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Real ni es Rey; Atletico campeón

mayo 18th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

REAL MADRID 1 -ATLÉTICO DE MADRID 2. El Atlético reina en la Copa. El Madrid se adelantó con un gol de cabeza de Cristiano. Empató Diego Costa. Los blancos estrellaron tres balones en los postes y Miranda decidió en la prórroga. Cristiano vio la roja.

Durante la Guerra Civil, en plena hambruna de la ciudad de Madrid, la estatua de Neptuno amaneció un día con un cartel colgado del cuello: “Dadme de comer o quitadme el tenedor”. Anoche, el Atlético alimentó a su dios después de catorce años sin victorias en los derbis, después de catorce años de decepciones petrificadas. Anoche, el Atlético fue fiel a su leyenda de equipo imprevisible, digno y, sobre todo, grande. La Copa es suya, merecidamente, y a falta de saber si su triunfo abrirá una nueva época en el Atlético algo es seguro: cerrará el oscuro tránsito de Mourinho por el Real Madrid.

Fue un espectáculo hermoso, por emocionante, y la alegría del Atlético y de su afición se compensa con la liberación que asaltará al madridismo, una vez se enjugue las lágrimas y cicatricen las heridas. El futuro es igual de esperanzador para el campeón y para el subcampeón.

La final fue de combustión lenta, pero segura. El juego de la primera parte fue un esfuerzo penoso y sólo a ratos glorioso. Más que conducir un balón, los jugadores parecían arrastrar la bola de los presidiarios. La presión sobre los hombros alcanzaba a sus tobillos y, a pesar del frustrante retorcimiento, no había quien les hiciera un reproche. Hasta que se impone la redondez de la pelota, las finales son al mismo tiempo un examen para ingenieros y acróbatas. Hay que memorizar lo estudiado y conservar el equilibrio, morder y templar. Lo habitual es que los equipos, impolutamente mecanizados por sus entrenadores, se anulen. La intriga es saber quién sacará al balón de la fábrica de robots.

Las ideas iniciales, no obstante, parecían claras. El Atlético rascaba como si el partido fuera un cupón con premio, de los que se ganan frotando el canto de la moneda. El Madrid era el Madrid en el Bernabéu. Serenísimo en el gesto y aupado, poco a poco, por su superioridad en el mediocampo, tan rebosante que Khedira, relevo de Di María en la titularidad, se movía muchas veces por los territorios del extremo derecho.

A los diez minutos el Atlético ya comenzaba a recibir pésimas noticias. El partido mostraba el perfil de un derbi convencional, de los que se repiten en los últimos catorce años. El Madrid le arrinconaba sin necesidad de esgrimir argumentos sensacionales, con la simple rutina de un talento superior: tiro de Cristiano taponado por algún pie maltrecho y un córner que fue ensayo de uno mejor.

Y a los trece minutos, marcó Cristiano. Özil sacó un segundo saque de esquina y su compañero buscó la pelota con más interés que ningún defensa, decidido en el desmarque y fabuloso en el salto, tan prolongado y tan alto su brinco, que hubiera dado tiempo a hacerle un retrato a carboncillo. Godín, sin embargo, se limitó a dibujar una cara de guardián burlado.

El reloj, primer aliado del Atlético, desertaba en dirección a los cuarteles del Real Madrid. La noche cerrada y fría se transformaba de pronto en día de la marmota, el derbi convertido en bucle, buenos días excursionistas.

Costó aceptar que lo sucedido no era tan bueno para el Madrid ni tan malo para el Atlético. La mayor parte de las veces marcar temprano distrae a los madridistas, retenidos por la confianza y por la proverbial prudencia de su entrenador. Por el contrario, su rival tenía tiempo para recuperarse del golpe recibido, para restañar las heridas morales y para comprender que estar herido es mucho mejor que estar muerto. El optimismo no depende de las razones objetivas, sino de la recia voluntad.

Tras la conmoción del Atlético llegó su rabia, cocinada durante catorce años. A base de darse cabezazos contra un equipo más alto, más fuerte y más técnico, los rojiblancos encontraron dos caminos, ni uno más: Arda o Diego Costa. El turco proponía la vía legal, la del fútbol, y el brasileño esa y todas las demás: insistir, pegar, trabar, cachear… también jugar.

Sin embargo, para llevarnos la contraria, el empate descubrió otro sendero. Falcao, al que muchos dan por inocuo lejos del área, se zafó de Albiol en una maniobra en la proximidad del mediocampo. Tras librarse de su marcaje con una sutileza insospechada, envió un pase mortífero a Diego Costa, de los que tienen el gol marcado en el GPS. Su compañero hizo el resto, que no era poco. Primero miró la pelota para no pisarla, como si en lugar de un balón le hubieran lanzado un ratón, uno simpático. Después chutó con absoluta precisión, raso y cruzado. Diego López llegó a acariciar el cuero, pero sólo para hacer mayor su tortura.

El reloj, arrepentido por su deserción, regresó a la muñeca del Atlético. Todo lo que fuera seguir con vida favorecía a los rojiblancos e impacientaba al Madrid. Después de catorce años de penurias, llegar al descanso con empate era una victoria anímica, y más aún visto el último arreón madridista: tiro al palo de Özil y taconazo de Ramos dentro del área, que no conectó con nadie, pero que bien pudo hacerlo.

El partido que salió de los vestuarios fue uno distinto, maravillosamente diferente, extraordinariamente enloquecido. El Madrid se adentraba en su terreno favorito, el de la heroica, y el Atlético penetraba en un universo desconocido, pero igual de apasionante: por vez primera en muchísimo tiempo se sentía en situación de tumbar a su terrible enemigo.

Los palos, en los minutos siguientes, siguieron reforzando esa sensación de euforia atlética. Lo que en otras noches hubiera desatado el pánico de jugadores y afición, se entendió anoche como una señal de la buena fortuna. Para el Madrid, ya se puede imaginar, era justo lo contrario. El favorito, acostumbrado a terminar sus aventuras en beso, se desconcertó muchísimo ante la resistencia del destino. No era para menos. En el minuto 60, una incursión de Cristiano se saldó, en menos de cinco segundos, con un tiro al palo de Benzema y con un rechace bajo palos de Juanfran, después de que Özil se hubiera abierto un claro en el bosque.

El tercer palo, siete minutos después, también tuvo a Cristiano como protagonista. En esta ocasión, su lanzamiento de falta apostó más por la intención que por la fuerza: su tiro, rasito y delicado, se estrelló contra el palo después de cruzar bajo los pies de la barrera saltarina.

Cristiano no fue el único que se desquició por aquello. Mourinho provocó su expulsión por unas protestas sin más justificación que la impotencia y la cobardía. El Atlético cabalgó entonces sobre la ola resultante para poner contra las cuerdas a su adversario en los últimos minutos del partido. Cuando el árbitro pitó el final, el fondo vestido de blanco resopló al unísono. El Atlético volvía a ganar sin ponerse por delante.

El Madrid entró con tres cambios a la prórroga: Arbeloa, Di María e Higuaín por Coentrao, Modric y Benzema. Quizá lo hizo para asustar, para recordar que su arsenal es infinito. Sin embargo, el Atlético ya estaba enardecido. Y más que eso: en el tiempo de los calambres, los jugadores de Simeone continuaban corriendo como búfalos en estampida. En el minuto 94, Diego Costa disfrutó de una doble oportunidad que le paró dos veces Diego López, primero a Diego y luego a Costa. El fuego se propagaba por todo el campo. El aire era gelatina. Cuatro minutos después, marcó Miranda. Koke centró desde la banda derecha y el central brasileño calcó el gol de Pantic al Barça en 1996, de cabeza, casi en las barbas del portero. Courtois salvó a su equipo poco después al rechazar un balón empalmado por Higuaín. La suerte volvía a agitar su bufanda rojiblanca. Y seguiría cantando oé, oé, oé.

En la segunda mitad de la prórroga, Courtois terminó de forjar su condición de héroe de la final. Cuando Özil cantaba el gol, bendecido por una asistencia de Di María, el portero belga se desplegó como un mapa para rendir homenaje a las mejores paradas de Casillas, ese campeón del mundo que ahora habita en el banquillo.

Lo siguiente fue una reyerta comprimida en cinco minutos de pasión y angustia. Cristiano fue expulsado por patear a Gabi, los banquillos se enredaron en una trifulca y Courtois recibió el impacto de un objeto lanzado desde la grada. En ese instante la reflexión se hizo coincidente: estos son los vientos que ha sembrado Mourinho. Después, el Madrid reclamó un penalti sin razón y el Atlético agotó el tiempo para comenzar uno nuevo, con Copa y sin traumas, despejado de nubes y malos recuerdos. Catorce años esperando este momento. Catorce años agazapado en busca de la victoria más dulce. Caviar para Neptuno. Puro Atleti.

(juanma trueba – as.com)

DETALLES

Estadio Santiago Bernabéu en Madrid

Árbitro: Clos Gómez (comité aragonés)

Real Madrid: Diego López; Essien, Sergio Ramos, Raúl Albiol, Coentrao (Arbeloa, m.91); Khedira, Xabi Alonso; Modric (Di María, m.91), Özil, Cristiano Ronaldo; y Benzema (Higuaín, m.91).

Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Arda Turan (Christian Rodriguez, m.110), Mario, Gabi, Koke (Raúl García, m.112); Diego Costa (Adrián, m.106) y Falcao.

Goles: 1-0 m.14: Ronaldo. 1-1, m.35: Diego Costa; 1-2, m.99: Miranda.

Expulsados: el entrenador del Real Madrid, Jose Mourniho (m.76); Cristiano Ronaldo con roja directa (m.114) y Gabi por doble amarilla (m.120).

Incidencias: final de la Copa del Rey disputada en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 85.000 espectadores.

Messi es baja al menos 2 o 3 semanas

mayo 14th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

Salvo milagro, Lionel Messi ha dicho adiós a la temporada. El informe médico oficial del Barcelona señala lo siguiente: “Las pruebas realizadas esta mañana demuestran que el jugador sufre una elongación en el bíceps femoral de la pierna derecha.

El tiempo de baja es de dos o tres semanas. Si evolución marcará la disponibilidad del jugador para futuros partidos”. Messi, por tanto, ha dicho adiós a la temporada si no hay novedades ya que a la temporada apenas le quedan tres partidos.

Messi, por tanto, no podrá superar el récord de 50 goles que alcanzó la temporada pasada. Eso sí, sí retendrá la Bota de Oro que conquistó la temporada.

Barza campeón gana pero Messi se lesiona

mayo 12th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

ATLÉTICO DE MADRID 1 – BARCELONA 2. Doble pasillo del Atleti al Barça. Ganaba gracias a un gol de Falcao cuando se lesionó Messi y dejó a su equipo con diez. A partir de ahí remontaron los culés con tantos de Alexis y Gabi en propia puerta.

Aunque Simeone quiso darle carácter de ensayo general para la Copa, el partido estuvo mucho más cerca de ser la resurrección del Villa de Madrid. La luz, el calor, la falta de tensión, los errores ridículos, el esperpéntico desenlace… Lo único bueno que sacó el Atleti fue que la arriesgada apuesta del Cholo de alinear a ocho titulares fijos no se cobró víctimas. El resto, mejor olvidarlo, aunque el Barça tuvo que irse a casa muy agradecido, anfitriones así quedan pocos. Pasillo al principio, como homenaje por la Liga, y pasillo en el último tramo de partido, para permitir al campeón remontar el partido con un hombre menos y seguir aspirando a alcanzar los 100 puntos. Qué educado es el Atleti cuando se pone.

La primera parte fue una pachanga en la que los jugadores parecían más interesados en quedarse en la parte del campo que estaba a la sombra que en aproximarse al área contraria. La apuesta rojiblanca por los titulares (todos menos Diego Costa, Filipe y, cabe suponer, Mario Suárez) fue una invitación al armisticio: la mejor forma de no hacerse daño es no pelearse. Y así transcurrieron los minutos, sin mayor estrés que alguna carrera de Tello, al que andar le parece estar quieto.

El Atleti controlaba con solvencia, pero sin profundidad. Llamar ocasiones a lo que sucedió es considerar literatura el folleto de una tienda de electrodomésticos. Un control desorientado de Falcao antes de un tirito flojo, una falta mansa de Messi a las manos de Courtois, un disparo con pistola de agua de Koke, una sucesión de regates acabados en nada de Adrián y (esta sí cuenta) una rosca envenenada de Tello rozando el poste pero por fuera. Si en el descanso les proponen a ambos no salir a jugar la segunda parte e irse a tomar unas cervezas en una terraza viendo el basket, no duda ni uno.

La segunda parte se animó porque, Bartra mediante, el Atleti se encontró un gol muy pronto, en el minuto 52. Pérdida del canterano (que había sustituido al lesionado Alves), contra trabada del Atleti, buen pase de Gabi desde el suelo y punterazo imparable de Falcao. Arda que, como Iniesta, no puede evitar que se le escape la calidad por las botas hasta jugando al trantrán, pudo sentenciar antes de irse a la ducha aclamado por la grada y señalándose el escudo. El Atleti no puede permitir que esta historia de amor acabe mal.

Poco después se fue Falcao y, por sorpresa, también Messi, que sintió molestias y se marchó al banquillo sin mediar palabra en el 67′. Como para discutirle. Se quedaba el Barça con diez, pues ya había agotado los cambios, y el Atleti decidió que era el momento de hacerle el homenaje de verdad, no eso tan manido del pasillo. Empezó la verbena.

Primero dio una alegría a Alexis, que hasta entonces había dado una exhibición de decisiones erróneas, pero al que permitió rematar pese a que su control fue un descontrol. Empate. El chileno festejó el día de la madre como si fuera el gol que daba la Champions. Solucionado lo de Alexis, el Atleti decidió hacer sonreír a Villa, pero en vista de que el remate del Guaje se iba fuera, Gabi lo metió dentro. Detallazo. Ni los detalles de Óliver animaron a la grada, que olvidó según salía del Manzanares. Ya sólo existe el viernes. Por la cuenta que le trae.

(Iñako Díaz-Guerra – as.com)

DETALLES

Estadio Vicente Calderón en Madrid

Árbitro: Pérez Montero (C. Andaluz)

Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Insua; Gabi, Tiago; Adrián (Óliver Torres, m. 75), Arda Turan (Cristian Rodríguez, m. 63), Koke; y Falcao (Diego Costa, m. 68).

Barcelona: Pinto; Dani Alves (Bartra, m. 41), Piqué, Adriano (Villa, m. 59), Jordi Alba; Cesc Fábregas, Song (Sergio Busquets, m. 59), Iniesta; Alexis, Messi y Tello.

Goles: 1-0, m. 50: Falcao bate por raso a Pinto, tras un pase de Gabi. 1-1, m. 73: Alexis culmina una pared con Cesc. 1-2, m. 79: Gabi, en propia puerta tras un remate de Villa.

Incidencias: partido correspondiente a la trigésima quinta jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 54.000 espectadores. Lleno.

Real Madrid se fue sin nada

mayo 11th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

Gris adiós a la Liga del Madrid. Un gol de Higuaín equilibró el tanto de Stuani, pero el Madrid reaccionó tarde y con precipitación. Nada salió bien: Varane se lesionó y se perderá la Copa.

Desde la perspectiva del Madrid, salió todo mal. Desde la perspectiva del Espanyol, casi todo salió bien. El visitante tenía el doble objetivo de aplazar el alirón el Barça y no contabilizar heridos. No logró ni una cosa ni la otra: Varane se perderá la Copa y el Barcelona ya celebra el título. De eso es de lo único que se lamentan los pericos a estas horas, del ruido que impide dormir.

Dicho esto, jugar al fútbol sin querer hacerse daño es un peculiar modo de invocar a las lesiones. Algo así como comer spaghetti con una camisa blanca y pretender salir indemne. Ocurre, simplemente, que el destino, además de implacable e imprevisible, es un bromista sádico. Y que los cuerpos se sienten atraídos hacia los precipicios, ya tengan forma de esguince, de salsa boloñesa o de París Hilton. Por si hacía falta, lo comprobamos anoche. Varane se lastimó de gravedad en un tropiezo como hay mil, un contacto con Wakaso que le trastocó la carrrera y le hizo trastabillarse como un caballo sobre adoquín mojado. Dicho de otro modo: tan preocupado estaba por no lesionarse, que se lesionó. Qué decir, salvo que el destino canalla tiene buen gusto.

El accidente empañó aún más un partido que no nació bonito. Los minutos de tanteo dieron paso a otros minutos de tanteo, y así pasó gran parte del primer tiempo sin más novedad que el tipo de tanteo: de tobillos, de cabezas y de patadas. La presión adelantada del Espanyol asfixiaba al Madrid y el propio Espanyol se asfixiaba en ausencia (espiritual) de Verdú.

El encuentro se convirtió, a ratos, en una prueba de contorsionismo. El Madrid atacaba por la banda izquierda, donde estaban Nacho, que es diestro, y Morata, que no es extremo ni cosa parecida. Su rival, entretanto, insistía en la fórmula que coloca al tanque Stuani en la posición teórica de fino interior. Canguros con guantes contra avestruces con patines.

Sólo el afán competitivo de Sergio García le ponía picante al partido, y gracias a ese interés marcó el Espanyol. El delantero pugnó por un balón al segundo palo y Stuani remató la jugada con un pateo de delantero centro, lo que es. Casi a continuación se enlazaron dos acciones que estuvieron a punto de fulminar al Madrid: un nuevo tiro de Stuani que paró Diego López y un cabezazo de Héctor Moreno que acabó en la red; las razones por las que el árbitro anuló el gol se nos escapan.

A esas alturas, el árbitro ya estaba contagiado del caos reinante. Quedó claro cuando obvió un penalti por manos de Javi López, que tocó el balón como si fuera una caja de percusión. El tétrico resumen de la primera mitad es el siguiente: un lesionado, un banderín roto, varias magulladuras (casi todas de Nacho) y un par de goles en el limbo.

La segunda parte mejoró, o tal vez sólo nos agitó la emoción por el resultado y el inminente alirón. Será casualidad, pero Cristiano entró por Kaká y el Madrid empató dos minutos después. Si el crack tuvo influencia fue paranormal, porque no tocó la pelota. Modric sacó una falta e Higuaín, falso torpe, peinó hábilmente (14 goles en Liga).

El partido se puso de cara al Madrid, pero al Espanyol le estimuló la dificultad. Fue cuando disfrutamos de los minutos más intensos, plagados de alternativas y nervios. Prueba del desquiciamiento general es que Cristiano se enredó en las provocaciones que suele ignorar y hasta coqueteó con la expulsión. Quien se la ganó a pulso fue Víctor Sánchez, máquina barredora ante el atónito Higuaín.

Así acabó el partido. El Barça es campeón a falta de tres jornadas y al Madrid sólo le queda la Copa. Los pericos, entretanto, disfrutan de un empate peleado, del primer punto contra los madridistas en Cornellà. Lástima que no se pueda dormir con tanto jaleo.

(juanma trueba – as.com)

DETALLES

ESTADIO: Cornellà El Prat

ARBITRO: Iglesias Villanueva (C. Gallego)

ESPANYOL: Casilla; J. López, Colotto, H. Moreno, Capdevila; V. Sánchez, Forlín; Stuani, Verdú (Simao, min.92), Wakaso (Baena, min.93); y Sergio García.

REAL MADRID: Diego López; Varane (Xabi Alonso, min. 19), Albiol, Carvalho, Nacho; Essien, Modric; Di María, Kaká (Cristiano, min. 57); Morata (Benzema, min. 45); e Higuaín.

GOLES. 1-0, min.22, Stuani. 1-1, min.58, Higuaín.

 

Real no gana, el Barza campeón

mayo 11th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

El Barça ya es campeón. Con una primera vuelta de récord, a lomos de un gran Messi y sin la presión del Real Madrid, que dimitió pronto de la lucha, el Barça de Vilanova gana su Liga número 22, la cuarta en cinco años.

El Real Madrid no pudo este sábado con el Espanyol, y con el empate 1-1, adelantó la celebración del Alirón del Barza.

Comenzó el campeonato como un tiro y lo acabó con las rentas conseguidas en una histórica primera vuelta, en la que ganó a todos sus rivales y sólo cedió un empate en el Camp Nou ante el Real Madrid. El Barça vuelve a ser campeón de Liga. Lo es por 22ª vez en su historia en un curso que tuvo de todo. Vivió momentos muy dulces, remontó choques imposibles (en el Pizjuán perdía 2-1 en el minuto 90 y acabó venciendo por 2-3), se entristeció con la enfermedad de Tito Vilanova, vibró con el regreso de Eric Abidal (en marzo de 2011 le trasplantaron el hígado) y se aprovechó de la superioridad de Leo Messi, cuatro veces Balón de Oro que se hinchó a conseguir goles (46 hasta el momento) a cual más bonito o importante.

 

El Barcelona vuelve a ser campeón por méritos propios. Nadie le regaló nada. Bueno, posiblemente colaboró de manera directa el Madrid, que antes de las Navidades ya había dimitido de la lucha por algo, poniéndole la alfombra roja a los culés, que no desaprovecharon la ocasión para desfilar con elegancia. Liderados por La Pulga en ataque, cierto es que tuvieron que trabajar todas las piezas para que la maquinaria no parara y el argentino luciera. No fue el exquisito fútbol de años pasados con Guardiola en el banquillo y posiblemente afectó la plaga de lesiones que padecieron todas las líneas en algún momento, siendo la retaguardia la más dañada y subsanada muchas veces con obligados parches (llegaron a alinear en más de una ocasión a cuatro laterales como improvisada línea defensiva).

La ausencia de Vilanova se notó. El entrenador tuvo que viajar a Nueva York para ser tratado de una grave enfermedad. Su ausencia coincidió con una caída del equipo, que en la jornada 20 vio cómo la Real Sociedad remontaba un 0-2 en contra para privarle por primera vez a los culés de sumar los tres puntos lejos del Camp Nou. Se instaló la autogestión, mientras Vilanova dirigía al equipo desde la distancia y la alta tecnología fue imprescindible para que la situación se calmara hasta su feliz regreso a casa.

(moisés llorents – as.com)

LOS PARTIDOS DEL BARZA

J 1: Barcelona 5 – Real Sociedad 1 Vídeo

J 2: Osasuna 1 – Barcelona 2 Vídeo

J 3: Barcelona 1 – Valencia 0 Vídeo

J 4: Getafe 1 – Barcelona 4 Vídeo

J 5: Barcelona 2 – Granada 0 Vídeo

J 6: Sevilla 2 – Barcelona 3 Vídeo

J 7: Barcelona 2 – Real Madrid 2 Vídeo

J 8: Deportivo 4 – Barcelona 5 Vídeo

J 9: Rayo 0 – Barcelona 5 Vídeo

J 10: Barcelona 3 – Celta 1 Vídeo

J 11: Mallorca 2 – Barcelona 4 Vídeo

J 12: Barcelona 3 – Zaragoza 1 Vídeo

J 13: Levante 0 – Barcelona 4 Vídeo

J 14: Barcelona 5 – Athletic 1 Vídeo

J 15: Betis 1 – Barcelona 2 Vídeo

J 16: Barcelona 4 – Atlético 1 Vídeo

J 17: Valladolid 1 – Barcelona 3 Vídeo

J 18: Barcelona 4 – Espanyol 0 Vídeo

J 19: Málaga 1 – Barcelona 3 Vídeo

J 20: Real Sociedad 3 – Barcelona 2 Vídeo

J 21: Barcelona 5 – Osasuna 1 Vídeo

J 22: Valencia 1 – Barcelona 1 Vídeo

J 23: Barcelona 6 – Getafe 1 Vídeo

J 24: Granada 1 – Barcelona 2 Vídeo

J 25: Barcelona 2 – Sevilla 1 Vídeo

J 26: Real Madrid 2 – Barcelona 1 Vídeo

J 27: Barcelona 2 – Deportivo 0 Vídeo

J 28: Barcelona 3 – Rayo 1 Vídeo

J 29: Celta 2 – Barcelona 2 Vídeo

J 30: Barcelona 5 – Mallorca 0 Vídeo

J 31: Zaragoza 0 – Barcelona 3 Vídeo

J 32: Barcelona 1 – Levante 0 Vídeo

J 33: Athletic 2 – Barcelona 2 Vídeo

J 34: Barcelona 4 – Betis Vídeo

Roque anotó, Real goleó al Málaga

mayo 9th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

REAL MADRID 6 – MÁLAGA 2.- El Madrid ahuyenta el alirón. Partidazo de los blancos, que jugaron a placer ante un Málaga que acabó con nueve. Caballero paró un penalti a Cristiano y luego se lesionó.

Ni hubo alirón ni hubo amago de sorpresa. El Madrid goleó al Málaga con la suficiencia de los equipos superiores y el Barça tendrá que aplazar el festejo para mejor ocasión. Hacer notar que en el Bernabéu olía a primavera, que Cristiano no tiene alergia y que la única fortuna del anfitrión fue el infortunio de su rival, considerable.

Nada ayudó al Málaga, empezando por el Madrid. A los dos minutos marcó Albiol de cabeza, a la salida de un córner. Fallo defensivo, dicen los manuales. Legañas, apuntan los expertos. Hay jugadores para los que el primer sudor es como una ducha tonificante. Sin él, siguen dormidos.

De pronto, un equipo se encontraba ante el partido soñado y el otro ante el peor de los escenarios de los posibles: el Madrid a la contra, en su estadio. El Málaga, sin embargo, reaccionó con coraje y con talento. Se estiró, trianguló y alcanzó el área de Diego López sin excesivos sofocos. Al tercer acercamiento, empató. La jugada nació de otro córner: Lugano tocó de cabeza y Roque Santa Cruz anotó con el pie, en la soledad del segundo palo.

El Madrid, animadísimo, siguió con su discurso: correr y atacar, como los niños que juegan a indios y vaqueros. Cristiano acarició el gol en dos ocasiones. Ahora lo sabemos: no fueron oportunidades, eran avisos. En su siguiente incursión, y en evidente posición de gol (casi todas lo son para él), fue agarrado por Sergio Sánchez dentro del área. Penalti tan torpe como indiscutible. Y resolución insospechada: Cristiano chutó por el centro y Caballero salvó el gol, aunque perdió un pie. El rechace le provocó un esguince del que ya no pudo recuperarse.

El Málaga resopló y debió hacerlo con spray y en la cara de Gil Manzano, porque el árbitro se molestó: en la siguiente jugada pitó cesión de Camacho donde no había nada, sólo un mal control que acabó en las manos del portero. Si para Cristiano todas las porterías son como el Golden Gate, a cinco metros y medio los postes delimitan el ancho del horizonte. Fue gol, naturalmente. Caballero, en esta ocasión, salvó la cara, pero no evitó el tanto.

Iturra entró por Baptista y el estadio se apiadó de su exjugador con un aplauso. Quien creyó rendido al Málaga se equivocó. El equipo tiene querencia al buen fútbol, con independencia de las adversidades. No es raro, por tanto, que el tercer gol del Madrid le pillara en ropa interior. Cristiano condujo la contra y Özil honró su gran pase con un recorte torero y con un derechazo implacable. Todavía hay quien asegura que Özil corre poco y se pierde mucho. Tal vez le busquen poco.

El siguiente gol del Málaga fue un espejismo de emoción, un oasis sin agua con la que refrescarse. Antunes, lateral zurdo, enganchó un chutazo extraordinario con la que debe ser su pierna mala, la derecha. El hecho tiene precedentes en la historia: en ocasiones (pocas), con las piernas malas se ejecutan tiros dibujados tan artificialmente que salen perfectos.

Al poco rato se demostró que la supervivencia del Málaga era imposible con diez jugadores, con tantos espacios, por detrás en el marcador y ante un rival de tanta categoría. Ni siquiera Isco era suficiente para una tarea semejante. Su estupendo partido fue engullido por la goleada. Sus condiciones, no obstante, no se ponen en duda. Tampoco su madurez: como no lo fiche el Madrid se lo llevará Mourinho (o alguien) a Inglaterra.

Benzema consiguió el cuarto gol después de abrir un regalo con lazo con remite de Cristiano Ronaldo. El Málaga, que corría reclamando un penalti a Iturra, añadió a sus quejas el fuera de juego del portugués. No lo fue. Quizá fue ciclogénesis explosiva, pero no posición ilegal.

Sobró la segunda parte, aunque Modric lo negará. En esa extensión sin intriga, el croata hizo un gol que le sirvió para poner una guinda roja a su magnifico partido. El resto del tiempo sólo sirvió para hacerse daño. Kameni acusó la inactividad y el papelón. Demichelis se disparó a una bota (enésima falta a Cristiano) y provocó su expulsión. Varane y Özil sufrieron diferentes percances que dejaron peor parado al alemán turquesa, retirado en camilla, a ocho días de la final de Copa.

Cuando Gil Manzano añadió tres minutos al tiempo reglamentario confirmamos la teoría del soplido con spray. Di María aprovechó el alargue para marcar el sexto y para acumular optimismo y buen ánimo ante la próxima conferencia de prensa de Mourinho. Gol fundamental, por tanto.

(juanma trueba – as.com)

DETALLES

Estadio Santiago Bernabeu en Madrid

Árbitro: Jesús Gil Manzano (colegio extremeño)

Real Madrid: Diego López; Nacho, Varane, Raúl Albiol, Coentrao (Fabinho, m.76); Essien, Xabi Alonso; Modric (Di María, m.65), Özil, Cristiano Ronaldo; y Benzema (Higuaín, m.68).

Málaga: Caballero (Kameni, m.42); Sergio Sánchez, Lugano, Demichelis, Antunes; Camacho; Portillo, Isco, Baptista (Iturra, m.26), Eliseu (Onyewu, m.76); y Roque Santa Cruz.

Goles: 1-0, m.2: Raúl Albiol. 1-1, m.15: Santa Cruz. 2-1, m.26: Cristiano de penalti. 3-1, m.33: Özil. 3-2, m.36: Antunes. 4-2, m.44: Cristiano. 5-2, m.64: Modric. 6-2, m.90: Di María.

Expulsados: Sergio Sánchez con roja directa (m.21) y a Demichelis por doble amarilla (44 y 74).

Incidencias: encuentro adelantado de la 36a jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante 53.000 espectadores.

Messi solidario, diseña reloj con fines benéficos

mayo 7th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

Leo Messi ayuda a diseñar un reloj subastado con fines benéficos

Los beneficios que se obtengan con en la subasta del ‘No.10 Royal Oak Chronograph Leo Messi’ irán destinados a su totalidad a la Fundación Leo Messi.

“Me sentí muy bien en los minutos que jugué ante el Betis”. El argentino escribió en Tencent Weibo, la red social china en la que habitualmente escribe sus comentarios. Celebra que el Barça esté “a un paso del título”.

Lionel Messi se ha mostrado feliz por la victoria del Barcelona el pasado domingo ante el Betis, triunfo que permite al Barcelona poder proclamarse campeón de Liga mañana, en caso de que el Real Madrid no logre el triunfo ante el Málaga, o el próximo domingo, si los ‘culés’ se imponen al Atlético en el Vicente Calderón.

“Ganamos y estamos a un paso del título. Yo me sentí muy bien en los minutos que jugué, ¡estoy contento!”, escribió el argentino en Tencent Weibo, la red social china en la que escribe habitualmente. ‘La Pulga’ acompañaba el mensaje de una foto en la que se le veía sonriente tras el triunfo ante el conjunto bético.Rel

Messi entró, anotó 2 y hay olor a campeón

mayo 6th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

BARCELONA 4 – BETIS 2. Messi sentencia la Liga. Fue suplente y tuvo que salir porque el Betis se adelantó dos veces. Villa hizo el 2-2 antes de que entrara. El ’10′ hizo otros dos goles y deja al Barça a dos puntos de ganar la Liga.

A la que salió Messi, la Liga se tiñó de blaugrana, probablemente ya de forma definitiva. El Betis mantuvo encendida la llama del susto, llámenle del Clavo Ardiendo, si quieren, durante un buen tramo de partido. Pero a la que Vilanova le vio las orejas al lobo y llamó a los Marines, la cosa tardó dos minutos en volver a su sitio. El Barça remontó el partido, lo acabó ganando por 4-2 y tiene la Liga en el saco. De hecho, podría ganarla el miércoles sin jugar dependiendo del resultado del Real Madrid-Málaga.

Entre la puesta en escena del partido y el desenlace del mismo se vivieron todos los estados de ánimo posible. De la desconfianza, a la indignación pasando por la fe y acabando por la euforia. Así de grande es un partido de fútbol.

Empezó el partido bajo la losa del varapalo europeo recibido en te el Bayern, que se incrementó cuando a los dos minutos de juego, en un claro homenaje al Día de la Madre, la defensa del Barça le puso alfombra roja a Pabón para que inaugurara el marcador. Eran tiempos de duda y angustia en el Camp Nou.

Poco a poco, el Barcelona comenzó a carburar con un Tello imparable y un Alexis hiperactivo mientras Messi se lo miraba desde el banquillo mientras se devoraba las uñas. El chileno aprovechó una internada de Tello con centro de Iniesta para marcar un bello gol de cabeza que ponía el empate y la esperanza en el marcador.

Pero de la esperanza se pasó a la desesperación, porque Villa ofreció en esos instantes del partido un recital de mala suerte de cara a gol . Hasta tres goles claros falló el asturiano ante Adrián, la mayoría de ellos gracias a jugadas de un Tello que exhibió un cambio de ritmo digno de Champions League.

No obstante, fue el Betis el que golpeó por segunda vez. Cuando mejor estaba jugando el Barcelona, Rubén Pérez enganchó un trallazo monumental desde lejos ante el que nada pudo hacer Pinto. El descanso, con el 1-2 en el marcador fue el momento de la incerteza.

En cuanto salió Messi a calentar, el Camp Nou se olvidó de todo y mientras el argentino se despojaba del chándal, Villa, ponía fin a su mala racha en el encuentro al aprovechar un gran centro de Alves y un fallo garrafal de Amaya. La entrada de Leo en el campo con el 2-2 significó el inicio del fin para el equipo sevillano.

Dos minutos después de pisar el césped, y en la segunda pelota que tocaba, Messi marcó el 3-2 al ejecutar un tiro libre por la escuadra. El estado de ánimo que reinaba por entonces en el Camp Nou era el de admiración. Cinco minutos después, la admiración se tornó en pleitesía cuando una nueva falta chutada por Messi , esta vez en el otro lado del ataque, se estrelló en la cruceta.

La fiesta la culminó, no podía ser de otra manera, Messi, al marcar el 4-2 tras una jugada coral del ataque barcelonista. La euforia dominaba por entonces el estadio. El Barça ya se siente campeón. Pero no debe olvidar, que el motor de los cambios de ánimo responde al nombre de Leo Messi.

(santi giménez – as.com)

DETALLES

Estadio: Camp Nou en Barcelona

Árbitro: Carlos Clos Gómez (C. aragonés)

Barcelona: Pinto; Alves, Piqué, Adriano, Alba; Song (Busquets, m.87), Xavi, Iniesta; Alexis (Thiago, m.79), Villa (Messi, m.56) y Tello.

Betis: Adrián; Chica, Amaya, Mario, Álex Martínez; Rubén Pérez, Nosa (Campbell, m.69), Salva Sevilla (Vadillo, m.59), Rubén Castro; Pabón y Molina (Beñat, m.46).

Goles: 0-1, m.2: Pabón. 1-1, m.9: Alexis. 1-2, m.43: Rubén Pérez. 2-2, m.56: Villa. 3-2, m.60: Messi. 4-2, m.72: Messi.

Incidencias: Asistieron al encuentro 67.185 espectadores en partido de la trigésimo cuarta jornada de Primera, disputado en el Camp Nou. En el palco, entre otros, se encontraban los seleccionadores nacionales de Argentina, Alejandro Sabella, y de Chile, Jorge Sampaoli.

Cristiano retrasa el alirón del Barza

mayo 4th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

REAL MADRID 4 – VALLADOLID 3. El jefe se llama Cristiano. Hizo dos de los tantos del Madrid, que retrasa el alirón del Barça. Goles de Kaká y Di María. Óscar abrió el marcador y Guerra logró empatar. Golazo de Sastre.

Asumido que la victoria del Madrid en casa es costumbre (15 triunfos y dos empates en Liga), lo más relevante se registró finalizado el encuentro. Probablemente inspirado por el brazalete de capitán, Pepe, todavía sobre el césped, censuró los comentarios de Mourinho sobre Casillas y reclamó más respeto para el portero. Se le recuerdan muchas entradas vigorosas, pero ninguna tan atrevida como esta. La revelación nos señala que por la grieta del vestuario cabe hasta Pepe y nos confirma que ni esa fractura impide ganar a buenos equipos como el Valladolid.

Regresemos al juego, no obstante. El gol pucelano a los siete minutos fue el anuncio de un partido reñido y generoso. No era fácil. Después de la extenuante Champions, había cierta inclinación a la modorra: poco público en las gradas y además mecido por la primavera. Para acentuar la sensación de somnolencia se distinguía a mucho japonés en el horizonte.

Pese a tan claros augurios, no hubo espacio para la siesta. El Valladolid no estaba de paseo, sino decidido a pelear los puntos. Y a pelearlos con balón, lo que añade mérito a su ambición. Son pocos los visitantes que, en sus movimientos de ataque, incorporan a tantos jugadores por delante de la pelota. Lo habitual es que los rivales ligueros del Madrid sufran vértigos y mareos al cruzar el centro del campo; lo normal es que los delanteros rompan a llorar al divisar a Pepe.

El primer gol nos demostró que el Valladolid tiene garras, además de juego. Después de varios minutos de tocar e indagar, Óscar castigó un pecaminoso pase horizontal de la defensa madridista. Su definición confirmó su cuajo de centrocampista llegador: estaba decidido a asistir, pero vio el gol más claro (12 en Liga).

El Madrid, gran conversador, contestó de inmediato: chilena fallida de Cristiano y remate alto de Di María. Sin embargo, el equipo carecía de ritmo. Sólo Modric, interesadísimo en el partido, hacía por acelerar los movimientos y alargar los pasillos. Lástima que demasiadas veces le falle la batería, porque es un futbolista apreciable. Liviano, pero apreciable.

El Valladolid dominó, controló y se sintió seguro. Fue justo en ese momento cuando empató el Madrid. Di María hizo la prospección en busca de petróleo y Marc Valiente puso la perforadora. La punta de su bota izquierda condenó a Jaime, que hasta entonces parecía iluminado por San Pedro (cancerbero celestial).

Todavía duraba el impacto cuando se adelantó el Madrid. El gol nació de la insistencia del destino. Di María, escorado a la derecha, tuvo tres oportunidades para centrar al área y a la tercera marcó Cristiano. Su cabezazo fue espléndido, lo que no es novedad. Aunque se airea poco, es mejor cabeceador que lanzador de faltas o tirador de lejos, siendo en cada suerte magnífico. Pero por arriba no tiene comparación. Tampoco admite competencia su fijador de pelo.

El asunto parecía finiquitado, pero el Valladolid alargó la emoción hasta límites insospechados. En la enésima apertura por la izquierda, Omar regaló el empate a Javi Guerra con un pase espléndido, de los que puede empujar cualquiera, delantero, defensa o japonés extraviado.

La mala noticia para Djukic es que el Madrid ya se había despertado de su letargo primaveral. El gong lo dio Cristiano con un lanzamiento que se estrelló en el palo y dejó la portería temblando varios minutos (quizá horas). Ni siquiera Kaká, de natural pacífico, fue ajeno al toque de corneta. El tercer gol fue suyo, uno de esos pellizcos que tiene registrados, esta vez con la pierna izquierda.

Cristiano logró el cuarto tanto con otro cabezazo de nueve puro, aunque reniegue del número y del puesto. Lo extraño ocurrió a continuación. Cuando tocaba recoger, el Valladolid se negó a hacerlo. Al contrario, se empeñó en anotar el tercero, como si le ofendiera la distancia en el marcador. Lo rozaron Ebert y Óscar, pero lo consiguió Sastre, con un balonazo de factura alemana, dicho sea sin molestar. La diferencia se ajustó entonces a los méritos de cada cual. El partido se cerraba como había comenzado: el Valladolid ponía el pan y el Madrid el relleno. Pepe, después, añadió el picante.

(juanma trueba – as.com)

DETALLES

Estadio: Santiago Bernabéu en Madrid

Arbitro: David Fernández Borbalán (C. Andaluz)

Real Madrid: Diego López, Nacho, Carvalho, Pepe, Coentrao; Khedira, Modric, Di María (Xabi Alonso min.68), Kaká (zil min.68), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín min.71).

Valladolid: Jaime, Balenziaga, Rukavina, Valiente, Omar (Bueno, min.54), Ebert, Víctor Pérez, Alvaro Rubio (Sastre min.70), Oscar, Jesús Rueda y Javi Guerra (Manucho min.79).

Goles: 0-1, min. 8 , Oscar. 1-1, min. 26, Valiente p.p. 2-1, min. 33, Cristiano Ronaldo.2-2, min. 36, Javi Guerra. 3-2, min. 47, Kaká. 4-2, min. 69, Cristiano Ronaldo. 4-3, min. 86, Sastre.

 

Goleó Valencia con Nelson, cayó Málaga con Roque

mayo 4th, 2013 by Gustavo Rojas Bogarín

Al Valencia no le queda otra cosa que hacer en esta Liga que ganar sus partidos y esperar a que lo que haga la Real Sociedad. Y en esas está. Cómodo triunfo ante Osasuna y el lunes a ver cómo se las gasta el Getafe contra los donostiarras. Se colocan los ché a dos puntos de la Champions, distancia ficticia hasta que juegue su partido la Real, aunque por presionarles que no quede. Y presión es precisamente lo que tienen ahora los de Mendilibar. Osasuna se marchó de Mestalla con el miedo en el cuerpo por el túnel en el que se está metiendo, mejor dicho, en el que está metido.

Roberto Soldado y Ricardo Costa dieron por finiquitada la tarde de fútbol en Mestalla cuando alguno en su casa ni se habría despertado de la siesta. Quizás hasta alguien de la grada se pegó una cabezacita de media hora. Porque el partido comenzó espeso. A lo chocolate de taza. El de la abuela. A los de Valverde le faltaba una marcha. El Valencia convertía hasta los saques de banda en un proceso eterno. Y eso hacía que Osasuna se sintiera realizado. Seguro de su colocación en el campo. Pero ya avisó Mendilibar que a Soldado los suyos deberían atarle del palo de la portería y en la primera que le dejaron suelto, mordisco.

Soldado va de récord esta temporada. Con el de ayer suma 19 goles en Liga, su mejor registro en Primera División. Bestia negra de Osasuna este curso. Cuatro partidos, cuatro goles, uno por enfrentamiento. El capitán ché aprovechó una gran cabalgada de Guardado (incisivo el mexicano de principio a fin), un buen remate de Jonas y una inusual pifia de Andrés Fernández, que le dejó el balón en los pies y con empujarla tuvo bastante Soldado. Valverde le sustituyó en la recta final con miras a no perderle ante el Rayo como lo hará Jonas por tarjetas y la ovación del público de Mestalla fue cerrada, de las dedicadas a quien hace el partido de su vida, que no fue el caso, o hacia aquel que sienten su murciélago, que tiene pinta de serlo.

Lo dicho, ese gol de Soldado resquebrajó a Osasuna. Ya no fue el mismo equipo. Ni Del Cerro Grande le ayudó a volver a serlo. Digamos que Ricardo Costa, que celebró su reciente renovación con su cuarto gol del curso, les dio el último capotazo y el colegiado, la puntilla. Se equivocó el madrileño en la expulsión de Arribas. No por mostrarle la roja sino por apreciar falta cuando no la hubo. Soldado le había ganado la espalda y el sitio y se iba solo hacia Andrés Fernández, pero Arribas no fue quien le tiró al suelo. En favor del árbitro apuntar que lo fácil es decirlo una vez vista la repetición de televisión, porque viéndola en directo se entendiendo más su error.

Para colmo de males de Osasuna, la acción en cuestión fue lo más parecido a un penalti y expulsión, aunque sin serlo. Banega ejecutó la falta al borde del área a la perfección y puso el tercero en el casillero ché. Pudo y no quiso el Valencia darse un mayor festín a costa de Osasuna. Principalmente porque Timor dejó a los suyos con nueve. Solo al final, en el último suspiro, llegó el cuarto gol ché. Jonas aumentó sus registros de penalti.

(conrado valle – as.com)

DETALLES

Estadio: Mestalla en Valencia

Árbitro: Del Cerro Grande (Colegio Madrileño)

Valencia: Guaita, Joao Pereira, Ricardo Costa, Mathieu (Víctor Ruiz, m.80), Guardado, Parejo, Tino Costa, Jonas, Banega, Canales (Cissokho, m.45) y Soldado (Valdez, m.76).

Osasuna: Andrés, Oier, Flaño, Arribas, Nano, Raul Loé (Massoud, m.56), Silva, Cejudo, Timor, De las Cuevas y Sola (Lolo, m.58) (Marc Bertrán, m.72).

Goles: 1-0, m.38: Soldado. 2-0, m.44: Ricardo Costa. 2-0, m.59: Banega. 4-0, m.90+: Jonas, de penalti.

Expulsados: con roja directa al visitante Arribas (m.58) y por doble amarilla a Timor (m.75).

Incidencias: Partido disputado en Mestalla ante 35.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de José Pont, directivo del Valencia entre 1986 y 1990.

CAYÓ EL MÁLAGA

El Granada suma tres puntos fundamentales que le acercan virtualmente a su permanencia en Primera División mientras que el Málaga, sin tener aún la Europa League asegurada, complica extraordinariamente sus opciones de repetir en la Champions League. Ighalo, autor del gol del ascenso en Elche, anotó otro que vale por media salvación. Sin duda, un futbolista talismán.

DETALLES

Estadio Nuevo Los Cármenes

Árbitro: Muñiz Fernández (Comité Asturiano)

Granada CF: Roberto; Nyom, Diakhaté, Mainz, Siqueira; Brahimi (Juanma Ortiz, m.83), Mikel Rico, Recio (Iriney, m.73), Nolito; Ighalo (Aranda, m.61) y El Arabi.

Málaga CF: Willy; Sánchez, Demichelis, Welligton, Antunes; Joaquín, Iturra (Duda, m.77), Camacho, Isco; Morales (Piazón, m.69) y Baptista (Santa Cruz, m.58).

Gol: 1-0, M.27: Ighalo.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima cuarta jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes ante unos veintidós mil espectadores, prácticamente lleno, y con presencia de un millar de aficionados malaguistas