
La Laselección española acabó con la sequía y volvió a coronarse campeón de Europa tras 44 años. Fernando Torres hizo la diferencia
en la final ante Alemania en Viena con un gol a los 32 minutos del primer tiempo. La Eurocopa se la lleva el mejor equipo del torneo.
España aniquiló este domingo al último fantasma que le quedaba para volver a abrazarse a la gloria tras dolorosas cuatro décadas de frustraciones.
La final ante Alemania fue una demostración más de que este equipo español estaba para grandes cosas, y que dejar por el camino a Italia y vencer la eterna barrera de los cuartos de final no fue producto de la casualidad de los penales.
El eterno segundo hoy puede declararse a sí mismo campeón, y con todas las letras, porque fue, del primer partido al último, el mejor de la Eurocopa 2008, sin discusión.
A más de uno lo habrá invadido el pánico al ver los primeros compases de la final, que mostraba a una España temerosa, demasiado respetuosa de las credenciales germanas, y que en el primer cuarto de hora fue sometida a un claro dominio blanco.
El equipo de Joachim Löw era superior, porque tenía la pelota, presionaba y la recuperaba rápidamente, y porque lastimaba por las bandas, principalmente por el sector de Friedrich.
Pero bastó que la Roja comenzara a hacer trabajar su mediocampo para que el trámite del partido cambiara rumbo a los 20 minutos. El equipo de Luis Aragonés comenzó a hacer lo que mejor sabe: tenerla y no prestarla..
El primer aviso español fue un centro de Iniesta que tras un desvío casi termina en gol en contra de no ser por una gran reacción de Jens Lehmann.
La primera jugada elaborada llegó con un centro al área desde la derecha y un cabezazo de Fernando Torres que devolvió la base del poste. Fue una de las pocas veces que el “Niño” le ganó por arriba a Metersacker en toda la noche, y casi la manda a guardar.
España durmió el partido con sus toques esperando el momento para dar el zarpazo. Y este llegó a los 33, de la mano de uno de los mejores asistidores de la Eurocopa, Cesc Fabregas, que le puso un pase perfecto entre líneas a Fernando Torres, y el delantero ganó en velocidad a Lahm antes de definir sutilmente ante la salida de Lehmann.
El segundo tiempo fue un prólogo de la conquista española. Alemania hizo lo que pudo pero la Roja se mostró siempre superior, sólo achacándosele que no pudo definir el partido mucho antes, porque los teutones se sabe que nunca están muertos hasta que el árbitro pita.
La principal receta alemana durante toda la noche fue el juego aéreo, como era de esperar, pero los gigantes germanos poco pudieron hacer ante la gran labor de Iker Casillas, que si bien no tuvo que hacer ni una sola atajada durante los 90 minutos, tuvo una labor sencillamente perfecta descolgando centros.
Y los corazones españoles se detuvieron en varios pasajes. Porque un centro rasante de Silva no pudo ser conectado de taco por Ramos. Porque una volea de Ballack se fue pegadita al poste. Porque Lehmann evitó un golazo de Ramos de palomita y un minuto más tarde Frings rechazó un disparo sobre la línea de gol. Y porque Senna no pudo empujarla solo debajo de un arco vacío.
Low mandó al campo a toda su artillería, pero Cazorla y Xabi Alonso dieron muchos más réditos a Aragonés. España transitó los últimos minutos a paso de campeón y ni siquiera pasó zozobra en los instantes finales.
Punto final para una gran Eurocopa organizada por Austria y Suiza, y premio para el mejor. ¡Salud campeón!
Fuente: Goal.com y euro2008.com