Posts Tagged ‘Felipe Melo’

Sorpresivo gran recibimiento hubo en Argentina

julio 4th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín

El sorpresivo recibimiento que vivió la Selección, con 20 mil almas alentando orgullosas al plantel, tuvo respuesta en una de las 23 fieras de Maradona. El Kun Agüero quiso mostrar su agradecimiento, y vía Twitter, le dejó su mensaje a los hinchas: “Lo que nos pasó ayer fue un golpe muy duro e inesperado. Pero lo de la gente hoy en Ezeiza fue increíble. Gracias y perdón”, concluyó el delantero.

Todavía trata de digerirse ese 0-4 letal, ese mazazo que nos pegó Alemania. Mientras tanto, la Selección se vino para acá. Como un flash se fue de Pretoria y como un flash aterrizó cerca de las 17.15 en Ezeiza. Mientras el vuelo de Aerolíneas llegaba a Ezeiza, la gente se acercaba al aeropuerto y también al predio de AFA. Locura nacional hubo en la zona: oh sorpresa, hubo más de 20.000 personas que fueron a bancar a Maradona, a messi y compañía después de una nueva eliminación.

La gente cantaba y cantaba, un día después de la eliminación. Ahí también llegó parte de la barra de Boca, con sus paraguas azules y amarillos y los albicelestes. Grandes, chicos, hombres, mujeres. Todos dándole la bienvenida a este equipo que ilusionó con algo mayor y que se quedó finalmente en cuartos. Impresionante el apoyo que tuvo en el regreso, con Maradona saludando con la mano derecha, en la primera fila del micro.

Los jugadores no podían creer semejante recibibiento. ¿Qué hubiera pasado si Argentina era campeón después de 24 años? Ahí miraban todos, Mascherano, Heinze, Andújar, Clemente, asombrados por ver tanta bandera y tanto canto, tanta euforia en este regreso. Messi, Verón y otros referentes, con gestos serios, golpeados. En este aterrizaje forzoso, porque seguro que 48 horas antes, el viernes, nadie se imaginaba con esta vuelta sino que todos confiaban en llegar al 11 de julio, al día de la final.

Fue todo rápido, demasiado rápido. Goleada en contra, eliminación y alrededor de las 21 horas (de Argentina) del sábado, se consiguieron por Aerolíneas Argentinas: 45 pasajes (ocho en Clase Ejecutiva, para Maradona y parte del cuerpo técnico). En turista viajó la totalidad del plantel con una salvedad: viajaban dos jugadores en filas de tres asientos. Y aterrizaje en Buenos Aires, con la tristeza de haber quedado otra vez en el camino en cuartos de final. Con esta locura nacional que fue el recibimiento al equipo.

Esta locura nacional en un momento crítico, después de un duro golpe. Después de que Maradona pusiera en duda su continuidad y de que cerca del 60% piensa que no debe seguir. ¿Este gesto de afecto de la gente cómo habrá pegado en el DT?

BRASIL

Brasil ya está de vuelta. Llegó a la madrugada y hubo de todo: asustaron a Felipe Melo, el plantel salió por una puerta alternativa y calentó a la gente, Dunga no habló… Ah, Scolari ya se bajó antes de tiempo.

No siempre el brasileño aparece en la vida tan feliz como en las fotos. Dos días después de la increíble eliminación (con renuncia de Dunga y todo) del Scratch en la Copa del Mundo tras el 1-2 ante Holanda por los cuartos de final, el plantel Verdeamarelho llegó a su patria y…

Al pisar El Galeao, el aeropuerto de Río de Janeiro, la primera escala, un grupo de hinchas rodeó la camioneta de Felipe Melo (quien era esperado por su padre), señalado como el responsable de la derrota (metió la asistencia del 1-0 parcial de Robinho, pero después fue autor material del empate holandés y, encima, se hizo expulsar). Tal incidente obligó a que la policía tome previsiones de cara a la segunda parada: San Pablo, aeropuerto de Cumbica. Diez jugadores, Kaká, Robinho y Luis Fabiano, por caso, por las dudas salieron por una puerta alternativa, lo que alteró a las 200 personas que, en realidad, fueron a darle su apoyo a los perdedores… Vaya desplante…

¿Dunga? Siguió hasta Porto Alegre. En su nombre, habló Jorginho, el ayudante de campo, quien aseguró que “no nos arrepentimos de nada. Todo fue hecho según lo planificado”. Y habló sobre el futuro: “No hubo ninguna reunión todavía con el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol). Aún no sabemos lo que pasará. El próximo entrenador que venga seguramente tendrá en manos un excelente legado para el 2014, con un grupo muy unido”.

¿Será Luiz Felipe Scolari, campeón del mundo en 2002, el reemplazante de Dunga, como desea la prensa brasileña? “Sería hermoso terminar mi carrera dirigiendo a una selección en Brasil 2014. Peero no aceptaré ninguna oferta hasta 2012”, le dijo a Radio Eldorado desde Sudáfrica, donde hace las veces de comentarista. Además, Felipao acaba de cerrar un contrato de dos años con Palmeiras.

Explota la Naranja, Brasil vai embora

julio 2nd, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín

Conmoción en el Mundial. La nueva ‘naranja mecánica’ remontó con un gol ¡de cabeza! de Sneijder y mandó a casa a la gran favorita. La ‘canarinha’ fue mejor hasta el descanso y se adelantó con un gol de Robinho, pero se hundió después y acabó con diez tras la expulsión de Felipe Melo.

Holanda avanzó este viernes a semifinales del Mundial de fútbol de Sudáfrica al vencer 2-1 a Brasil y jugará en la próxima ronda con el ganador del choque Uruguay – Ghana, que se medían en el segundo turno.

Brasil se puso en ventaja a través de Robinho (10’) y pese a que dominó la primera etapa, sucumbió luego merced a anotaciones de Felipe Melo (53’) en contra y de Wesley Sneijder (68’) .

Las escuadra sudamericana del DT Carlos Dunda sufrió la expulsión de Melo (73’) por pisar a Arjebn Robben.

Holanda se ha convertido en el primer semifinalista del Mundial de Sudáfrica. En un partido trepidante de principio a fin, los holandeses, liderados de nuevo por Sneijder, han tumbado contra pronóstico a la gran favorita al título, un Brasil que se vino abajo en una segunda mitad de infarto. La ‘canarinha’, que pudo marcharse al descanso con el encuentro casi sentenciado, se hundió incomprensiblemente tras el tanto en propia puerta de Melo, y ahora a Dunga le esperaran una lluvia de críticas en el regreso a casa.

Para Holanda la tarde comenzaba torcida. En el calentamiento se lesionaba Joris Mathijsen, y los planes de Van Marwijk se trastocaban ligeramente ya que perdía a su central de más confianza. Las malas nuevas continuaron y, a los nueve minutos de encuentro, el otro central titular, Heitinga, cometía uno de esos fallos que le hicieron ganarse el favor de la hinchada atlética (nótese el sarcasmo) y permitía a Robinho plantarse sólo ante Stekelenburg tras un genial pase de Felipe Melo. La certera definición del ex madridista es sólo una prueba más de que ha vuelto a tiempo para ser decisivo en este Mundial.

No se había cumplido el minuto diez de partido y Holanda tenía sobre sus espaldas la pesada carga que supone tener que remontar un gol a Brasil, a este Brasil. Y pudieron ser dos, ya que minutos antes de su gol, Robinho había empujado placidamente a la red un balón cedido por Alves para luego ver como el colegiado había anulado el tanto. Da la impresión de que Mishimura señala fuera de juego (que no hay) de Robinho, y no el anterior de Alves, que sí lo era. En cualquier caso el tanto no subió al marcador, que es lo importante.

La ‘canarinha’ demostraba tener dinamita cada vez que llegaba arriba. Holanda tenía el balón, cosa que no sorprendía. Ya conocíamos el método Dunga. Pero como en sus encuentros anteriores a los ‘oranje’ les faltaba algo. Sus ataques no conseguían sorprender , faltaba movilidad en los hombres de arriba y una mayor incorporación de los jugadores de segunda línea. Tampoco aparecía Robben, que pasó la mayor parte de la primera mitad inadvertido. Escasas alternativas para el último pase de Sneijder. De hecho la mejor ocasión en el primer periodo fue un tiro de Kuyt desde la derecha que Julio Cesar desvió a córner sin problemas.

Brasil era el polo opuesto. No necesitaba dominar la posesión, ni tener el balón mucho tiempo para crear una ocasión. Los pilares de su juego están en la seguridad defensiva, y ahí arranca todo. Sus hombres esperan pacientes a que llegue el robo de balón, a la contra oportuna. Así es como se siente más cómodo este Brasil. Los ataques estáticos se le atragantan mucho más. Además Dunga ha conseguido que todo el equipo se involucre en la presión defensiva. Ni a Robinho se le caen los anillos por retrasar su posición en pos del bien común.

Y cuando se lanza al ataque este Brasil es simplemente espectacular. No al estilo del Barcelona o de España, pero apabulla a su rival. Cada balón, cada carrera está pensada para llegar lo antes posible a la portería rival, sin especular pero con coherencia. Eso y la calidad individual de sus jugadores hace el resto. Con un Robinho inconmensurable y un Alves como siempre voluntarioso, las bandas eran casi siempre las lanzaderas de las ofensivas brasileñas. Por centro Kaká sigue sin ofrecer su mejor versión, pero el paulista a mitad de rendimiento es mejor que la mayoría, y supo asociarse a la perfección.

Una excelente combinación suya a la media hora de juego obligó a Stekelenburg a realizar una gran estirada para mandar a córner un balón que se colaba por la escuadra. Antes, Juan había enganchado un buen remate a pase de Alves que se marchó arriba por poco. Brasil no logró aumentar la ventaja antes del descanso, pero su poderío era abrumador.

Holanda resurge y Melo se autoexpulsa

La segunda parte comenzaba más o menos con la misma tónica. Holanda poseía el balón, pero sembraba las mismas dudas por su incapacidad para crear peligro. Brasil se sentía cómoda, pero corría el peligro de acomodarse y llevarse un sobresalto en una jugada aislada. Además en frente estaba Holanda, a la que se le dan bien los comienzos de las segundas partes (marcó ante Dinamarca y Japón antes de que se cumpliera el minuto 10) y hoy volvió a tener la suerte de cara.

En el minuto 53 de encuentro Sneijder cuelga un balón desde la derecha aparentemente sin peligro. Julio Cesar y Melo no se entienden, chocan y el centrocampista impide al portero llegar al balón, además de tocarlo ligeramente. El cuero se acaba colando en la portería y Holanda se encuentra con un empate que no se correspondía con lo visto sobre el césped hasta el momento.

Holanda se animó con el tanto. Y a Brasil le entraron los nervios. La canarinha quedó grogui. Los tulipanes aprovecharon el aturdimiento y crearon en el cuarto de hora siguiente más peligro que en lo que se llevaba de encuentro, que se iría convirtiendo en un correcalles. El balón pasaba de una portería a otra sin pagar prácticamente el peaje del centro del campo, y en esa batalla salieron ganando curiosamente los holandeses, que tomaron la delantera en el 67 gracias a un tanto de Sneijder.

El centrocampista del Inter (qué estará pensando ahora Florentino) está empeñado en oponer batalla a Messi en la lucha por el Balón de Oro, y a la salida de un córner remata de cabeza (sí han oído bien) un córner botado por Robben. La explosión de júbilo por el tanto conseguido se vio aumentada por la expulsión de Felipe Melo cinco minutos después, en una acción vergonzosa e incomprensible del futbolista de la Juve, que propinaba un pisotón a Robben y dejaba a su equipo en inferioridad en el peor momento.

Dunga reaccionó dando entrada a Nilmar en lugar de Luis Fabiano, y Brasil se entregó en cuerpo y alma al ataque en busca de un tanto que devolviera al marcador un empate que a buen seguro ellos considerarían más justo. Y oportunidades tuvieron, pero también los holandeses, que pudieron matar el encuentro en varias ocasiones. Kaká se erigió en líder de su equipo, guió una y otra vez las acometidas, pero el tanto no llegaba y al gran favorito para hacerse con el Mundial se le acababa el tiempo aunque Holanda parecía empeñada en darle siempre otra oportunidad.

Con una gran cantidad de espacios los delanteros de Marwijk pecaron de inocencia una y otra vez dejaron escapar la sentencia. Brasil era para entonces un equipo desesperado ante la inminente desgracia que, a pesar de la entidad del rival, nadie esperaba se produjera. El equipo de Dunga terminó completamente desdibujado buscando un milagro que finalmente no se produciría. El pitido final del colegiado terminó con los holandeses celebrando por todo lo alto una victoria que, además de permitirles plantarse en semifinales, les convierte en claros favoritos por el mero hecho de haber dejado fuera al gran favorito al título.