Menezes ya puso Mano en la selección brasileña
Julio 26th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
El nuevo seleccionador de Brasil, Mano Menezes, anunció este lunes su primera lista de convocados en la que solo mantuvo a Robinho, Daniel Alves, Ramires y Thiago Silva del grupo que fue al Mundial de Sudáfrica.
Entre las novedades de la lista de los 24 jugadores convocados para el amistoso que Brasil jugará contra Estados Unidos el próximo 10 de agosto en Nueva Jersey figuran las jóvenes estrellas Neymar y Paulo Henrique Ganso, ambos del Santos.
Vuelven jugadores que ya habían sido seleccionados como Alexandre Pato, los laterales André Santos y Marcelo, los volantes Lucas y Sandro o el delantero Diego Tardelli.
Llaman la atención las bajas de Kaká, Maicon, Julio César y Luis Fabiano, jugadores que eran fundamentales e indiscutibles en las alineaciones de Dunga, despedido tras la eliminación de Brasil en los cuartos de final contra Holanda.
Menezes tuvo menos de 72 horas para elaborar su primera convocatoria, ya que le ofrecieron el cargo el viernes por la noche después de que el favorito de la CBF, Muricy Ramalho, rechazase la oferta ante la negativa del club Fluminense a rescindir su contrato de forma amistosa.
Lista de 24 jugadores convocados:
Porteros: Víctor (Gremio), Renan (Avaí), Jefferson (Botafogo).
Defensas: David Luiz (Benfica, POR), Rever (Atlético Mineiro), Thiago Silva (Milán, ITA), André Santos (Fenerbache, TUR), Daniel Alves (Barcelona, ESP), Henrique (Racing Santanter, ESP), Marcelo (Real Madrid, ESP), Rafael (Manchester United, ING).
Centrocampistas: Ramires (Benfica), Lucas (Liverpool), Sandro (Internacional), Carlos Eduardo (Hoffenheim, ALE), Juciley (Corinthians), Ederson (Lyon, FRA), Hernanes (Sao Paulo), Paulo Henrique Ganso (Santos).
Delanteros: Alexandre Pato (Milán), Robinho (Santos), Neymar (Santos), André (Santos) y Diego Tardelli (Atlético Mineiro).
Corinthians dio al nuevo entrenador de la selección de fútbol de Brasil, Mano Menezes, una despedida perfecta al vencer el domingo a Guaraní por 3-1 y alcanzar la primera posición en el campeonato brasileño.
OVACIÓN
Menezes recibió una ovación de pie de parte de los simpatizantes de Corinthians. “Me voy en un punto alto”, dijo el entrenador a periodistas tras el último partido al frente de Corinthians. “Creo que el entrenador ha jugado una parte en todo lo que Corinthians ha alcanzado desde que nosotros empezamos aquí a comienzos del 2008″, agregó.
Menezes, que rescató a Corinthians de la segunda división en su primera temporada en el club, será reemplazado por Adilson Batista, que fue despedido por Cruzeiro el mes pasado. Corinthians, que suma 24 puntos en 11 partidos, superó en la tabla de posiciones a Fluminense, cuyo entrenador es Muricy Ramalho, que recibió el ofrecimiento de la selección de Brasil antes que Menezes pero lo rechazó luego de que su club no le permitió partir.
Este lunes comenzó su ciclo al frente de la verdeamarelha y realizó una promesa: formar para el Mundial de Brasil 2014 un equipo “capaz de representar sobre la cancha todas nuestras ambiciones, todos nuestros sueños, todos nuestros deseos para el fútbol”.
El debut será el 10 de agosto en New Jersey, frente a la selección de los Estados Unidos.
Dunga se va con el fracaso
Julio 2nd, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
La ”era Dunga”, que hace cuatro años comenzó en la selección brasileña, tras la eliminación a manos de Francia en una idéntica fase mundialista de cuartos de final, vive ahora las primeras horas del fin, según ratificó hoy mismo el entrenador.
“Se sabía que eran cuatro años los que iba a permanecer” en el cargo, declaró el hombre que como capitán de la selección ”canarinho” levantó la copa del mundial de 1994 conquistado en Estados Unidos. Afectado por la eliminación ante Holanda, que se impuso de remontada por 2-1, y minado por una fuerte gripe, Dunga admitió hoy que su equipo se preparó para ganar, pero no pudo resistir a la presión de los holandeses en el segundo tiempo, fracción en la que empataron con un gol en meta propia de Felipe Melo y encajaron otro de cabeza.
El autor fue Wesley Sneijder, un habilidoso centrocampista de baja estatura (1,70 metros, según la FIFA, aunque parece tener cinco centímetros menos), ante una espigada defensa, que apenas había encajado dos goles. Dunga evito criticar a Felipe Melo, centrocampista del Juventus italiano, quien marcó el gol en meta propia que propició el empate en el partido disputado en Puerto Elizabeth, y luego salió expulsado con roja directa por agredir a Arjen Robben, otra de las figuras.
Afirmó hoy que la eliminación del Mundial “es responsabilidad de todos” y evitó endosar a Felipe Melo u otro factor la derrota por 2-1 ante Holanda. “Aquí cuando ganamos, ganamos, ganó todo el mundo. Si perdemos, la responsabilidad es de todos”, enfatizó durante una rueda de prensa al término del encuentro disputado en el estado Nelson Mandela Bay.
Explicó que si jugar con uno menos “ya era difícil, más lo es frente a jugadores de calidad”. “Trabajamos para conseguir un resultado favorable, pero en el segundo tiempo no conseguimos mantener la ventaja”, se excusó el hombre que llevó a Brasil a una concentración de 52 días, que terminaron hoy.
Admitió también que sus pupilos se vieron hoy limitados por la tarjeta amarilla que se había ganado Michel Bastos y el riesgo de salir expulsado. “En el intervalo comentamos en el vestuario que el árbitro estaba siendo presionado por los jugadores holandeses, y que debíamos tener mucho cuidado, pero la presión fue mucha”, lamentó.
Al presentar el que sería un último balance tras la eliminación, se declaró “orgulloso de haber estado al frente de este grupo de trabajo, con la entrega que mostraron, por la dignidad con la que afrontaron todo”. La semana pasada Dunga afirmó que no tenía aún decidido qué haría al abandonar el cargo de seleccionador, pero se mostró firme, como hoy, en la decisión de cumplir su contrato y dar un paso al costado.
Enfatizó que, en su calidad de “comandante de la selección brasileña”, todas las decisiones que adoptó respecto de entrenamientos, comportamiento con la prensa y sistema de juego fueron hechas bajo su responsabilidad”. Carlos Caetano Bledorn Verri ”Dunga”, tomó el testigo de Carlos Alberto Parreira en agosto de 2006 semanas después de la eliminación de Brasil en una idéntica fase de cuartos de final, esa vez del Mundial de Alemania.
KAKA
El jugador de la selección brasileña Kaká comentó que la eliminación vino en un “momento muy difícil de su carrera” y comentó que no sabe lo que puede pasar en el próximo Mundial, en 2014, cuando tendrá 32 años.
“Tengo un vínculo muy fuerte con la selección, pero este es un momento difícil, delicado en mi vida y en mi carrera profesional, no sé lo que va a pasar dentro de cuatro años, aún esta lejos”, señaló.
Además el centrocampista admitió que podría haber estado fuera del Mundial por la pubalgia que sufría, y que la eliminación fue más dolorosa por el proceso de recuperación que pasó para llegar al Mundial. “En algunos momentos creyeron que no iba estar, que no llegaría al Mundial, pero he tenido la ayuda de mis compañeros, he luchado por lo que quería. Pensé que esta iba ser nuestra Copa y he creído hasta el final”, comentó.
Los brasileños creían que Kaká iba ser el ‘crack’ de la Copa del Mundo, pero no rindió mucho. Consciente de que no hizo mucho, resaltó que no le faltó ganas. “Me he esforzado mucho y luché, aún que sé que el esfuerzo no es reconocido. En el fútbol lo que interesa son los resultados”, reconoció.
Explota la Naranja, Brasil vai embora
Julio 2nd, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Conmoción en el Mundial. La nueva ‘naranja mecánica’ remontó con un gol ¡de cabeza! de Sneijder y mandó a casa a la gran favorita. La ‘canarinha’ fue mejor hasta el descanso y se adelantó con un gol de Robinho, pero se hundió después y acabó con diez tras la expulsión de Felipe Melo.
Holanda avanzó este viernes a semifinales del Mundial de fútbol de Sudáfrica al vencer 2-1 a Brasil y jugará en la próxima ronda con el ganador del choque Uruguay – Ghana, que se medían en el segundo turno.
Brasil se puso en ventaja a través de Robinho (10’) y pese a que dominó la primera etapa, sucumbió luego merced a anotaciones de Felipe Melo (53’) en contra y de Wesley Sneijder (68’) .
Las escuadra sudamericana del DT Carlos Dunda sufrió la expulsión de Melo (73’) por pisar a Arjebn Robben.
Holanda se ha convertido en el primer semifinalista del Mundial de Sudáfrica. En un partido trepidante de principio a fin, los holandeses, liderados de nuevo por Sneijder, han tumbado contra pronóstico a la gran favorita al título, un Brasil que se vino abajo en una segunda mitad de infarto. La ‘canarinha’, que pudo marcharse al descanso con el encuentro casi sentenciado, se hundió incomprensiblemente tras el tanto en propia puerta de Melo, y ahora a Dunga le esperaran una lluvia de críticas en el regreso a casa.
Para Holanda la tarde comenzaba torcida. En el calentamiento se lesionaba Joris Mathijsen, y los planes de Van Marwijk se trastocaban ligeramente ya que perdía a su central de más confianza. Las malas nuevas continuaron y, a los nueve minutos de encuentro, el otro central titular, Heitinga, cometía uno de esos fallos que le hicieron ganarse el favor de la hinchada atlética (nótese el sarcasmo) y permitía a Robinho plantarse sólo ante Stekelenburg tras un genial pase de Felipe Melo. La certera definición del ex madridista es sólo una prueba más de que ha vuelto a tiempo para ser decisivo en este Mundial.
No se había cumplido el minuto diez de partido y Holanda tenía sobre sus espaldas la pesada carga que supone tener que remontar un gol a Brasil, a este Brasil. Y pudieron ser dos, ya que minutos antes de su gol, Robinho había empujado placidamente a la red un balón cedido por Alves para luego ver como el colegiado había anulado el tanto. Da la impresión de que Mishimura señala fuera de juego (que no hay) de Robinho, y no el anterior de Alves, que sí lo era. En cualquier caso el tanto no subió al marcador, que es lo importante.
La ‘canarinha’ demostraba tener dinamita cada vez que llegaba arriba. Holanda tenía el balón, cosa que no sorprendía. Ya conocíamos el método Dunga. Pero como en sus encuentros anteriores a los ‘oranje’ les faltaba algo. Sus ataques no conseguían sorprender , faltaba movilidad en los hombres de arriba y una mayor incorporación de los jugadores de segunda línea. Tampoco aparecía Robben, que pasó la mayor parte de la primera mitad inadvertido. Escasas alternativas para el último pase de Sneijder. De hecho la mejor ocasión en el primer periodo fue un tiro de Kuyt desde la derecha que Julio Cesar desvió a córner sin problemas.
Brasil era el polo opuesto. No necesitaba dominar la posesión, ni tener el balón mucho tiempo para crear una ocasión. Los pilares de su juego están en la seguridad defensiva, y ahí arranca todo. Sus hombres esperan pacientes a que llegue el robo de balón, a la contra oportuna. Así es como se siente más cómodo este Brasil. Los ataques estáticos se le atragantan mucho más. Además Dunga ha conseguido que todo el equipo se involucre en la presión defensiva. Ni a Robinho se le caen los anillos por retrasar su posición en pos del bien común.
Y cuando se lanza al ataque este Brasil es simplemente espectacular. No al estilo del Barcelona o de España, pero apabulla a su rival. Cada balón, cada carrera está pensada para llegar lo antes posible a la portería rival, sin especular pero con coherencia. Eso y la calidad individual de sus jugadores hace el resto. Con un Robinho inconmensurable y un Alves como siempre voluntarioso, las bandas eran casi siempre las lanzaderas de las ofensivas brasileñas. Por centro Kaká sigue sin ofrecer su mejor versión, pero el paulista a mitad de rendimiento es mejor que la mayoría, y supo asociarse a la perfección.
Una excelente combinación suya a la media hora de juego obligó a Stekelenburg a realizar una gran estirada para mandar a córner un balón que se colaba por la escuadra. Antes, Juan había enganchado un buen remate a pase de Alves que se marchó arriba por poco. Brasil no logró aumentar la ventaja antes del descanso, pero su poderío era abrumador.
Holanda resurge y Melo se autoexpulsa
La segunda parte comenzaba más o menos con la misma tónica. Holanda poseía el balón, pero sembraba las mismas dudas por su incapacidad para crear peligro. Brasil se sentía cómoda, pero corría el peligro de acomodarse y llevarse un sobresalto en una jugada aislada. Además en frente estaba Holanda, a la que se le dan bien los comienzos de las segundas partes (marcó ante Dinamarca y Japón antes de que se cumpliera el minuto 10) y hoy volvió a tener la suerte de cara.
En el minuto 53 de encuentro Sneijder cuelga un balón desde la derecha aparentemente sin peligro. Julio Cesar y Melo no se entienden, chocan y el centrocampista impide al portero llegar al balón, además de tocarlo ligeramente. El cuero se acaba colando en la portería y Holanda se encuentra con un empate que no se correspondía con lo visto sobre el césped hasta el momento.
Holanda se animó con el tanto. Y a Brasil le entraron los nervios. La canarinha quedó grogui. Los tulipanes aprovecharon el aturdimiento y crearon en el cuarto de hora siguiente más peligro que en lo que se llevaba de encuentro, que se iría convirtiendo en un correcalles. El balón pasaba de una portería a otra sin pagar prácticamente el peaje del centro del campo, y en esa batalla salieron ganando curiosamente los holandeses, que tomaron la delantera en el 67 gracias a un tanto de Sneijder.
El centrocampista del Inter (qué estará pensando ahora Florentino) está empeñado en oponer batalla a Messi en la lucha por el Balón de Oro, y a la salida de un córner remata de cabeza (sí han oído bien) un córner botado por Robben. La explosión de júbilo por el tanto conseguido se vio aumentada por la expulsión de Felipe Melo cinco minutos después, en una acción vergonzosa e incomprensible del futbolista de la Juve, que propinaba un pisotón a Robben y dejaba a su equipo en inferioridad en el peor momento.
Dunga reaccionó dando entrada a Nilmar en lugar de Luis Fabiano, y Brasil se entregó en cuerpo y alma al ataque en busca de un tanto que devolviera al marcador un empate que a buen seguro ellos considerarían más justo. Y oportunidades tuvieron, pero también los holandeses, que pudieron matar el encuentro en varias ocasiones. Kaká se erigió en líder de su equipo, guió una y otra vez las acometidas, pero el tanto no llegaba y al gran favorito para hacerse con el Mundial se le acababa el tiempo aunque Holanda parecía empeñada en darle siempre otra oportunidad.
Con una gran cantidad de espacios los delanteros de Marwijk pecaron de inocencia una y otra vez dejaron escapar la sentencia. Brasil era para entonces un equipo desesperado ante la inminente desgracia que, a pesar de la entidad del rival, nadie esperaba se produjera. El equipo de Dunga terminó completamente desdibujado buscando un milagro que finalmente no se produciría. El pitido final del colegiado terminó con los holandeses celebrando por todo lo alto una victoria que, además de permitirles plantarse en semifinales, les convierte en claros favoritos por el mero hecho de haber dejado fuera al gran favorito al título.
Show, samba, Robinho, Kaká y Brasil golea a Chile
Junio 28th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Con una autoridad incontestable Brasil se metió en cuartos y ofreció su mejor versión de todo el campeonato ante Chile, que sólo incomodó en los primeros minutos y que no supo ni pudo voltear el partido a partir del gol de Juan. Después marcaron Luis Fabiano y Robinho con el plan de Dunga en su versión más excelsa: seguridad y capacidad de destrucción y juego rápido y vertical cuando aparecen los espacios. Con su orden sacrificado y su talento ofensivo, Brasil avanza ronda y rubrica su condición de favorito con todos los galones.
En sus días espesos, la Brasil de Dunga desespera por su traición al jogo bonito y su apuesta por un estilo resultadista y marcial. La proyección de Dunga. Así era como jugador, así es como entrenador. Y así son su carácter y hasta su corte de pelo. Con eso Dunga ha ganado una Copa de América y una Copa Confederaciones pero ha convertido su asiento en el banquillo en vórtice de todos los debates en el país del fútbol jugado a golpe de imaginación, en una coreografía festiva. Ante Chile, en octavos, Brasil ganó con una autoridad exultante y fue menos rácana con la estética. La magia brasileña goteó como una fina lluvia que tiñó de samba el molde de hormigón innegociable para Dunga. Fantasía y trabajo. Superioridad física y efervescencia técnica. Samba brutal, samba de hierro.
Enfrente estaba Chile pero lo peor para quienes viven (o sobreviven) en el Mundial es que pareció que podía haber estado cualquiera con el mismo resultado. Chile no gana a Brasil desde 2000 pero había amasado elogios camino de África y, una vez allí, camino de octavos. El plan que puso en solfa a otras, incluida España durante muchos minutos, sólo asomó en el arranque ante Brasil. Apenas un puñado de minutos. Después apareció la quintaesencia del estilo Dunga: desde dominio zonal del campo y físico del juego, el control. Entonces un gol (a balón parado y no por casualidad). Entonces los espacios, la herida del rival apestando a miedo. Ningún equipo como este Brasil es mejor a la hora de provocar primero y castigar después los cambios de planes del contrario. En cuanto Chile trató de adelantar líneas se encontró en su escenario perfecto. Sin tocar su esqueleto defensivo ni descuidar el trabajo sobre cada línea rival, explotó valores capitales: verticalidad, velocidad y toneladas de calidad… y bailó -samba, por supuesto- sobre el cadáver de Chile, impotente.
Con plantilla larga y a su medida, Dunga hizo de la necesidad virtud y hasta los cambios obligados por cuestiones físicos se convirtieron en buenas noticias. Brasil es mejor en el centro del campo cuando a Gilberto Silva le acompaña otro bulldozer como Ramires y cuando Dani Alves aparece por delante de Maicon y se tira hacia el puesto de interior para liberar la autopista de Maicon y aportar su insistente carisma en la creación. Por detrás, una defensa blindada en el eje Lucio – Juan y apuntalada por el despliegue físico de Maicon y Baston. Por delante, muchos metros de campo en los que Brasil deja de ser lenta y previsible y libera lo mejor de su fútbol pese a que Kaká sigue consumido por sus propias intermitencias. Luis Fabiano es elite en su oficio, embocando ocasiones y dando salida con su juego de espaldas y Robinho es un ángel disfrazado de tren de alta velocidad. Liberado como ‘10′ clásico, es la vértebra esencial que enlaza defensa y ataque, el motor de explosión en el que el fútbol de la Penta deja el piloto automático y accede al híper espacio. Y todo salpicado con las incursiones salvajes de Maicon, las rupturas por jerarquía de Lucio o el trabajo salvaje de Juan, que abrió el partido con el gol instrumental que lo cambió todo, un remate de cabeza excepcional a la salida de un córner.
Chile se apocó en cuanto Brasil le quitó el balón. El equipo de Bielsa vive exprimido al límite y hasta su límite da la sensación de haber llegado. No perdió el orden pero sí la fe y la energía en cuanto Brasil resquebrajó su presión en formato jauría a base de latigazos frenéticos entre líneas. Golpeada por el gol de Juan, Chile descubrió su espalda sin obtener réditos ofensivos. No ganó nada y lo perdió todo. En cinco minutos recibió dos contras mortales. A la tercera Robinho encontró a Kaká y este a Luis Fabiano que marcó. Un gran gol en el que brillaron todos porque por entonces ya brillaba absolutamente el colectivo de un equipo legitimado para soñar con su sexto Mundial.
El segundo tiempo se jugó con las cartas ya barajadas y repartidas. Bielsa cumplió el guión y quemó naves con Tello y Valdivia detrás de Suazo. Otra vez para chocar constantemente contra un muro que no concede un metro en su propio campo. Ya con la ley del mínimo esfuerzo, Brasil dejó un par de llegadas más, una de ellas premiada con el tercer gol cuando Ramires robó en su campo, galopó hasta el balcón del área de un Bravo que sólo pudo adornar con su estirada el toque sutil de Robinho, rúbrica a su espléndido partido.
Esta Brasil sí legitima el plan de Dunga más allá de los simples resultados. Este equipo sí asusta a los rivales y se arma de razones para sentirse favorito, como casi siempre que llega a estas alturas del campeonato, a tres partidos de la gloria. Quien quiera ganar a Brasil necesitará paciencia, concentración, energía física y buscar lo que parece el maná para cambiar el paso de los brasileños: adelantarse en el marcador y obligarles a crear desde atrás y trabajar entre espacios cerrados. Holanda será el primero en probar. También necesitará suerte si Brasil aparca su versión gris y aparece rotunda y aspirante, como ante Chile. Con fuerza y pasión, destrucción y magia. Samba y trabajo, samba de hierro. (as)
DETALLES
Estadio: Ellis Park, de Johannesburgo
Árbitro: Howard Webb, de Inglaterra
Brasil: Julio César; Maicon, Lúcio, Juan, Michel Bastos; Gilberto Silva, Ramires, Daniel Alves; Kaká (m.81, Kleberson); Robinho y Luis Fabiano (m.76, Nilmar).
Chile: Claudio Bravo; Mauricio Isla (m.62, Rodrigo Millar), Pablo Contreras (m.46, Rodrigo Tello), Gonzalo Jara, Ismael Fuentes; Arturo Vidal, Carlos Carmona, Jean Beausejour; Alexis Sánchez, Humberto Suazo y Mark González (m.46: Jorge Valdivia).
Goles: 1-0, m.35: Juan. 2-0, m.38: Luis Fabiano. 3-0, m.59: Robinho.
Incidencias: partido de los octavos de final disputado en el estadio Ellis Park, de Johannesburgo, ante 54.049 espectadores.
Brasil o Chile, primer sudamericano que deja el Mundial
Junio 27th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Ganar desplegando un fútbol vistoso, en cualquier partido y ante cualquier adversario. Es el precio que hay que pagar cuando uno es el favorito de todas las competiciones en las que participa. Ésa es la eterna obligación de Brasil. El reto se anuncia todavía más complicado contra una selección chilena irresistible desde que la dirige Marcelo Bielsa.
Si le añadimos una plaza en cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2010 como recompensa, tendremos la garantía de un choque tan abierto como de resultado incierto. Sobre todo, considerando que Chile, que perdió dos veces durante la competición preliminar (2-4 y 0-3), querrá evitar una tercera derrota a toda costa.
La cita
14.30 Brasil-Chile, octavos de final, estadio Ellis Park, Johannesburgo, lunes 28 de junio, 20:30 (hora local)
Ni a Dunga ni a sus pupilos les gustó demasiado la táctica que emplearon dos de sus rivales de la primera fase, la RPD de Corea y Portugal. La Seleção se estrelló contra una muralla defensiva y, a pesar de tener el balón en sus pies durante la buena parte del partido, a los jugadores brasileños les costó mucho trabajo situar en buena posición a sus delanteros. Pero Dunga puede estar tranquilo, Bielsa no es de los que se atrincheran en su campo a la espera de un contragolpe solitario en los instantes finales.
Eso no impide que, sin encerrarse por completo, Chile deba revisar al alza el precio de entrar en su área. Frente a Robinho, Kaká, Luis Fabiano y compañía, la Roja recurrirá al compromiso y la organización que le permitieron, en inferioridad numérica, contener los asaltos de la máquina española en su último compromiso, a excepción de dos errores que costaron sendos goles.
Observemos que, para esta lucha por acceder a cuartos de final, los auriverdes podrían tener que prescindir de Felipe Melo y Julio Baptista, lesionados, mientras que Chile no podrá contar con Marco Estrada, expulsado contra España, ni con los sancionados Waldo Ponce y Gary Medel.
El duelo clave
Kaká-Jorge Valdivia
Uno es un ídolo del São Paulo FC, donde escribió las primeras líneas de su fabulosa trayectoria antes de poner rumbo al AC Milan. El otro es un jugador emblemático del Palmeiras, su gran adversario de la ciudad, con el que anotó 24 goles en 93 partidos entre 2006 y 2008. Pero al margen de la rivalidad que mantienen ambos clubes históricos del campeonato brasileño, la clave del encuentro quizás se encuentre en este duelo a distancia entre los dos mediapuntas. Su visión de juego, la calidad de sus pases y su habilidad en los lanzamientos a balón parado podrían servir para hacer flaquear, de un lado o del otro, a dos retaguardias que no destacan precisamente por su ingenuidad ni su blandura.
Números que hablan
2: Brasil y Chile se han cruzado dos veces en la Copa Mundial de la FIFA, en semifinales de Chile 1962 y en los octavos de final de Francia 1998. Los brasileños ganaron las dos eliminatorias, y anotaron cuatro tantos en cada una (4-2 y 4-1). ¿Asistirán también a un espectáculo de goles los espectadores del Ellis Park?
Hemos oído…
“Vamos a tener que aprender a jugar ante formaciones defensivas, porque creo que pocos equipos querrán jugar de igual a igual contra Brasil. A partir de ahora la Seleção debe encontrar una solución para romper esos bloqueos, porque todos los partidos son decisivos”, Luis Fabiano, delantero de Brasil.
“Brasil ha demostrado a lo largo de la historia que es un equipo temible. Pero en este Mundial está demostrando que, además de su característico juego creativo, tiene agresividad y fuerza”, Marcelo Bielsa, seleccionador de Chile.
HOLANDA – ESLOVAQUIA
El Países Bajos-Eslovaquia es el duelo entre un favorito y una sorpresa. Entre un asiduo de las grandes citas y un debutante. Entre una constelación de estrellas del balompié y un bloque sólido y correoso. Por tanto, este partido de octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA, que se celebrará en el estadio de Durban este lunes 28 de junio, es un choque de estilos que debería tener en vilo a todos los amantes del fútbol del planeta, con un puesto en cuartos como premio para el vencedor.
La cita
10.00 Holanda – Eslovaquia, octavos de final, estadio de Durban, Durban, lunes 28 de junio, 16:00 (hora local)
Al contrario que las otras grandes selecciones, la formación oranje sí supo refrendar su jerarquía en un Grupo E en el que se las arregló para no verse inquietada en ningún momento. Al vencer a Dinamarca por 2-0 y luego a Japón por 1-0, se puso a salvo antes incluso de un tercer encuentro contra Camerún que también ganó (2-1), y que le permitió incluso rotar un poco su plantilla con vistas a la segunda fase. Todos esos elementos, combinados con el regreso en forma de Arjen Robben, invitan a pensar que la selección de Holanda es un equipo temible que no se toma a ningún rival a la ligera. Y menos aún al causante de una de las sensaciones más fuertes de la primera fase de Sudáfrica 2010.
Y es que Eslovaquia, en efecto, tardó en demostrar que estaba ahí de verdad, aunque la gran Italia acabó enterándose muy a su pesar. Previamente, como novata en la máxima competición futbolística, Eslovaquia pagó su inexperiencia en estas alturas, al tropezar ante Nueva Zelanda (1-1) y caer frente a Paraguay (2-0). Sin embargo, la Repre supo dar la cara ahí donde menos se la esperaba, en un tercer partido antológico contra la Nazionale Azzurra, vigente campeona mundial (3-2). Huelga decir que, después de eso, no teme a ningún equipo, ni siquiera a la apisonadora neerlandesa.
El duelo clave
Miroslav Stoch – Gregory van der Wiel
Ya se han visto las caras esta temporada, y tendrán la ocasión de reencontrarse en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Miroslav Stoch, extremo izquierdo del Twente, campeón de la liga holandesa, debería verse marcado de cerca en Durban por su rival directo, Gregory van der Wiel, lateral derecho de un Ajax de Amsterdam que quedó segundo en la Eredivisie. Un bonito duelo en perspectiva entre dos perlas a las que habrá que seguir no sólo este lunes, sino también en los próximos años.
Números que hablan
1: Holanda y Eslovaquia, como país independiente, van a enfrentarse por vez primera en su historia. Anteriormente, en lo que respecta a la Copa Mundial de la FIFA, los neerlandeses únicamente se midieron a Checoslovaquia en una ocasión. Fue en Francia 1938, y perdieron por 3-0 después de la prórroga.
Hemos oído…
“Esperamos un partido complicado contra Eslovaquia. Frente a Italia demostraron tener mucho carácter, y obtuvieron un triunfo de prestigio. Por nuestra parte todo va bien, aunque siempre podemos corregir pequeños detalles aquí y allá”, Robin van Persie, delantero de Holanda.
“Espero que seamos capaces de reeditar una actuación parecida a la del partido contra Italia. Creo que podemos dar mucha guerra a cualquier selección. De todas formas, Holanda es la clara favorita, y no sólo en el próximo partido, sino en todo el campeonato”, Robert Vittek, delantero de Eslovaquia.
Duelo de las “Roja”; Brasil ante Portugal
Junio 25th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
Este viernes conoceremos la composición definitiva de los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, al cabo de los últimos partidos de los Grupos G y H. Tres serán las nuevas selecciones clasificadas, puesto que Brasil, fiel a su costumbre desde hace 32 años, ya reservó su billete anticipadamente.
La suerte está echada prácticamente en el Grupo G. Portugal, que cuenta con tres puntos de ventaja y una cómoda diferencia de goles, disputará un partido de prestigio contra los brasileños. Costa de Marfil todavía puede albergar una tenue esperanza, que pasaría por una goleada de escándalo ante la RDP de Corea.
Como contrapartida, en el Grupo H, la situación es más complicada. Las cuatro selecciones pueden aspirar todavía a los dos billetes a octavos. Chile, merced a sus 6 puntos, se encuentra en posición de privilegio, y le bastaría con un empate en su partido contra España para imponerse en el grupo. Para lograr ese mismo objetivo, los campeones de Europa, bajo la amenaza de una Suiza que se mide a la colista, Honduras, deben derrotar obligatoriamente a Chile y, a ser posible, reforzando su diferencia de goles. En caso de imponerse españoles y helvéticos, tendríamos a tres equipos empatados y todo podría decidirse por el coeficiente de goles e, incluso, por la cantidad de goles a favor. La emoción está garantizada.
Menú del día
10.00 RDP de Corea – Costa de Marfil, Grupo G, estadio Mbombela, Nelspruit, 16:00 (hora local)
10.00 Portugal – Brasil, Grupo G, estadio Moses Mabhida, Durban, 16:00 (hora local)
14.30 Chile – España, Grupo H, estadio Loftus Versfeld, Tshwane/Pretoria, 20:30 (hora local)
14.30 Suiza – Honduras, Grupo H, estadio Free State, Mangaung/Bloemfontein, 20:30 (hora local)
La cita
Chile – España
La Furia Roja preocupa. El fútbol desplegado por los españoles no ha alcanzado aún el brillo de su rendimiento habitual en el Viejo Continente. Tras la campanada suiza (0-1), los hombres de Vicente del Bosque dominaron claramente a Honduras (2-0). Sin embargo, también desperdiciaron una cantidad incalculable de ocasiones, a la vez que se exponían demasiado a los contraataques hondureños.
Chile, por su parte, ganó sus dos primeros encuentros por idéntico tanteo (1-0), que no refleja su claro dominio en ambos partidos. Ése es prácticamente el único problema que debe solucionar Marcelo Bielsa. El técnico argentino confía mucho en su figura que está yendo a más, Humberto Suazo, máximo artillero de la fase de clasificación de la Zona Sudamericana con 10 dianas. Por lo demás, a España le interesaría marcar la diferencia bastante pronto, antes de que las dudas puedan hacer que desaparezca.
El duelo clave
Tiago (POR) – Julio Baptista (BRA)
¡Qué difícil misión la de reemplazar a una de las estrellas de tu equipo! Y ésa es precisamente la que tienen encomendada hoy estos dos jugadores, llamados a sustituir a Deco, por un lado, y a Kaká, por el otro. Si bien el portugués ya lo hizo de maravilla frente a la RDP de Corea (dos goles y un impacto innegable sobre el juego de los lusos), el brasileño disputará sus primeros minutos en la competición. Aunque este encuentro, a priori, solamente debería tener un valor simbólico, podemos esperar un intenso duelo entre el jugador del Atlético de Madrid y La Bestia.
Hemos oído…
“Costa de Marfil es el equipo más feliz y sonriente que he entrenado en mi carrera. Y he entrenado muchos…”, Sven-Göran Eriksson, seleccionador de Costa de Marfil.
Sin samba, pero con goles, Brasil va a octavos
Junio 20th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
3-1. Brasil adornó a base de gotas demasiado dosificadas de samba una victoria que le pone en bandeja el pase a octavos de final. Luis Fabiano puso tierra de por medio con dos goles, el segundo tras acomodarse el balón con el brazo, y Elano sentenció.
El resto del partido, pese al gol postrero de Drogba y la expulsión de Kaká, fue absolutamente opaco: Brasil eficiente y reservona, como gusta a su entrenador, y Costa de Marfil artrítica en el centro del campo y demasiado encorsetada, encogida incluso con el partido cuesta abajo.
Demasiado poco para inquietar a un equipo poco atractivo pero absolutamente rocoso. Mínima alegría, máxima eficacia.
Su rictus y hasta su peinado tienen un aire castrense. Vive y entrena como jugaba. Sin regalar ni una sonrisa, en brazos del rigor táctico. Así es Dunga y así es su plan, una visión del fútbol presagiada por su definición del acrobático Brasil de España’82: “un especialista en perder”. Brasil ha cambiado la magia por la eficiencia, la samba por el andamio. Con eso y un puñado de manías sui generis, Dunga ha armado un equipo que es realidad una división blindada.
Y con eso y con su país reformulando sus propias señas de identidad, ha ganado todo lo que ha jugado hasta hoy: una Copa de América y una Copa Confederaciones. Y con eso se ha presentado en un Mundial que parece diseñado para este Brasi del mismo modo que Brasil parece hecho a la medida de este campeonato: rocoso, físico, ordenado, experto, colectivista y seguro. Y con unos anegados artistas que convierten en oro lo poco que gestionan cerca del área rival. Ante Costa de Marfil se permitió tres alegrías y marcó tres goles con el grupo de la muerte sometido a su puño de hierro y la proa lanzada hacia octavos de final.
Brasil repitió equipo y dibujo con respecto al triunfo funcionarial sobre Corea del Norte. Brasil volvió a jugar con el sistema nervioso de su rival, a asegurar a fuego y hormigón su defensa y colapsar el centro del campo. A no regalar balones y adormecer el ritmo en su zona de creación. El blindaje articulado entre la zona de Lucio y Juan y la de Gilberto Silva y Felipe Melo es la columna vertebral de un equipo acorazado que dosifica la apariciones en el área rival y las limita a andanadas demoledoras por calidad y eficacia. Así gobernó Brasil a una Costa de Marfil encorsetada por Eriksson y acomplejada, sin demasiado espíritu y, esto sorprende más, justo de piernas. El equipo africano calcó la propuesta rival en términos de respeto y blindaje. Pero no tuvo impulso ofensivo ni la absoluta pulcritud de un rival más concentrado, más experto y más seguro de sus fuerzas. Un rival que gana un porcentaje no precisamente pequeño de cada partido por el peso de una camiseta pentacampeona.
Hasta un tramo final más suelto pero ya de fogueo, el partido se jugó en clave baja, al gusto de un Brasil muy cómodo que tocó y tocó hacia atrás sin complejos y que sólo se estiró para morder en la yugular de unos elefantes artríticos en el centro del campo, sin circulación ni creación. Sin noticias de Kalou o Touré y con Gervinho en el banquillo. El partido cambió gracias a una jugada alienígena, a una aparición furtiva de samba en la zona de tres cuartos brasileña. Luis Fabiano y Robinho combinaron con Kaká, que encontró el único hueco posible, un desfiladero entre piernas por el que filtró el pase al delantero del Sevilla, que definió con un gran remate a la escuadra. Unas gotas del Brasil de siempre para apuntalar al Brasil de ahora. Y el resto orden, destrucción, presión y concentración. El plan de Dunga en su máxima expresión.
La segunda parte resultó entre unas cosas y otras más entretenida, más por inercia que por voluntad de una Brasil impasible y de una Costa de Marfil sin ninguna capacidad de rebelión contra una dura realidad que pone en peligro de extinción a unos elefantes obligados a vivir desde ahora con un ojo puesto en Portugal. Entre una maraña de sensaciones huecas y sin síntomas de cambio, Luis Fabiano apareció otra vez para marcar un gol de apariencia extraordinaria y realidad mentirosa. Peleó el balón, sorteó defensas a base de sombreros y remató seco y ajustado. Pero lo hizo tras usar el brazo para llevarse el balón primero y para acomodárselo en su pierna de remate después.
El gol desnudó definitivamente a Costa de Marfil. Gervinho entró tarde y Drogba vivió desasistido. En pleno desconcierto de un equipo al que Eriksson tampoco ofrecía respuestas, Kaká volvió a aparecer para servir el tercero en bandeja a Elano. Con cuentagotas otra vez, el del Real Madrid apareció en pinceladas determinantes. Así le gusta a Dunga, así marcha Brasil de victoria en victoria. A partir de ahí el partido se jugó en un irreal cambio de golpes entre un equipo algo más relajado que paladeaba el sabor del trabajo bien hecho y otro que se estiró con más obligación que devoción. Más para rellenar el guión que a golpe de verdadera fe. No la tuvo con el empate a cero y no podía tenerla con el 3-0. Drogba marcó de cabeza demasiado tarde, ya en una recta final en la que se endureció el juego y en el que un par de marfileños pudieron irse del campo y al final sólo hubo roja, absolutamente exagerada, para Kaká.
Obstinado por condición natural, Dunga tiene en los resultados una coartada perfecta para expandir su plan estajanovista en un país que se da cuenta de que a golpe de victorias la samba se añora un poquito menos. De dudosa estética, la propuesta brasileña es de una fiabilidad portentosa. Más que suficiente para mirar ya a los octavos de final y para erigirse como uno de los enemigos más formidables de este Mundial que busca referentes y que tiene uno claro. Aunque sea a ritmo de fútbol industrial y con la magia dosificada hasta la racanería.
DETALLES
Estadio: Soccer City, de Johannesburgo
Árbitro: el francés Stephane Lannoy
Brasil: Julio César; Maicon, Lúcio, Juan, Michel Bastos; Gilberto Silva, Felipe Melo, Elano (m.67, Daniel Alves); Kaká; Robinho (m.90, Ramires) y Luis Fabiano. DT: Dunga.
Costa de Marfil: Boubacar Barry; Guy Demel, Kolo Touré, Didier Zokora, Siaka Tiene; Emanuel Eboue (m.72, Romaric), Yaya Touré, Ismael Tioté; Aruna Dindane (m.54, Gervinho), Salomón Kalou (m.68, Kader Keita), Didier Drogba. DT: Sven-Göran Eriksson.
Goles: 1-0, m.24: Luis Fabiano. 2-0, m.50 Luis Fabiano. 3-0, m.62: Elano. 3-1: m. 79, Drogba.
Expulsado: Kaká (m.80)
Sin jogo bonito, Brasil superó a Corea del Norte
Junio 15th, 2010 by Gustavo Rojas Bogarín
2-1.- La selección de Dunga olvida el ‘jogo bonito’ y acaba pidendo la hora ante Corea del Norte. El lateral del Inter marcó un gol ‘imposible’. Yun Nam Ji hizo el tanto de los asiáticos.
Brasil logró su primera victoria en el Mundial de Sudáfrica después de imponerse a la débil Córea del Norte. Maicón y Elano marcaron para los de Dunga y Ji Yun Nam dio algo de emoción al partido.
Brasil comenzó su andadura en el Mundial de Sudáfrica con el debut soñado. La selección número 1 en el ránking FIFA se enfrentaba a Corea del Norte, que ocupaba la posición 105 en dicha clasificación y llegó a la cita mundialista siendo la gran desconocida del torneo, el combinado menos popular. Desde el comienzo se antojaba impepinable que la enorme y superior calidad técnica de la selección canarinha se debía imponer ante un equipo que tan sólo contaba como armas con su coraje, su voluntad y el hecho de ser un equipo combativo y disciplinado. Todo apuntaba a una fácil victoria para los de Dunga y a que el encuentro no sería más que un primer test para medir el nivel exacto con el que la Pentacampeona del mundo llegaba a la decimonovena Copa Mundial de la historia. El partido enfrentó al jogo bonito contra la fuerza mental de la cenicienta del grupo G. Dunga presentó una alineación sin sorpresas y Jong Hun Kim colocó en punta a su hombre más internacional, Tae-Se.
El combinado coreano, consciente de su inferioridad, optó por entorpecer lo máximo posible el juego de su rival mediante una fuerte presión ejercida en su línea medular. Mientras tanto, los de Dunga se decantaron por hacer todo lo contrario, sabedores también de la falta de argumentos de su oponente, les dejaron tocar y tocar la pelota que tarde o temprano acababan entregando con inocencia. La retrasada posición de Felipe Melo y Gilberto Silva convirtió el juego brasileño en un juego muy lento y previsible en la primera mitad. Rebasados tan sólo los cinco primeros minutos del choque, comenzó el bombardeo de Brasil sobre la portería de Guk. Los disparos de Felipe Melo y Robinho, que corrieron la misma mala suerte, fueron la primera prueba de la pólvora que la canarinha tenía en su ataque y sirvió de adelanto de lo que le esperaba a Corea el resto del partido.
Pasaban los minutos y Brasil jugaba a medio gas. Los hombres de Dunga se mostraban confiados y daban la impresión de poder marcar el primer gol del partido justo en el momento en el que apretara un poco el acelerador. Las llegadas al área coreana eran continuas aunque, eso sí, el peligro en ellas brillaba por su ausencia. Un carrusel de disparos lejanos que se marcharon lejos de sus objetivos fueron el resumen del bagaje ofensivo de Brasil en el primer acto. La disciplina de Corea en la colocación de sus hombres sobre el césped y, sobre todo, el buen hacer de los que componían la adelanta defensa del combinado de Hun Kim, les permitía sobrevivir ante la todopoderosa Pentacampeona llegando incluso a gozar de algunas oportunidades para probar a Julio César. El sorprendente empate a cero al descanso no lo fue tanto a tenor de que Brasil, aunque dominó, abandonó durante los primeros cuarenta y cinco minutos su estilo de juego basado en la combinación de pausa y velocidad, reduciéndolo a un fútbol en ocasiones cansino y con el que tan sólo Robinho parecía estar en desacuerdo.
Tras el intermedio, Corea del Norte cometió el error de retrasar sus líneas y provocó que Brasil lo tuviera mucho más fácil que en la primera mitad y se hiciera con el control total del esférico, del juego y de las ocasiones. Con estas variaciones, tan sólo tardó diez minutos la Pentacampeona en abrir la lata y marcar su primer gol en el Mundial de Sudáfrica. El asedio al que se vio sometido Guk desde la reanudación acabó con un auténtico golazo del lateral Maicon, que sorprendió al meta rival disparando a puerta cuando todos esperaban el pase atrás. Una jugada más para sumar a la ya larga lista de errores de porteros en el campeonato. La pillería, la inteligencia y la calidad de Maicon aliñada con el gran despiste de Guk rompieron la igualada que ya irritaba a la hinchada brasileña. La obra de arte del jugador del Inter desatascó a su selección, que comenzó a mostrar su habitual juego lleno de velocidad y que comenzó también a gozar de ocasiones claras para aumentar su ventaja en el marcador. La más clara estuvo en las botas de Luis Fabiano tras una magnifica combinación entre Kaká y Robinho.
A falta de veinte minutos para la conclusión del partido llegó la sentencia. En una jugada calcada a la del primer gol, Robinho mandó un pase al hueco que superó todo el entramado defensivo que por aquel entonces ya había tejido Corea del Norte renunciando a buscar el empate. El pase del ex madridista lo recogió Elano para cruzar el balón al palo derecho de la portería coreana ante la salida de Guk tras ganarle la espalda a la defensa. Con el segundo tanto, el partido quedó finiquitado y de eso se dio cuenta Dunga, que comenzó a retirar efectivos del campo pensando en los próximos enfrentamientos ante Costa de Marfil y Portugal. Elano y Kaká abandonaron el partido dejando su lugar a Alves y Nimar. El gol de Corea del Norte, obra de Ji Yun Nam a dos minutos de final, quedó en una simple anécdota. Brasil, sin hacer grandes alardes, se coloca líder del grupo G del Mundial tras el empate en en el enfrentamiento entre sus otros dos rivales de esta fase.
DETALLES
Estadio: Ellis Park, de Johannesburgo
Arbitro: El húngaro Viktor Kassai (HUN)
Brasil: Julio César, Maicon, Juan, Lúcio, Michel Bastos; Gilberto Silva (m.84, Ramires), Felipe Melo, Elano (m.68, Daniel Alves); Kaká (m.78, Nilmar); Robinho y Luis Fabiano. DT: Dunga.
Corea del Norte: Ri Myong Guk; Cha Jong Hyok, Pak Chol Jin, Ri Jun Il, Pak Nam Chol, Ri Wang Chon; Mun In Guk (m.81, Kim Kum Il), Hong Yong Jo, An Yong Hak, Ji Yun Nam; y Jong Tae Se. DT: Kim Jong Hun.
Goles: 1-0, m.55: Maicon. 2-0, m.78: Elano. 2-1, m.89: Ji Yun Nan.
Incidencias: partido de la primera jornada del Grupo H disputado con un temperatura de 3 grados centígrados en el estadio Ellis Park, de Johannesburgo.

Brasileños y holandeses ya ni se sorprenden por el hecho de permanecer invictos. Al adjudicarse sus respectivos grupos de la primera fase de Sudáfrica 2010, los dos países han hecho honor a la condición de favoritos que adquirieron tras sus excelentes campañas en la competición preliminar. Este viernes, sin embargo, uno de ellos volverá a casa antes de las semifinales.
URUGUAY-GHANA
Paraguay juega su segundo partido en este Mundial Sudáfrica 2010. Enfrenta, desde las 07.30 (hora paraguaya) a Eslovaquia, en busca de su primera victoria, que de lograrla, habrá servido para el gran paso en pos de los octavos.
La cita