidos 94 no pudo ser reanimado, ni por el técnico (el argentino Oscar Quintabani) ni por los médicos, pese a que fue trasladado a un hospital. Ese día, y por el mismo evento, también falleció el futbolista Giovanni Córdoba, luego de sufrir dos paros cardiorespiratorios.
Este antecedente, doloroso, que enlutó al fútbol, no es el único acerca de accidentes de este tipo:
-Otro profesional, el chino Jiang Tao, de 18 años y perteneciente al club SinChi, de la Primera División de Singapur, perdió la vida en 2004 sobre el terreno de juego mientras se entrenaba, al caer fulminado por un rayo.
-A mitad del 2009, en El Salvador, David Zaldívar Tobar (21 años) murió y otro futbolista resultó herido al ser impactados por un rayo mientras disputaba, bajo una llovizna, un partido con su equipo (Atlético Morazán), correspondiente a la Tercera categoría del fútbol salvadoreño.
-Un futbolista danés del Nordsjaelland quedó en coma en julio de 2009 tras ser alcanzado por un rayo durante un partido en Copenhague. El volante, de 24 años, logró recuperarse, aunque sufrió la amputación de su pierna derecha debido a los daños que le había provocado el accidente.
-En 1998, los 11 futbolistas de un equipo de la República Democrática del Congo fallecieron cuando un rayo cayó en la mitad de la cancha que ocupaban en el momento en que el árbitro iba a dar inicio al segundo tiempo. Los futbolistas rivales no fueron lastimados, aunque unos 30 hinchas debieron ser atendidos por quemaduras producidas por las descargas eléctricas.
Volvió Riquelme, pero Ortigoza ganó en la Bombonera
noviembre 7th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
En medio de la alegría, Néstor Ortigoza contó lo que le decía a Riquelme en pleno partido. “Es un monstruo”, dijo el volante del Bicho. Ganó Argentinos 2-0 a Boca en plena Bombonera, con goles que llegaron al final del encuentro. El futbolista que se alistó con la albirroja del Tata Martino en el Mundial Sudáfrica 2010, jugó todo el partido y fue fundamental en la victoria del Bicho en la misma Bombonera. Carlos Recalde estuvo en el banco.
“En la cancha le decía “cómo jugás, es increíblle’”. Sincero, frontal como siempre, Ortigoza contaba cómo vivió desde adentro la vuelta de Riquelme. “Es un gusto jugar en la cancha de Boca. Y más estando un jugador como Riquelme. Para nosotros fue importante el triunfo, pero no puedo dejar de remarcar lo que jugó el 10. No es lo mismo verlo de afuera que en una cancha”.
Orti, como todo Argentinos, estaba feliz. “Con Caruzzo no pude hablar al final, estaba caliente”, contó. Y volvió a hablar del 10 de Boca, que rindió pero se fue triste: “Salía de la marca, se movía para todos lados. Es un enganche.No se la podés sacar, es frío, sabe tener la pelota… Un monstruo”.
Riquelme volvió y fue el mejor de Boca, pero Argentinos le enchastró la fiesta en una ráfaga. Gentiletti y Rius fueron los héroes menos pensados de la noche. Los hinchas de Boca se fueron exigiendo ganar el superclásico…
Lo que parecía ser un reflector, potente, incandescente, no debería, a la luz del resultado, convertirse en una simple lamparita de un velador. El regreso de Riquelme estuvo enchastrado por los gritos menos pensados. Esa media vuelta de Gentiletti, en medio de una confusión tras un tiro libre. Ese puntinazo de Rius, luego del rebote que dio Lucchetti tras un remate de Romero, en una contra, al toque del primer mazazo, cuando el partido parecía extinguirse y recién entonces, sí, apagarse definitivamente para Boca, y brillar para Argentinos. Pero el esperado retorno de Juan Román ayudó a Boca. Suena raro en una derrota, pero fue así.
No la descosió, ojo. Pero por peso específico, lectura del juego y utilización del cuerpo para zafar de la marca pegajosa que le proponían Basualdo y Mercier, el 10 se transformó en el eje. Boca, sin ser una maravilla, mejoró. Como se esperaba. Sin embargo, se encontró con un Argentinos paciente, que basó su espera en el orden, que intentó salir rápido. No hubo fórmula mágica para el triunfo. El empate era un castigo para el equipo de Borghi por no convertir las tres o cuatro jugadas claras que tuvo. La derrota fue como si alguien irrumpiera en medio de una fiesta para cortar la música.
Riquelme, tras casi seis meses, mostró que la pegada está intacta. Córner en el travesaño. Pase limpito para Palermo, para Giménez, para Viatri, para Palermo otra vez. La más clara, junto con el casi gol olímpico, fue un frentazo de Palermo que Navarro sacó al córner. ¿Argentinos? Fue la personalidad de Ortigoza, la energía de Rius, la ubicuidad de Mercier y el ensamble del fondo. Y, sí, le alcanzó para que Boca sufriera su cuarta derrota como local en el torneo. Vaya si lo gritó Argentinos. Y vaya si, enojados, los hinchas de Boca se hicieron sentir en el final con “el domingo, cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”. Así de golpeados estaban: el superclásico será un martes…
RACING
Rácing igualó 2-2 con Arsenal, en un partido sumamente interesante. Racing hizo todo para ganarlo pero se tuvo que conformar con el 2-2. Arsenal fue mezquino pero gracias a un gol de contra y un bombazo de Alvarez se llevó un punto de oro. Despidieron con aplausos al equipo de Russo, que empató en el final.
El internacional, jugador de la selección de Paraguay, Marcos Cáceres fue titular en Rácing, el Gatito Fernández (será llamado ahora por el Tata Martino para la selección paraguaya) estuvo en el banco; en Arsenal jugó todo el partido Pablo Aguilar.
AGRESION A QUILMES
Gimnasia y Esgrima de La Plata venció a Quilmes 1-0. Hasta ahí parece todavía un encuentro de fútbol. Pero…
La barra de Quilmes atacó el micro del plantel tras perder con Gimnasia. También rompieron autos de varios jugadores, a quien siguieron hasta la Comisaría.
Clásico argentino con 3 paraguas, Román lesionado
octubre 24th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Un clásico del fútbol argentino, como River Plate – Racing no pasó del empate (1-1) en el Monumental y tuvo, como no siempre se da, a 3 paraguayos en acción. En el Millonario fueron titulares Adalberto Román y Rodrigo Rojas; en Rácing Marcos Cáceres (Gatito Fernández estuvo en el banco de suplentes). Román se retiró lesionado a los 9 minutos del segundo tiempo, al parecer su lesión es de cierta gravedad, por lo que no podrá estar en el gran clásico Boca – River.
Giovanni Moreno volvió a hacer bailar a Racing con una actuación descollante. El colombiano metió su quinto gol y ratificó que es el líder futbolístico del equipo.
Llegó a la línea primero que Marcos Cáceres. Tomó la pelota con la mano derecha, la pasó por abajo de sus piernas, la lanzó hacia arriba, la sujetó con las dos palmas y la puso en juego. Hasta en un lateral, Giovanni Moreno hizo algo distinto. Hasta en esa acción previa destiló lirismo.
Gio regala talento. Siempre. En cualquier momento, en cualquier circunstancia, sea cual fuera el resultado transitorio. Es una joya que llegó a Racing como tal y que, de a poco, luego de algunos partidos incómodo, recuperó el brillo que más ilumina. Figura excluyente ante Argentinos con dos goles, ayer dio otra muestra de su categoría Monumental: metió su quinto tanto con la camiseta, el primero como visitante. Fue luego de otra definición deliciosa, siempre a colocar contra un palo, esta vez junto al derecho de Juan Pablo Carrizo. Antes de vulnerar al arquero, además, hizo gala de su picardía: puso el cuerpo de una manera que le permitió ganarle a Chiche Arano en la jugada anterior a su grito.
Y también ratificó que su personalidad es proporcional a su clase. Nadie ni nada lo amedrenta, lleva el toque en la sangre, el romanticismo en el espíritu. La alegría es su sello. Por eso se lo pudo ver en algunos pasajes del partido sonreír ya sea tras alguna buena acción o no.
Racing encontró en él al futbolista que puede resolverle partidos. El equipo indefectiblemente depende de su genialidad en la elaboración. Con él en cancha, la Academia ganó cuatro veces, empató dos y perdió dos. Tuvo pisaditas, tacos, movimientos constantes que le generaron el espacio, un control del balón que los rivales no pudieron contrarrestar y un pase profundo riquísimo que habilitó a Bieler. Pero Taca, mano a mano, se apresuró y sacó un remate defectuoso. Y a esto Gio lo acompañó con un aporte defensivo: cabeceó dos veces en su área.
“Olé, olé, olé, Gio”, volvieron a cantarle los hinchas. Muchos de ellos, al verlo jugar, recuerdan a Rubén Paz por más que al colombiano no le agraden las comparaciones porque quiere “hacer mi propia historia”. Aunque no le guste, de todos modos, después de la ida del uruguayo es el futbolista que más ilusión nutre a su gente desde su virtuosismo técnico.
Volvió Cáceres, ganó Rácing; Sasalió lesionado
septiembre 18th, 2010 by Gustavo Rojas BogarínRacing vapuleó a un Lanús sin ideas y festejó después de cuatro derrotas en fila. Martínez, Moreno, Cahais y Hauche convirtieron para el 4-0 sobre el Granate de Zubeldia, que terminó con nueve por las rojas a Pelletieri y Lugo. Ahora, respira Russo. ¿Y Zubeldía?. Volvió en Rácing de titular Marcos Cácceres (amonestado a los 4 minutos del ST); Gatito Fernández estuvo en el banco; SaSa ingresó a los 7 minutos y salió lesionado a los 38 del primer tiempo; Eduardo Ledesma ingresóa los 31 minutos del ST.
De algo se podía estar seguro cuando Santiago Salcedo relinchaba y probaba el apoyo de su rodilla golpeando el césped como un caballo. Si en algún momento Lanús se veía abajo, Zubeldía iba a tener que ser lo que no es -mago- para cambiar el transcurso del partido. Con tantos imponderables, con tantas malas, denigrar a la suerte era lo mínimo que podía hacer.
Primero, en el arranque nomás, Regueiro se desgarró y fue reemplazado por Sasá. Después, el paraguayo chocó en mitad de cancha y tuvo que dejarle su lugar a Castillejos. En medio de tanto cambio obligado, y cuando, pese a esto, el recorrido del juego tomaba color grana, fue que llegó el gol de Matías Martínez. Un mal rechazo del pibe Erramuspe y, el defensor, hacedor de goles en momentos difíciles si los hay, la metió de cabeza.
Protesta va, protesta viene por el ingreso o no de la pelota -Marchesín la sacó claramente adentro-, roja a Pelletieri y un nuevo problemita para la cabeza de Zubeldía. Ahí fue que empezó a funcionar el esquema innovador que eligió Russo. Racing, con uno más, supo tener la pelota y comerle el mediocampo a Pizarro. El segundo gol lo evidenció: el volante central, completamente desorientado, perdió una pelota ante un entusiasta Gio Moreno que terminó en penal y gol del colombiano.
El floreo de Toranzo y Moreno para manejar la pelota, los nervios de un Lanús con los sentidos atrofiados (sufrió ocho goles en dos partidos) y la servilleta con bastones blancos y celestes colgada al cuello, le pusieron punto final al partido. Gio sirvió, Hauche cortó el suculento plato, Cahais agarró los cubiertos y hasta Ayala se sentó a la mesa (este torneo fue los seis partidos al banco y no ingresó en ninguno). Russo prefirió tomar de su botellita de agua. Esta vez no le cayó mal la comida.
SASA
Regueiro se lesionó al arrancar y Salcedo, quien lo sustituyó, salió antes del final del PT.
Cuánta mala suerte para Lanús en el primer tiempo! Mario Regueiro, el uruguayo que llegó de Nacional, duró apenas hasta los siete minutos porque sintió una contractura en la cara posterior del muslo derecho. Adentro el paraguayo Santiago Salcedo (ex River), que había perdido el puesto tras el 0-0 en el clásico ante Banfield. Fue dos partidos al banco, pero tanto ante Gimnasia como frente a Godoy ingresó en el segundo tiempo. Aunque el guaraní ni siquiera terminó la etapa: chocó con Yacob y cayó al piso, con un dolor en su rodilla derecha. Enseguida todos se dieron cuenta de que iba a ser difícil que continuara y fue así: Gonzalo Castillejos, ex Rosario Central, lo reemplazó a los 38’.
Salcedo había dejado una jugada deliciosa: doble caño y zurdazo que convutvo De Olivera.
Zubeldía se encontró con dos cambios gastados y un expulsado (Pelletieri) antes del final del primer tiempo. Castillejos no es titular en Lanús desde la 11ª fecha del Clausura último (1-0 a Tigre). Desde entonces, ya cumplió 12 partidos ingresando desde el banco, y marcó tres goles (dos a Chacarita y uno a San Lorenzo). Anoche le tocó en el peor momento de Lanús, cuando ya había pasado el dominio y debió pelearla en desventaja. Con las dos lesiones quizás le toque ser titular.
Rácing sin Gatito ni Cáceres, cayó ante Colón 1-2
septiembre 4th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Sin Gatito Fernández (lesionado) ni Marcos Cáceres (al servicio de la selección paraguaya), Racing cayó 2-1 frente a Colón y sumó su tercera derrota en fila. El Sabalero jugó mejor, y contó con la potencia goleadora del Bichi, que le metió su noveno gol a la Academia. Alivio para Mohamed: consiguió la primera victoria del torneo.
Partidazo en el 60° aniversario del Cilindro de Avellaneda. Como no podía ser de otra forma, Racing y Colón completaron la fiesta del estadio con un juego repleto de emociones. Pero la alegría no fue para la Academia, que cayó 2-1 ante el Sabalero, y sumó su tercera derrota consecutiva, tras arrancar el Apertura con dos triunfos.
Las caras largas en la tribuna de Racing aparecieron cuando apenas iban cuatro minutos: Mayorga tocó la pelota para atrás, y Fuertes, implacable, definió ante la salida de De Olivera. Minutos después, Russo sufrió la salida del pibe Fariña (le harán estudios y se teme por una rotura de ligamentos de la rodilla derecha), que se fue lesionado, y en su lugar ingresó Castromán, para darle más movilidad por las bandas. Así, los de Avellaneda se fueron al ataque, pero se toparon constantemente con Diego Pozo, que sacaba todo lo que le tiraban (impecable en una triple atajada donde evitó un gol imposible). Pero el tan ansiado empate llegó: error del paraguayo Salustiano Candia, que la dejó suelta en el área, remate de Yacob, y tras un rebote de Pozo, que quedó vencido en el piso, Bieler puso el 1-1.
Ambos equipos quedaban desnudos constantemente en defensa, y en el mejor momento de Racing, Colón se abusó de esta falencia. Gran pase de Higuaín ante la estática defensa académica y posterior definición de Larrivey, por encima de De Olivera. Ya en la segunda parte, los de Mohamed mejoraron su rendimiento, y dominaron ampliamente a su rival, que buscaba constantemente con centros que finalizaban en las manos de Pozo.
Así, el Turco y compañía se sacaron un peso de encima y celebraron el primer triunfo del campeonato. Del otro lado quedó Racing, que tras un arranque esperanzador, con dos victorias, acumula tres derrotas en fila. La Academia demostró que tiene mucho para aprender.
Gatito se repuso y Russo quedó más tranquilo
septiembre 2nd, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Gatito juega, Marcos no, porque fue con la selección paraguaya al Japón. En Rácing mueven piezas. Confirmadas las bajas de Cahais, Toranzo, Gio y Marcos Cáceres, Russo apela a varios pibes: Luis Fariña será el reemplazante del ex Huracán, también entra Sebastián Mayorga al medio y sobre la izquierda va José Luis Fernández.
Miguel Angel Russo, que ya había anticipado que no recurriría al artículo 225 por Matías Cahais y Patricio Toranzo -expulsados ante Olimpio- decidió bancar a los más chicos. Por eso, Luis Fariña será el reemplazante del ex Huracán para tratar de darle al equipo generación de juego.
No será el único chico entre los titulares para el partido del viernes frente a Colón, según se vio en la práctica de de fútbol desarrollada hoy. Sebastián Mayorga, debutante como titular en Bahía Blanca, integrará el doble cinco junto con el retornado Claudio Yacob (pagó la fecha la semana anterior). Y José Luis Fernández estará como volante por izquierda. Licht, que venía cumpliendo la función de Fernández, irá como lateral zurdo por la ausencia de Cahais.En el arco no habrá cambios, pues el paraguayo Roberto Fernández, recuperado de una fatiga muscular en el aductor derecho, seguirá en el puesto.
Por otro lado, en cuanto al equipo -con cuatro modificaciones- que enfrentará al Sabalero, Russo dispuso que los once que saldrán al campo de juego serán: Fernández; Lluy, Martínez, Aveldaño, Licht; Luguercio, Mayorga, Yacob, Fernández; Fariña; y Bieler.
PERO…
Después apareció esta información en Ole:
El arco de Racing tiene nuevo defensor, Jorge De Olivera volverá a defender los tres palos del arco de la Academia reemplazando a Roberto Fernández.
Cinco serán las variantes que dispondrá Miguel Angel Russo para enfrentar este viernes desde las 21.15 a Colón, en el Cilindro de Avellaneda. La última que se habría decidido a realizar el DT es la del arquero. Jorge De Olivera volverá a ser titular después de recuperarse de la fractura que había sufrido en la clavícula.
Como el ex arquero de Chicago se siente bien y ya se olvidó de la lesión, Russo decidió devolverle la titularidad, desplazando a Fernández al banco. Las otras cuatro variantes son obligadas. Yacob y Fernández ingresarán por los expulsados Toranzo y Cahais. En tanto que las otras dos serán porque Cáceres y Giovanni Moreno están con sus respectivas selecciones. Lluy reemplazará al defensor y el juvenil Fariña entrará por el colombiano.


